Cerró su negocio por la muerte de su padre, volvió para empezar de nuevo y lo asesinaron a tiros: investigan si detrás del crimen hubo una extorsión


El comerciante de 57 años, fue asesinado cuando llegaba a reabrir su distribuidora de pollo en Soledad, Atlántico. Su familia asegura que había recibido amenazas para pagar una presunta extorsión y pide que esa línea sea priorizada por las autoridades.

La muerte volvió a golpear a la familia Medrano cuando apenas intentaban levantarse de otra tragedia. Después de permanecer cerca de dos meses en Antioquia despidiendo a su padre, Abersio Medrano Ramos regresó al Atlántico decidido a reabrir el negocio con el que sostenía a su familia. Alcanzó a volver, pero nunca pudo comenzar de nuevo. Sicarios lo esperaron a pocos metros del establecimiento y lo asesinaron a balazos.

El crimen ocurrió la mañana de este lunes 6 de julio en el barrio Villa Adela, segunda etapa, en el municipio de Soledad. La víctima, de 57 años y oriunda de Turbo, Antioquia, era propietaria de la distribuidora de pollo Distripollo donde Abe, ubicada en la calle 37 con carrera 7.

Según las primeras versiones, Abersio llegaba al establecimiento para iniciar la jornada cuando fue interceptado por hombres armados que, sin darle oportunidad de escapar, le dispararon en repetidas ocasiones.

Tras el ataque huyeron del lugar, mientras vecinos intentaban auxiliar al comerciante y daban aviso a las autoridades.

El regreso terminó en una emboscada

Los familiares todavía intentan entender cómo el regreso que representaba un nuevo comienzo terminó convertido en un crimen. De acuerdo con su versión, Abersio había cerrado temporalmente el negocio tras el fallecimiento de su padre y permaneció cerca de dos meses en Antioquia acompañando a su familia. Hace pocos días regresó a Soledad con la intención de abrir nuevamente la distribuidora y retomar el trabajo.

Ese proyecto terminó abruptamente cuando fue atacado justo al llegar al local del que era propietario.

Las amenazas que preocupaban a la familia

Los allegados del comerciante sostienen que las dificultades comenzaron antes del asesinato.

Una familiar aseguró que Abersio venía recibiendo amenazas para que pagara una presunta cuota extorsiva exigida por un grupo delincuencial. Afirma que esa situación lo mantenía preocupado y cambió por completo la tranquilidad con la que trabajaba.

Por ahora, esa versión forma parte de las líneas de investigación que adelantan las autoridades judiciales, las cuales buscan establecer si existe una relación directa entre esas intimidaciones y el homicidio.

Los investigadores avanzan en la recopilación de testimonios, videos de cámaras de seguridad y demás elementos probatorios que permitan identificar a los responsables y esclarecer el móvil del crimen.

La familia rechaza los rumores

Horas después del asesinato comenzaron a circular versiones que pretendían relacionar a Abersio con supuestas estructuras criminales.

Sus familiares rechazaron tajantemente esas afirmaciones y pidieron respeto por su memoria, asegurando que era un comerciante dedicado a su negocio y que ahora, además del dolor por su muerte, deben enfrentar rumores que consideran falsos e irresponsables.

Insisten en que la investigación debe concentrarse en las amenazas que, según aseguran, el comerciante venía denunciando dentro de su círculo cercano.

Esperan que el crimen no quede impune

El asesinato de Abersio Medrano Ramos volvió a poner sobre la mesa el temor que viven muchos comerciantes frente a las extorsiones y la violencia que golpea distintos sectores del Atlántico.

Las autoridades mantienen abiertas todas las hipótesis y trabajan para establecer quién ordenó el ataque y cuál fue el verdadero motivo del homicidio.

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Mientras tanto, la familia enfrenta un nuevo duelo. Hace apenas unas semanas despedían al padre de Abersio. Ahora preparan otro funeral y esperan que la justicia logre responder las preguntas que dejaron las balas frente a la puerta del negocio que el comerciante apenas alcanzaba a reabrir.


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