Niño de 4 años compró 918 paletas por internet y dejó a su mamá una factura de más de $8 millones


Noah Ruiz utilizó el computador que su madre le había prestado para sus clases virtuales y terminó ordenando 51 cajas de paletas de Bob Esponja. Cuando la familia descubrió la compra, el pedido ya había llegado y cientos de helados comenzaron a derretirse.

Una madre le prestó el computador a su hijo de cuatro años para que estudiara y terminó con una deuda de 2.619 dólares por una compra que jamás imaginó autorizar. Noah Ruiz aprovechó un descuido durante sus clases virtuales, entró a la cuenta de Amazon de su mamá y pidió 918 paletas de Bob Esponja.

La insólita historia ocurrió en 2021, cuando las clases virtuales todavía hacían parte de la rutina de millones de familias. El iPad que utilizaba Noah había dejado de funcionar, por lo que su madre, Jennifer Bryant, decidió prestarle su computador para que pudiera continuar con sus actividades escolares.

Mientras ella se encontraba ocupada en otra habitación, el pequeño encontró abierta la puerta a algo mucho más atractivo que una clase: la cuenta de Amazon Prime de su madre.

Allí hizo una compra que pocos adultos se atreverían a realizar. Noah ordenó 51 cajas de paletas de Bob Esponja, para un total de 918 unidades. El valor de la operación ascendió a unos 2.619 dólares, que para ese momento representaban más de ocho millones de pesos colombianos.

El “51” que nadie entendía

Noah prácticamente confesó su travesura antes de que su familia supiera lo ocurrido, aunque nadie consiguió entender la pista.

Durante buena parte del día, el pequeño caminó por la casa repitiendo obsesivamente el mismo número.

Estuvo todo el día caminando y diciendo ‘51, 51’”, recordó Bryant al contar la historia.

Su madre inicialmente no encontró nada extraño en ese comportamiento. Noah había sido diagnosticado con trastorno del espectro autista (TEA), por lo que la repetición del número pasó inadvertida y nadie imaginó que se trataba precisamente de la cantidad de cajas que acababa de comprar.

La explicación llegó después y fue imposible esconderla.

Tres enormes cajas revelaron la compra

La hermana de Jennifer recibió tres gigantescas cajas, de unas 70 libras cada una, cargadas con las paletas congeladas. Sorprendida por semejante pedido, llamó inmediatamente para preguntarle qué estaba pasando.

Jennifer tampoco entendía.

Solo después de revisar su cuenta de Amazon apareció la respuesta: su hijo de cuatro años había conseguido completar la compra y ordenar las 51 cajas.

La preocupación dejó de ser la travesura. Ahora había una factura de 2.619 dólares que pagar y una montaña de productos congelados que la familia tampoco tenía cómo almacenar.

Bryant intentó devolverlos, pero inicialmente encontró otro problema: Amazon no aceptó el retorno debido a que la compra se había realizado mediante un vendedor externo.

918 paletas comenzaron a derretirse

Mientras la madre buscaba una salida para recuperar su dinero, el tiempo corría en su contra. Las 918 paletas necesitaban mantenerse congeladas y la familia carecía del espacio necesario para conservar semejante cantidad.

En apenas dos días, los helados terminaron derritiéndose.

La historia comenzó a circular y una amiga de Bryant decidió abrir una campaña en GoFundMe para ayudarla a cubrir el inesperado golpe económico. La reacción fue rápida: en menos de 24 horas lograron reunir el dinero necesario y posteriormente las donaciones incluso superaron la meta establecida.

Amazon también terminó contactando a la familia y ofreció donar a una organización benéfica una cantidad equivalente al valor de la compra, mientras la tarjeta de crédito inició una investigación sobre la transacción.

La travesura terminó ayudando a Noah

Lo que comenzó como una compra accidental de 918 paletas terminó dejando algo positivo para la familia. Jennifer anunció que el dinero adicional recibido mediante las donaciones sería destinado a la educación de Noah y a los apoyos especializados que requería.

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Su intención era encontrar una institución adecuada para niños con autismo y aprovechar la solidaridad que despertó la historia para invertir en el futuro de su hijo.

Al final, el número que Noah repetía una y otra vez terminó teniendo explicación. Eran 51 cajas, 918 paletas y una factura de 2.619 dólares provocada por un niño de cuatro años que solo necesitó un computador prestado y unos minutos sin supervisión para realizar una de las compras infantiles más insólitas.


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