Duró 26 días en el DANE: Abelardo sacó a Ricardo Valencia tras polémica por avalar cifras de Petro


El funcionario fue declarado insubsistente después de asegurar que no encontró anomalías en los indicadores de julio, pese a que aún no se habrían realizado auditorías profundas. La Presidencia también cuestionó su manejo de las comunicaciones oficiales.

Ricardo Valencia Ramírez necesitó apenas 26 días para pasar de nuevo director del DANE a convertirse en el primer alto funcionario despedido por el presidente Abelardo De La Espriella. Llegó el 19 de agosto con la misión de conducir una de las entidades técnicas más importantes del país y salió este lunes 14 de septiembre, en medio de una disputa por las cifras heredadas del Gobierno de Gustavo Petro.

Su caída comenzó después de afirmar públicamente que el Departamento Administrativo Nacional de Estadística no había encontrado anomalías en los indicadores del mercado laboral correspondientes a julio de 2026. Para la Casa de Nariño, Valencia se apresuró a limpiar de sospechas esos datos sin haber realizado previamente una auditoría profunda.

La cifra que desató la tormenta

Durante la presentación de los indicadores de julio, último mes completo de la administración Petro, Valencia aseguró que el DANE no había detectado irregularidades en los cálculos del mercado laboral.

Uno de los datos centrales fue la tasa de desempleo del 8,1 %, inferior al 8,8 % registrado en julio de 2025. La cifra mostraba una reducción anual, pero también se convirtió en el punto de partida de la controversia entre el director y el nuevo Gobierno.

Según la explicación entregada por la Presidencia, Valencia emitió una conclusión sin que existiera una revisión suficientemente rigurosa de la información recibida. La posición del Ejecutivo era que, antes de descartar cualquier posible anomalía, debían practicarse auditorías profundas sobre los datos producidos durante la administración anterior.

La discusión dejó de ser exclusivamente estadística y pasó a convertirse en un problema de confianza. Si la Presidencia consideraba necesario revisar la información heredada, la declaración de Valencia cerraba esa puerta antes de completar las verificaciones que esperaba el Gobierno.

La otra pelea estaba en las comunicaciones

Las cifras de julio habrían sido apenas una parte del malestar. De acuerdo con una publicación de La Silla Vacía, en la Casa de Nariño también existía inconformidad porque Valencia no habría seguido las directrices impartidas para las comunicaciones de los altos funcionarios.

La Presidencia sostuvo que el entonces director hizo caso omiso de instrucciones consideradas obligatorias para quienes forman parte del Ejecutivo. Ese señalamiento adquirió mayor peso en medio del debate sobre la forma en que el Gobierno busca coordinar los pronunciamientos de sus entidades y funcionarios.

El mismo medio indicó que también existían molestias por algunos nombramientos de personas cercanas al equipo de Juan Daniel Oviedo, exdirector del DANE. Estas versiones se sumaron al choque por las cifras y terminaron deteriorando una relación administrativa que apenas comenzaba.

La cancelación de una rueda de prensa aumentó las dudas

La salida de Valencia se produjo después de otra controversia relacionada con la comunicación institucional del DANE. La entidad había cancelado la rueda de prensa que habitualmente acompaña la presentación de las cifras de inflación.

La decisión generó cuestionamientos porque el DANE debe mantener independencia técnica en la elaboración y divulgación de sus estadísticas. La cancelación abrió dudas sobre las condiciones en las que se estaban comunicando los indicadores y sobre la posible interferencia política en una entidad cuya credibilidad depende de la transparencia.

El Gobierno aseguró posteriormente que la independencia técnica del organismo continuará garantizada. Sin embargo, la salida fulminante de su director obliga a la nueva administración a demostrar que las cifras oficiales seguirán produciéndose y divulgándose sin acomodarse a intereses políticos.

Un regreso al DANE que duró menos de un mes

Valencia no era un desconocido dentro de la entidad. Antes de ser designado director mediante el Decreto 1260 del 19 de agosto de 2026, había ocupado la Subdirección General entre 2018 y 2022, durante la administración de Juan Daniel Oviedo.

El economista llegó para reemplazar a Piedad Urdinola y asumió el cargo con experiencia previa en el funcionamiento interno del organismo. Sin embargo, ese recorrido no fue suficiente para sostenerlo cuando aparecieron las primeras diferencias con la Presidencia.

Su declaratoria de insubsistencia lo convierte en la primera salida de alto nivel ordenada por De La Espriella desde que comenzó su mandato. También deja un mensaje directo para el resto del gabinete: las instrucciones de la Casa de Nariño y el manejo de las comunicaciones serán determinantes para permanecer en el Gobierno.

Juan Manuel Alvarado asumirá la dirección

Tras apartar a Valencia, el presidente designó como nuevo director del DANE a Juan Manuel Alvarado Nivia, economista de la región Caribe con experiencia en el sector público y trayectoria en la administración de Barranquilla.

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El Ejecutivo aseguró que el cambio busca fortalecer la entidad y reiteró su compromiso con la independencia técnica del organismo. Alvarado recibirá ahora un DANE golpeado por la salida de su antecesor y rodeado de preguntas sobre el manejo de sus cifras y comunicaciones.

Ricardo Valencia entró al cargo el 19 de agosto y salió 26 días después. Su paso terminó abruptamente por una afirmación que parecía técnica, pero que chocó con la posición política del nuevo Gobierno. El reto para su reemplazo será revisar los datos heredados sin permitir que la estadística oficial termine sometida a las conveniencias de quienes ocupan el poder.


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