
Policía insiste en que conductor intentó embestir a uniformados en retén; campesinos bloquearon este martes la Troncal y denuncian abuso
La Metropolitana de Santa Marta sostuvo que el conductor muerto tras el operativo en el sector de Cañaveral desobedeció la señal de pare y habría intentado arrollar a los uniformados. La comunidad respondió con bloqueos y protestas, denunciando uso excesivo de la fuerza y un clima de tensión en la zona.
La Policía Metropolitana de Santa Marta salió a fijar su postura sobre el caso de Mario
Alberto Arévalo Pedraza, conductor de transporte turístico que fue herido en un retén en Cañaveral y falleció días después. Según la institución, el hombre no se detuvo ante la señal de pare y, junto a otro vehículo, habría intentado embestir a los uniformados que estaban en el control.
Ese momento, aseguran, obligó a reaccionar.
La versión de la Policía
De acuerdo con el comunicado, los hechos ocurrieron el 1 de mayo en la Troncal del Caribe. Dos vehículos avanzaban a alta velocidad y omitieron la orden de detenerse. En ese contexto, los policías hicieron uso de sus armas de dotación para salvaguardar su integridad.
Uno de los disparos impactó a Mario Alberto Arévalo Pedraza, quien fue trasladado al hospital Julio Méndez Barreneche y murió el 4 de mayo.
La institución indicó que el caso está en investigación por parte del CTI de la Fiscalía, la Justicia Penal Militar y un equipo de la Inspección General, reiterando su compromiso con el esclarecimiento de lo ocurrido.
La vía volvió a cerrarse
Pero mientras la versión oficial se hacía pública, la Troncal del Caribe volvió a detenerse.
Tal como lo habían anunciado, campesinos y habitantes del sector bloquearon la vía durante la mañana de este martes en señal de protesta. No fue un cierre silencioso. Fue una respuesta que buscaba llamar la atención.
En el lugar se concentraron decenas de personas que cuestionan el procedimiento policial y rechazan lo que consideran un uso desproporcionado de la fuerza de forma recurrente.
“No estaba armado”
La comunidad sostiene otra versión. Aseguran que el Arévalo Pedraza no representaba una amenaza real y que no estaba armado, por lo que, insisten, no había justificación para disparar.
Las voces se repiten: exceso, abuso, miedo.
Denuncian que la presencia de la fuerza pública en la zona, lejos de brindar seguridad, se ha convertido en un factor de tensión permanente.
Un territorio en disputa
En ese parte de la Troncal del Caribe, la presencia constante de grupos armados mantiene a la comunidad en alerta. Es un territorio donde cualquier procedimiento escala rápido, donde la desconfianza es parte del paisaje.
Por eso, lo ocurrido en el retén no se queda en un hecho aislado. Se suma a una tensión que ya estaba instalada.
Dos versiones, una vía en tensión
De un lado, la Policía sostiene que se actuó para proteger la vida ante una embestida.
Del otro, la comunidad insiste en que hubo un disparo innecesario que terminó en muerte.
Entre ambas versiones, la vía nuevamente fue bloqueada, la protesta se activó y una historia que sigue abierta.
PAUTE
AQUÍ
420 px x 450 px
INFO AQUÍ
