
Pinedo y Guerra se unen para recuperar el colegio La Industrial; nuevamente aparece Jaramillo como el articulador
La histórica institución educativa de Santa Marta vuelve al centro de una gestión conjunta entre la Alcaldía, la Gobernación y la Cámara de Comercio del Magdalena. Detrás del acercamiento entre sectores políticos antes enfrentados, aparece nuevamente Carlos Jaramillo como articulador de una alianza que busca destrabar proyectos estratégicos para la ciudad.
Durante años, en Santa Marta fue casi imposible ver sentados en la misma mesa a dirigentes de sectores políticos opuestos hablando de proyectos conjuntos para la ciudad. Las diferencias entre administraciones, los choques ideológicos y las disputas de poder terminaron frenando iniciativas claves mientras problemas históricos seguían creciendo.
Ahora, poco a poco, el panorama empieza a cambiar.
La recuperación de la Institución Educativa Técnica La Industrial se convirtió en la nueva muestra de una alianza política e institucional que hace apenas unos meses parecía improbable. El alcalde Carlos Pinedo Cuello y la gobernadora Margarita Guerra volvieron a unir esfuerzos en una gestión conjunta ante el Gobierno Nacional y organismos internacionales para intentar rescatar uno de los colegios más emblemáticos y deteriorados de Santa Marta.
Y, nuevamente, en el centro de esa articulación institucional aparece Carlos Jaramillo Ríos, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Santa Marta para el Magdalena, quien ha venido impulsando acercamientos entre sectores públicos y privados con el propósito de dejar atrás años de divisiones políticas que, según distintos sectores de la ciudad, terminaron afectando el desarrollo de proyectos estratégicos.
La Industrial, un símbolo del abandono
El deterioro de La Industrial lleva años siendo motivo de preocupación entre estudiantes, padres de familia y docentes. La institución, considerada histórica en Santa Marta por su tradición en formación técnica, enfrenta graves problemas de infraestructura escolar mientras cerca de 1.100 estudiantes continúan asistiendo diariamente a sus aulas entre niveles de preescolar, primaria, secundaria y programas técnicos.
Las necesidades van desde reparaciones estructurales hasta la modernización completa de espacios académicos y zonas de formación.
Por eso, la Gobernación del Magdalena, la Alcaldía de Santa Marta y la Cámara de Comercio enviaron una solicitud formal al Ministerio de Educación Nacional y a la CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe buscando respaldo técnico y financiero para sacar adelante una intervención integral del plantel.
La intención es que La Industrial sea incluida dentro del Programa de Transformación de Ambientes y Espacios Educativos del Ministerio de Educación, una estrategia enfocada en recuperar infraestructura escolar en zonas priorizadas del país.

Además, las entidades solicitaron cooperación técnica no reembolsable para financiar estudios, diseños y proyectos de restauración y construcción de nuevos espacios educativos.
La apuesta va mucho más allá de una reparación superficial. La meta es convertir el colegio en un escenario moderno, funcional y competitivo que fortalezca las condiciones de aprendizaje y también tenga impacto social y comunitario en la ciudad.
El segundo proyecto conjunto
Este nuevo movimiento entre Pinedo y Guerra ocurre apenas semanas después de otra gestión conjunta que comenzó a llamar la atención en el Magdalena: la solicitud presentada ante el Gobierno Nacional para impulsar la ampliación de la pista del aeropuerto Simón Bolívar.
Ese primer acercamiento político e institucional empezó a enviar un mensaje que hace un tiempo parecía impensable en Santa Marta: sectores históricamente enfrentados estaban comenzando a trabajar en bloque alrededor de proyectos estratégicos.
Ahora, con La Industrial, esa dinámica vuelve a repetirse.
El hecho cobra relevancia porque tanto Carlos Pinedo como Margarita Guerra provienen de corrientes políticas distintas e incluso enfrentadas durante los últimos años en el escenario regional. Aun así, ambos parecen haber encontrado puntos comunes alrededor de temas prioritarios para la ciudad y el departamento.
En medio de ese escenario, el nombre de Carlos Jaramillo vuelve a aparecer como pieza clave en los acercamientos institucionales. Desde la Cámara de Comercio, el dirigente gremial ha promovido espacios de concertación entre entidades públicas y privadas buscando consolidar agendas conjuntas para Santa Marta y el Magdalena.
El mensaje político detrás de la alianza
Más allá de la recuperación del colegio, lo que empieza a llamar la atención es el mensaje político e institucional que deja esta nueva etapa de articulación.
Durante años, muchos proyectos terminaron atrapados entre disputas administrativas, distancias ideológicas y falta de coordinación interinstitucional. Mientras eso ocurría, la ciudad seguía acumulando problemas en infraestructura, educación, movilidad y servicios públicos.
La Industrial aparece ahora como uno de los primeros símbolos visibles de un modelo distinto: gestión conjunta, búsqueda de recursos en bloque y articulación institucional coordinada ante el Gobierno Nacional.
Todavía falta camino para que el proyecto se materialice y consiga financiación definitiva. Sin embargo, el movimiento ya deja una señal clara en el panorama político local.
Santa Marta empieza a presenciar algo que durante mucho tiempo parecía imposible: sectores que antes se atacaban públicamente ahora están intentando construir proyectos estratégicos juntos.
PAUTE
AQUÍ
420 px x 450 px
INFO AQUÍ
