Fuerza Pública retomó Guamalito con helicópteros, aviones Kfir y tropas por tierra: sacaron a punta de bala a guerrilleros del ELN


El operativo comenzó hacia las 4:00 de la madrugada de este lunes en Guamalito, corregimiento de El Carmen, Norte de Santander. Tropas del Ejército ingresaron con apoyo aéreo después de que los ataques atribuidos al ELN destruyeran la subestación y obligaran a evacuar a 21 policías.

Guamalito pasó de ver salir en helicóptero a sus 21 policías, acorralados por explosivos y ráfagas de fusil, a despertar bajo uno de los despliegues militares más fuertes registrados recientemente en esa zona del Catatumbo. Desde las 4:00 de la madrugada de este lunes, helicópteros, aviones Kfir y tropas terrestres ingresaron al corregimiento para recuperar la presencia institucional que la violencia había obligado a retirar.

Durante más de una hora, las aeronaves sobrevolaron la población mientras los militares avanzaban por diferentes puntos para asegurar el perímetro. La intervención llegó después de una semana crítica, marcada por cinco acciones violentas que dejaron destruida la subestación de Policía y pusieron al corregimiento bajo la presión de hombres armados.

La Policía tuvo que abandonar la subestación

La situación comenzó a agravarse desde el 4 de septiembre, cuando drones cargados con explosivos fueron utilizados para atacar las instalaciones policiales. A esa acción le siguieron nuevos lanzamientos de artefactos y ráfagas de fusil que golpearon repetidamente la estructura.

Los ataques, atribuidos por el Ministerio de Defensa al Ejército de Liberación Nacional, ELN, dejaron la subestación prácticamente destruida. Permanecer en el lugar se convirtió en un riesgo extremo para los uniformados, por lo que las autoridades ordenaron la evacuación de los 21 policías que custodiaban la población.

La salida se realizó en helicóptero y dejó a Guamalito sin presencia policial permanente. Lo que comenzó como una medida para salvar la vida de los uniformados terminó aumentando la preocupación de los habitantes, quienes quedaron expuestos en medio de una zona disputada por los grupos armados.

Denunciaron presencia guerrillera y saqueos

Tras la evacuación, habitantes reportaron la presencia de presuntos integrantes del ELN dentro del corregimiento. También denunciaron saqueos en los restos de la subestación y en algunos establecimientos comerciales, mientras crecía la sensación de que el grupo armado había aprovechado la retirada para aumentar su control.

El miedo se instaló entre las familias. La destrucción de la estación demostró la capacidad de los atacantes para golpear a las autoridades utilizando drones adaptados con explosivos, una modalidad que dificulta la defensa de las pequeñas unidades policiales ubicadas en sectores apartados.

Durante varios días, la comunidad esperó una respuesta que permitiera recuperar el control del territorio. Esa reacción finalmente llegó durante la madrugada, cuando el movimiento de aeronaves y tropas rompió la tensión que se había apoderado del corregimiento.

La respuesta llegó desde el aire y por tierra

El Ejército desplegó unidades en diferentes sectores de Guamalito con el respaldo de la Fuerza Aérea. Helicópteros y aviones de combate acompañaron el ingreso de los militares, mientras se realizaban labores de reconocimiento y aseguramiento en los puntos considerados de mayor riesgo.

El objetivo principal es restablecer la presencia permanente de las autoridades y evitar que el ELN aproveche la destrucción de la subestación para consolidar su dominio sobre la población. Hasta el momento no se ha informado oficialmente sobre capturas, combates o guerrilleros muertos durante la operación.

La presencia aérea generó un fuerte impacto en la zona. Los habitantes observaron el sobrevuelo de las aeronaves mientras las tropas recorrían el corregimiento para verificar las condiciones de seguridad y buscar posibles amenazas dejadas por los responsables de los ataques.

Preparan el regreso escalonado de la Policía

La operación militar también busca crear las condiciones necesarias para que la Policía pueda regresar. Luego de un consejo extraordinario de seguridad, las autoridades acordaron un reingreso escalonado del pie de fuerza y la reconstrucción de la subestación destruida.

El plan contempla fortalecer las capacidades de los uniformados y proteger las nuevas instalaciones frente a futuros ataques. Una de las prioridades será incorporar tecnología que permita detectar e interceptar drones, debido a que estos aparatos se convirtieron en el arma más efectiva utilizada durante la ofensiva contra la estación.

Las autoridades también deberán garantizar que el regreso tenga condiciones suficientes de seguridad. La evacuación de los 21 policías dejó en evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura y la necesidad de responder a una amenaza que ya supera los ataques tradicionales con fusiles.

Lea aquí: ‘Papá Pitufo’ le pasa una cuenta de $700 millones al Estado por la angustia que le causó su extradición

El reto será permanecer en el territorio

El despliegue de este lunes permitió el regreso de las tropas, pero recuperar el control de Guamalito exigirá una presencia sostenida. Las aeronaves y los militares pueden asegurar temporalmente la población; el verdadero desafío será impedir que los hombres armados vuelvan cuando termine la operación.

Los habitantes esperan que la respuesta estatal vaya más allá del sobrevuelo de los Kfir y el ingreso momentáneo de soldados. Después de una semana de ataques, una subestación destruida y 21 policías evacuados, Guamalito necesita que la Fuerza Pública se quede y que el corregimiento deje de estar a merced de quienes intentan imponer su autoridad mediante explosivos y fusiles.


¿Quieres pautar

con nosotros?