
Joven magdalenense fue a extraerse las cordales y 14 días después sufrió muerte cerebral: familia denuncia irregularidades en el procedimiento
Una mujer de 24 años, oriunda de Aracataca, Magdalena, murió tras permanecer 14 días hospitalizada luego de someterse a la extracción de sus cordales en un consultorio odontológico de Bogotá. Su familia denuncia presuntas irregularidades en el procedimiento y cuestiona que el lugar no tendría autorización para realizar ese tipo de intervención.
El dolor de una muela terminó destruyendo una familia completa. Una joven madre salió de un consultorio odontológico creyendo que por fin iba a dejar atrás las molestias que llevaba semanas soportando. Días después estaba conectada a máquinas en una cama de hospital, luchando por respirar, mientras su familia veía cómo su cuerpo se deterioraba sin entender qué había pasado dentro de aquel lugar donde solo le iban a sacar unas cordales.
La víctima fue Zharick Berrío Hernández, una joven de 24 años nacida en Aracataca, Magdalena, quien falleció el 10 de mayo. Tras permanecer dos semanas hospitalizada en Bogotá. Detrás de su muerte quedó una bebé de apenas ocho meses, una investigación abierta y una familia marcada por la angustia y las dudas.
Todo comenzó cuando Zharick empezó a sufrir fuertes dolores en la boca y el rostro. Según sus familiares, sentía presión en la mandíbula y molestias constantes que ya no la dejaban dormir tranquila. El malestar se volvió insoportable.
“No aguantó más ese dolor y, por eso, procedió a sacárselas”, recordó Alfonso, hermano de la joven.
La recomendación del consultorio llegó a través de una amiga. Le hablaron de Elver Stiven Cárdenas, un odontólogo en Bogotá que hacía procedimientos más económicos que otras clínicas. Zharick decidió acudir al lugar buscando una solución rápida para el dolor que la venía consumiendo. Su mamá asegura que desde el primer momento sintió desconfianza.
El 21 de abril madre e hija llegaron al consultorio de Elver Stiven Cárdenas. Según la familia, el lugar no transmitía seguridad. La mamá de Zharick asegura que observó condiciones que le parecieron impropias para un procedimiento médico y afirma que no vio certificados visibles de habilitación de la Secretaría de Salud.
La extracción de las cordales habría durado apenas unos 25 minutos. Sin embargo, hubo algo que dejó inquieta a la familia desde el instante en que salieron del consultorio: según contaron, el odontólogo no le realizó suturas y tampoco le formuló antibióticos tras la intervención.
El verdadero calvario comenzó tres días después. Los dolores aumentaron de forma alarmante. La fiebre apareció. Luego vinieron los desmayos, la debilidad y las dificultades para respirar. El cuerpo de la joven comenzó a colapsar, según denuncian a raiz de un mal procedimiento. Durante 14 días, Zharick permaneció hospitalizada. Fueron jornadas de incertidumbre, llanto y angustia dentro de una sala médica donde cada reporte empeoraba el panorama. Su familia asegura que veía cómo la infección avanzaba rápidamente mientras los médicos intentaban salvarle la vida.
La noticia definitiva llegó el 10 de mayo. La historia clínica confirmó la muerte cerebral de la joven a las 10:38 de la noche. El golpe fue devastador.
Mientras la familia enfrentaba el duelo, también empezó una batalla legal para esclarecer las circunstancias de la muerte de Zharick. Los allegados contrataron al abogado Andrés Peña, quien aseguró que un especialista revisó el caso y encontró indicios de una infección severa posterior al procedimiento.
“Me decía el médico que contratamos para que nos hiciera el peritaje, un internista intensivista, que la paciente adquirió una infección que puede causar la muerte”, señaló.
Las denuncias provocaron inspecciones de la Secretaría de Salud de Bogotá al establecimiento registrado como Clínica Odontológica Health SAS. Durante las visitas, las autoridades detectaron presuntas fallas relacionadas con bioseguridad, manejo de historias clínicas y otros procesos prioritarios para la atención de pacientes.
Por esas irregularidades, el lugar recibió inicialmente una suspensión temporal de actividades. La familia denuncia que el punto más delicado del caso es que el consultorio, presuntamente, no estaba autorizado para practicar el procedimiento quirúrgico realizado a Zharick. Esa hipótesis también hace parte de las indagaciones que hoy avanzan en medio del proceso.
El caso fue trasladado al Tribunal Nacional de Ética Odontológica, entidad encargada de determinar si existieron faltas profesionales en la atención que recibió la joven madre.
Mientras tanto, el odontólogo señalado no entregó declaraciones públicas sobre lo ocurrido.
Hoy, la ausencia de Zharick sigue pesando en cada rincón de su familia. En la casa quedaron recuerdos y una pregunta que todavía nadie ha logrado responder con claridad: cómo una cita odontológica terminó convirtiéndose en una sentencia de muerte.
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