“Se acabó el reinado de Fajid”: Policía y Diócesis recuperan el Cementerio San Miguel tras guerra por el poder


La Diócesis de Santa Marta recuperó el control del camposanto luego de una dura pelea contra el exsacerdote que desafió órdenes de traslado, continuó oficiando misas suspendido y terminó enfrentando un proceso judicial por el manejo administrativo y económico del cementerio.

El Cementerio San Miguel dejó de ser solamente un lugar para despedir muertos. Durante un prolongado tiempo se convirtió en el escenario de una guerra silenciosa entre la Iglesia Católica y un exsacerdote que decidió enfrentarse a la autoridad eclesiástica hasta las últimas consecuencias.

La pelea terminó este martes con policías entrando al camposanto, funcionarios de la Diócesis tomando posesión del lugar y Hernando Fajid Álvarez Yacub perdiendo finalmente el control del cementerio que administró incluso después de haber sido suspendido como sacerdote.

La historia terminó como empezó: en medio de tensión, acusaciones, procesos judiciales y una batalla que dentro de la Iglesia ya calificaban como insostenible.

El sacerdote que desafió a la Iglesia

Fajid Álvarez Yacub llevaba tiempo convertido en un problema para la Diócesis de Santa Marta. La confrontación comenzó cuando el entonces sacerdote decidió desacatar la orden de traslado impartida por monseñor José Mario Bacci Trespalacios, obispo de Santa Marta.

Pero el conflicto dejó de ser únicamente religioso cuando Fajid también se negó a entregar el manejo administrativo y financiero del Cementerio San Miguel.

Según la Diócesis, el exsacerdote creó una estructura administrativa paralela apoyada en una empresa y en el respaldo de algunos propietarios de bóvedas para conservar el control del camposanto, pasando por encima de las decisiones de la autoridad eclesiástica.

La disputa fue escalando hasta convertirse en una pelea abierta entre ambas partes. Mientras la Iglesia insistía en que debía abandonar el lugar y respetar su suspensión como clérigo, Fajid siguió actuando como sacerdote y manteniendo el control operativo y económico del cementerio.

La situación terminó rompiendo completamente la relación con la Diócesis.

Misas sin autorización y un pulso personal

Uno de los puntos más delicados del caso fue que, pese a estar suspendido y sin autorización, Fajid continuó oficiando ceremonias religiosas y prestando servicios sacerdotales.

El episodio más polémico ocurrió recientemente cuando, en medio de un procedimiento de revisión acompañado por la Policía y abogados de la Fundación Juan Pablo II, el exsacerdote realizó una misa con un fallecido dentro del cementerio.

Ese hecho aumentó todavía más la tensión entre las partes y terminó fortaleciendo las acciones jurídicas impulsadas por la Diócesis.

Dentro de sectores de la Iglesia, la confrontación ya era vista como un pulso personal entre Fajid y monseñor Bacci. El exsacerdote estaba dispuesto incluso a perder su investidura sacerdotal con tal de sostener el control del cementerio.

La orden judicial que acabó la pelea

La caída definitiva de Fajid llegó por vía judicial.

Desde las primeras horas de este martes, funcionarios de la Diócesis de Santa Marta, a través de la Fundación Juan Pablo II, ingresaron al Cementerio San Miguel con acompañamiento de la Policía Metropolitana para ejecutar la decisión emitida dentro del proceso penal que enfrenta Álvarez Yacub.

Diego Duque Zuluaga, abogado de la Fundación Juan Pablo II, explicó que “el juez cuarto penal municipal con función de control de garantías ordenó el restablecimiento del derecho, medida que consistió en cancelar la matrícula mercantil con la que el exsacerdote desarrollaba sus actividades y devolver el cementerio a su titular legítimo: la Diócesis de Santa Marta”.

La defensa de Fajid apeló la decisión, pero el fallo fue ratificado por el juez de segunda instancia la semana pasada.

Tras esa confirmación, la Iglesia solicitó la entrega voluntaria del camposanto. Al no obtener respuesta favorable, se ejecutó la toma formal del lugar con apoyo policial.

Cementerio cerrado y más problemas judiciales

Luego de recuperar el control, la Fundación Juan Pablo II anunció el cierre preventivo del Cementerio San Miguel durante aproximadamente dos días mientras realizan inventarios y reorganización interna.

La Diócesis aseguró que, pese al cierre temporal, mantendrán atención para casos urgentes debido a que se trata de un servicio público esencial.

Además, anunciaron que próximamente realizarán una misa de restablecimiento en el cementerio tras meses de confrontación y polémica.

Mientras tanto, el panorama judicial de Hernando Fajid Álvarez Yacub podría complicarse todavía más.

La recuperación del cementerio por parte de la Iglesia también abre un nuevo capítulo en las investigaciones sobre las decisiones administrativas y financieras que habría tomado el exsacerdote durante el tiempo en que se mantuvo al frente del lugar pese a las órdenes de suspensión y retiro.

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La guerra por San Miguel terminó. Pero las consecuencias judiciales apenas comienzan.


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