
Petro llama a movilización en Santa Marta tras decisión de Abelardo de frenar desalinizadora: “Es hora de una ciudadanía movilizada”
El expresidente Gustavo Petro reaccionó al anuncio del presidente Abelardo De la Espriella de frenar el proyecto de plantas desalinizadoras para Santa Marta. Convocó a crear un comité cívico en defensa del agua y cuestionó las alternativas que podrían estudiarse para solucionar el histórico desabastecimiento de la ciudad.
La decisión del presidente Abelardo De la Espriella de frenar el proyecto de plantas desalinizadoras de Santa Marta abrió una nueva pelea política. Horas después del anuncio, el expresidente Gustavo Petro respondió con un llamado directo a los samarios para organizarse y defender la iniciativa que había avanzado durante su Gobierno.
“Invito a todas las fuerzas de Santa Marta a conformar el comité cívico en defensa del agua”, escribió Petro.
El pronunciamiento llegó después de que De la Espriella confirmara desde Santa Marta que el proyecto de desalinización, tal como estaba planteado, no seguirá adelante por considerar que técnicamente no resulta viable. El mandatario aseguró que los recursos previstos se mantienen y que su Gobierno buscará otra alternativa para enfrentar el grave déficit de agua potable de la ciudad.
“Es hora de una ciudadanía samaria movilizada”
Petro cuestionó con dureza la decisión y aseguró que el proyecto ya contaba con financiación y estudios de diseño.
“Abelardo acaba de anunciar que suspende la contratación de la desalinizadora para el agua potable, obra ya financiada y con estudios de diseño”, señaló el exmandatario.
Su mensaje terminó con un llamado político y ciudadano mucho más directo: “Es hora de una ciudadanía samaria movilizada”.
La discusión alrededor de las desalinizadoras venía creciendo desde antes del anuncio presidencial. Una de las plantas estaba proyectada en Pescaíto y otra en el sur de Santa Marta. Apenas la semana pasada, ESSMAR había confirmado el registro del predio La Esperanza, en Pozos Colorados, para la segunda infraestructura proyectada.
Petro ya había intervenido en esa controversia y había cuestionado la ubicación de una planta en Pozos Colorados, al sostener que debía priorizarse el abastecimiento de sectores populares del norte de Santa Marta.
Ahora el escenario cambió completamente: ya no se discute únicamente dónde construirla, sino si la desalinización continuará siendo parte de la solución.
Petro cuestiona las otras alternativas
El expresidente aseguró que durante décadas Santa Marta ha buscado diferentes fuentes para resolver su déficit de agua y afirmó que otras propuestas tendrían costos superiores.
“Décadas ha durado Santa Marta buscando alternativas diferentes y ninguna prospera porque sobrepasan los dos billones de pesos e implica traer agua de la Sierra Nevada o del río Magdalena”, escribió.
Petro también hizo referencia a una alternativa relacionada con el río Magdalena que atribuyó a sectores políticos vinculados a la familia Char. Sus afirmaciones sobre costos, contaminación y responsabilidades políticas corresponden a la versión expresada por el exmandatario y requerirían una comparación técnica entre los diferentes proyectos para establecer su alcance.
“La desalinizadora vale menos de la mitad de estos megacontratos, pero ya sabemos qué buscan Char y Abelardo”, afirmó Petro, sin presentar en ese mensaje pruebas que demostraran una actuación irregular de ambos.
Una nueva pelea por el agua de Santa Marta
El choque ocurre alrededor de un problema que durante décadas ha golpeado a Santa Marta. La falta de agua potable sigue siendo una de las principales dificultades estructurales de una ciudad que continúa creciendo mientras buena parte de su sistema de abastecimiento resulta insuficiente.
De la Espriella sostiene que mantener recursos disponibles no justifica ejecutar una alternativa que su Gobierno considera inviable y anunció que trabajará con la Alcaldía para encontrar otra solución.
Petro plantea exactamente la discusión contraria: considera que abandonar la desalinización devuelve a Santa Marta a décadas de búsqueda de proyectos que finalmente no se concretan.
La controversia apenas comienza. Hasta hace pocos días la discusión estaba concentrada en dónde debían quedar las plantas. Este viernes el Gobierno Nacional decidió que el proyecto no continuará como estaba concebido y Petro respondió llamando a los samarios a organizarse.
“Invito a todas las fuerzas de Santa Marta a conformar el comité cívico en defensa del agua”, insistió.
El problema de fondo permanece intacto: Santa Marta sigue esperando una solución definitiva para garantizar agua potable a sus habitantes.
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