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Shirley despidió a sus dos niñas entre el dolor y las preguntas al cielo: un arcoíris acompañó el último adiós en Fundación


La madre de Sharloth y Skarleth recibió la solidaridad de familiares, amigos y vecinos durante el sepelio de las hermanitas de 9 y 4 años. En medio de su dolor, pedía una explicación al cielo por la pérdida de sus hijas.

Shirley tuvo que despedir a sus dos hijas en una misma jornada. Rodeada de familiares, amigos y vecinos, la madre de Sharloth y Skarleth afrontó el sepelio de las pequeñas de 9 y 4 años que murieron en un accidente de tránsito en Fundación, Magdalena. Mientras recibía las muestras de solidaridad, pedía una explicación al cielo: trataba de comprender cómo había perdido a las dos niñas después de una salida de clases.

Su dolor reunió a una multitud que acudió a acompañarla. Allí estaban quienes conocieron a las hermanas, quienes han compartido con la familia y quienes se acercaron conmovidos por la tragedia. Ninguna palabra podía resolver las preguntas de Shirley, pero los presentes permanecieron junto a ella durante la despedida.

La madre que hasta hace poco tenía a sus dos pequeñas en casa debía ahora darles el último adiós. La pérdida de ambas, en un mismo hecho, convirtió aquella jornada en uno de los momentos más dolorosos para una familia que recibió el respaldo de su comunidad.

Una madre que buscaba una explicación

Durante las honras fúnebres, Shirley expresó su desconsuelo y dirigió sus preguntas al cielo. Su necesidad de encontrar una explicación acompañó la despedida de Sharloth y Skarleth, mientras sus allegados intentaban brindarle fortaleza para continuar con la ceremonia.

A su alrededor se multiplicaron las expresiones de afecto. Familiares y vecinos acompañaron el cortejo y estuvieron cerca de los seres queridos de las niñas durante el recorrido. Era la manera de sostener a una madre frente a una pérdida para la que nadie tenía una respuesta capaz de aliviarla.

Fundación se sumó a ese acompañamiento. La presencia de tantas personas hizo visible cuánto había conmovido la muerte de las hermanitas y la preocupación por Shirley, quien debía afrontar la ausencia de sus dos hijas al mismo tiempo.

Un arcoíris en medio de la despedida

En medio de los actos fúnebres apareció un arcoíris. El fenómeno llamó la atención de los asistentes y adquirió un significado especial para algunos de ellos, que lo interpretaron como un símbolo de esperanza durante el último adiós.

Mientras Shirley pedía una explicación al cielo, quienes la acompañaban encontraron en aquella imagen un motivo de consuelo. Los colores quedaron unidos al recuerdo de la despedida de Sharloth y Skarleth, en una ceremonia atravesada por el dolor y por el cariño de quienes llegaron a honrar sus vidas.

El arcoíris no resolvía las preguntas de la madre ni disminuía la gravedad de lo ocurrido. Fue, para algunos de los presentes, una imagen a la cual aferrarse en ese momento: un recuerdo de la jornada en que Fundación acompañó a dos hermanitas hasta su última morada.

El dolor continúa después del sepelio

Sharloth y Skarleth fallecieron en un siniestro vial que involucró la moto eléctrica en la que se movilizaban y una volqueta roja, después de la salida de clases. Las autoridades continúan las investigaciones para esclarecer las circunstancias exactas del hecho y establecer las responsabilidades.

Durante el sepelio, la atención estuvo puesta en despedirlas y en acompañar a su familia. Los vecinos caminaron junto a sus allegados y expresaron su solidaridad con Shirley, cuya angustia hizo aún más difícil aquel último adiós.

Al terminar la ceremonia, quedó para ella la ausencia de sus dos niñas y las preguntas que había dirigido al cielo. El acompañamiento de Fundación fue una forma de decirle que su dolor no pasaba inadvertido y que, después de aquella despedida, seguiría necesitando la cercanía y el apoyo de quienes estuvieron a su lado.


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