Primero perdió a sus padres, ahora lo perdió todo: robaron la tienda que le quedaba a niño sobreviviente de fatal accidente


A pocos días del accidente en el que murieron sus papás tras ser embestidos por una tractomula, el menor que sobrevivió de manera milagrosa enfrenta un nuevo golpe: personas inescrupulosas saquearon la tienda familiar, su único sustento, aprovechando el duelo y la ausencia.

La tragedia ocurrió en la vía BugaBuenaventura y dejó una imagen que el país no ha podido borrar. Una tractomula impactó violentamente un automóvil, lo arrastró varios metros y lo dejó completamente destruido. Dentro del vehículo viajaban Diego Fernando Suárez y Lina Marcela Díaz, quienes murieron en el lugar por la magnitud del choque. Los organismos de socorro nada pudieron hacer.

En medio del caos, una circunstancia inesperada marcó la diferencia entre la vida y la muerte. El hijo de la pareja no estaba dentro del carro en el momento del impacto. Minutos antes se había bajado a un costado de la carretera para orinar. Esa decisión involuntaria le salvó la vida, pero lo dejó huérfano en cuestión de segundos.

El país conoció su historia como un milagro en medio de la tragedia. Sin embargo, pocos días después, el menor volvió a ser víctima, esta vez de la indiferencia y la falta de humanidad. La tienda que había levantado junto a su padre, y que representaba el sustento de la familia, fue saqueada. Desconocidos aprovecharon el duelo, la ausencia y el silencio para llevarse la mercancía y dejar el negocio prácticamente vacío.

No fue solo un robo. Fue la pérdida de lo poco que quedaba en pie tras la muerte de sus padres. Ese pequeño local, que hoy aparece desmantelado, era una posibilidad de respaldo para el futuro del niño, un espacio que representaba trabajo, esfuerzo y esperanza.

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Ahora, el menor no solo enfrenta la ausencia irreparable de sus padres, sino también la desaparición de lo que podía ayudarle a reconstruir su vida. Dos tragedias consecutivas, una causada por un accidente vial y otra por la insensibilidad humana, que dejan al descubierto una realidad dolorosa: incluso el duelo más profundo puede ser vulnerado.


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