Petro volvió a abrirle la puerta al diálogo a Nain Pérez: o negocia o será capturado


El presidente Gustavo Petro aseguró en Riohacha que sigue dispuesto a dialogar con el señalado jefe de las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada. Mientras el Gobierno insiste en la paz total, el hombre más buscado de La Guajira continúa apareciendo en videos armado, libre y desafiando a las autoridades.

La guerra en La Guajira volvió a quedar atravesada por una frase presidencial. Desde Riohacha, el presidente Gustavo Petro dejó claro que todavía está dispuesto a sentarse a hablar con Naín Andrés Pérez Toncel, alias el “Bendito Menor”, uno de los hombres más peligrosos y buscados del Caribe colombiano.

La declaración cayó como un golpe en medio de un territorio marcado por masacres, extorsiones, miedo y estructuras armadas que siguen imponiendo control criminal en varias zonas de La Guajira. Petro habló de diálogo, pero también lanzó una advertencia directa: si Naín no acepta conversar con el Gobierno, la Policía deberá responder por su captura.

“Ese señor Nain, así no les guste a la prensa, que intente hablar con este gobierno. ¿Se puede? ¿Qué hablan con delincuentes? No, hablamos con quien quiera dejar las armas y la violencia”, manifestó el mandatario durante su intervención pública en Riohacha. 

La frase reactivó la discusión alrededor de la política de paz total y del tratamiento que el Gobierno le sigue dando a las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada, conocidas como ACSN o Los Pachencas.

El hombre que el Estado persigue… y al mismo tiempo invita a dialogar

Sobre Naín Pérez pesa una recompensa de 500 millones de pesos. Las autoridades lo señalan de dirigir acciones criminales, ordenar homicidios y ejercer influencia armada en varias zonas de La Guajira y la Sierra Nevada. Aun así, el Gobierno mantiene abierta la posibilidad de incluirlo en conversaciones sociojurídicas dentro de la política de paz total. 

La contradicción lleva meses instalada. Mientras organismos de seguridad despliegan operaciones para encontrarlo, el propio Ejecutivo le ha reconocido espacio dentro de los diálogos con las ACSN. Incluso, el Gobierno suspendió en 2025 órdenes de captura contra varios integrantes de esa estructura para facilitar acercamientos. Entre ellos apareció el nombre de Naín Andrés Pérez Toncel. 

Pero en el territorio la guerra nunca se detuvo.

El llamado “Bendito Menor” siguió apareciendo en redes sociales mostrando armas, escoltas, motocicletas y desplazamientos por distintas zonas de La Guajira. En varios videos se le observa moviéndose con tranquilidad, acompañado de hombres armados y, en ocasiones, junto a su pareja sentimental, en imágenes que muchos interpretan como un desafío abierto a la Fuerza Pública. 

El paro armado que paralizó La Guajira

La figura de Naín tomó todavía más fuerza después de uno de los golpes más duros sufridos por su organización. Tras un operativo donde fueron abatidos nueve de sus hombres de seguridad, la respuesta fue inmediata: las ACSN decretaron un paro armado de tres días que sembró miedo en carreteras, comercios y municipios completos de La Guajira.

El impacto económico fue fuerte. El transporte se paralizó parcialmente, comerciantes bajaron las rejas y muchas comunidades prefirieron encerrarse antes que quedar atrapadas en medio de posibles retaliaciones armadas.

Ese episodio terminó de mostrar el alcance del control ilegal que las autoridades le atribuyen al grupo armado y el nivel de temor que todavía generan sus órdenes en algunas zonas del Caribe.

“La policía me responde por la captura”

Aunque Petro insistió en que las puertas del diálogo siguen abiertas, también endureció el tono frente a la posibilidad de que Naín continúe fuera de cualquier proceso.

“Pero si no, la policía me responde por la captura del señor Nain”, dijo el mandatario, mientras hablaba también de las disputas criminales y las mafias que están dejando muertos en municipios como Maicao. 

Las palabras del presidente llegan en un momento donde las autoridades aseguran que el jefe de las ACSN habría mostrado intención de entregarse voluntariamente. Según versiones conocidas desde la Policía, Naín se habría comunicado expresando su deseo de someterse; sin embargo, la entrega nunca se concretó.

La razón habría estado dentro de la propia estructura armada. Desde el llamado “Estado mayor” de las ACSN le habrían enviado el mensaje de resistir mientras avanzan las posibilidades de un sometimiento colectivo negociado con el Gobierno Nacional.

Naín Pérez terminó convertido en uno de los símbolos más incómodos de la política de paz total. Para algunos sectores, abrir canales de diálogo con hombres señalados de sembrar terror es una apuesta necesaria para intentar desmontar estructuras armadas. Para otros, el mensaje termina fortaleciendo a criminales que siguen operando mientras negocian.

En La Guajira, mientras tanto, la realidad sigue siendo otra: pueblos atemorizados, economías golpeadas por la violencia y un jefe armado que continúa apareciendo en videos como si la guerra todavía estuviera lejos de alcanzarlo. 


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