La Alcaldía puso los materiales y los vecinos la mano de obra: así transformaron las calles del barrio Simón Bolívar


Durante años, las familias del sector han tenido que enfrentar las dificultades de vivir entre calles sin pavimentar, una situación que empeora con las lluvias. Ahora, con cemento y varillasentregados por el Distrito, los propios habitantes asumieron el trabajo para transformar cerca de 320 metros de vías.

En el barrio Simón Bolívar de Santa Marta las calles están cambiando, pero detrás de la obra hay una particularidad: son los mismos vecinos quienes están cargando, picando, nivelando y fundiendo el concreto que después quedará bajo sus propios pies.

La Alcaldía Distrital entregó los materiales y la comunidad asumió la mano de obra. Mujeres y hombres del sector se organizaron para sacar adelante la pavimentación de tres calles que durante años han representado dificultades para las familias, especialmente cuando llegan las lluvias y movilizarse por el barrio se vuelve más complicado.

Hace 25 días fueron entregadas 350 bolsas de cemento y 179 varillas, materiales con los que se proyecta intervenir aproximadamente 320 metros de vías. Desde entonces, el trabajo quedó en buena medida en manos de los habitantes.

Los primeros metros ya están fundidos

La gestora social de Santa Marta, Bleydis Pérez, regresó al barrio para verificar cómo avanzaba el proyecto después de la entrega de los materiales y encontró que la comunidad ya había intervenido 28 metros de la primera calle.

Aunque todavía queda buena parte del recorrido por construir, el avance empieza a cambiar las condiciones de uno de los tramos incluidos en el proyecto. La intención es completar las tres calles previstas y mejorar tanto el acceso a las viviendas como la movilidad interna del sector.

“La obra avanza en casi la mitad del tramo y estamos muy contentos de ver que han trabajado en equipo y que todo se ha hecho bien”, manifestó Pérez durante el recorrido.

La gestora agradeció además el esfuerzo de los habitantes y aseguró que el acompañamiento hace parte del compromiso de la administración del alcalde Carlos Pinedo Cuello con las necesidades planteadas por las comunidades.

Las mujeres también agarraron las herramientas

Buena parte de la historia de esta pavimentación está en la participación de las mujeres. Varias vecinas dejaron de ser espectadoras de la obra y asumieron labores que van desde preparar y adecuar el terreno hasta retirar obstáculos para permitir la fundición del pavimento.

Johana Mayoriano, secretaria de la Junta de Acción Comunal del barrio Simón Bolívar, explicó que las mujeres trabajan durante la semana, mientras los hombres se suman principalmente los domingos para realizar las jornadas de fundición.

“Las mujeres trabajamos de lunes a viernes y los hombres nos han ayudado a fundir los domingos. Las mujeres hemos picado muros, nivelado el terreno, hemos quitado guarderas y, gracias al alcalde, ya tenemos medio tramo”, señaló la dirigente comunal.

El modelo convirtió la pavimentación en una tarea compartida: el Distrito aportó cemento y acero, mientras los residentes pusieron su conocimiento, tiempo y esfuerzo físico para convertir esos materiales en calles transitables.

Una obra que también apunta contra los problemas de las lluvias

La intervención busca resolver una dificultad que golpea con mayor fuerza al sector durante la temporada de lluvias. El deterioro de las calles complica el tránsito y puede hacer más difícil la entrada y salida de las viviendas.

Por eso, para quienes viven allí, cada tramo terminado representa algo más concreto que una obra de embellecimiento. Significa mejorar las condiciones para caminar, movilizar vehículos y acceder a sus casas cuando el agua convierte las vías destapadas en un problema.

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La meta contempla aproximadamente 320 metros de pavimentación. Todavía queda trabajo por delante, pero en Simón Bolívar la transformación ya comenzó con una fórmula sencilla: materiales aportados por la administración distrital y una comunidad que decidió poner sus propias manos para construir las calles que llevaba años esperando.


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