
Santa Marta se está derritiendo: el calor disparó ventas de abanicos y tiene a familias durmiendo desesperadas
Las altas temperaturas comenzaron a golpear el bolsillo, alterar las rutinas y aumentar las preocupaciones por la salud en Santa Marta. Comerciantes reportan un aumento acelerado en la venta de ventiladores, termos y equipos de refrigeración mientras el fenómeno de El Niño amenaza con una temporada seca todavía más intensa.
Dormir se volvió una pelea diaria contra el calor en Santa Marta. Hay familias que pasan la madrugada moviendo abanicos de un lado a otro, ciudadanos que salen a trabajar con termos llenos de hielo y comerciantes que ven cómo ventiladores y aires acondicionados desaparecen apenas llegan a los almacenes. El sofocante aumento de las temperaturas ya dejó de sentirse como un día normal de playa y empezó a convertirse en una presión constante sobre la salud, el bolsillo y la rutina de miles de personas.
Desde temprano el sol cae pesado sobre la ciudad. Las calles arden al mediodía, los buses parecen hornos y dentro de muchas viviendas el aire caliente se queda atrapado hasta entrada la noche. En varios barrios, el único alivio termina siendo dormir frente a un abanico trabajando al máximo durante horas seguidas.
El impacto ya comenzó a sentirse con fuerza en el comercio. Almacenes de electrodomésticos y talleres de reparación reportan un aumento acelerado en la demanda de ventiladores, termos, repuestos y sistemas de refrigeración. Muchos equipos están funcionando casi todo el día y comienzan a presentar fallas por el sobreuso.
“Ventiladores, aires acondicionados, termos y artículos de refrigeración nos reportan aumentos entre el 30 y el 40 % en las ventas durante las últimas semanas”, explican comerciantes consultados sobre el movimiento que vive actualmente este sector.
El abanico volvió a ser el rey de las casas
Aunque los aires acondicionados siguen siendo uno de los productos más buscados, el costo termina alejando a muchas familias. Por eso el abanico volvió a convertirse en el protagonista de los hogares samarios.
En barrios populares, muchas personas prefieren comprar ventiladores pequeños, reparar los viejos o buscar opciones más económicas antes que enfrentarse a facturas de energía todavía más altas. Porque el problema ya dejó de ser solo el calor. Ahora también preocupa cuánto costará soportarlo.
Con abanicos y aires funcionando durante casi todo el día, comenzaron a repetirse las quejas por el incremento en el consumo eléctrico y los bajones de energía ocasionados por la alta demanda. Hay familias que temen abrir el próximo recibo y encontrarse con cobros mucho más altos de lo habitual.
Mientras tanto, técnicos y talleres de reparación trabajan sin descanso. Llegan abanicos recalentados, motores quemados y equipos que colapsan después de semanas funcionando al límite.
El agua fría también se volvió necesidad
Otro producto que comenzó a dispararse en ventas son los termos y envases térmicos. Mantener agua fría durante varias horas se convirtió en una necesidad para quienes pasan gran parte del día bajo el sol.
Conductores, vendedores ambulantes, mototaxistas y trabajadores informales recorren las calles cargando recipientes llenos de hielo para intentar soportar jornadas cada vez más sofocantes.
En algunas zonas comerciales de Santa Marta incluso cambió la dinámica de las calles. Durante las horas más calientes disminuye el flujo de personas y muchos prefieren quedarse bajo techo hasta que baje la intensidad del sol. Otros modificaron horarios para evitar caminar en pleno mediodía.
Lo que está provocando el calor extremo
Las autoridades ambientales explican que las altas temperaturas están relacionadas con varios fenómenos atmosféricos que actualmente afectan al Caribe colombiano. Entre ellos aparecen la reducción de nubosidad, sistemas de alta presión y la presencia de polvo del Sahara, que aumenta la sensación térmica y hace todavía más pesados los días sobre la región.
A eso se suma la preocupación por el fenómeno de El Niño, que amenaza con prolongar la temporada seca durante varios meses más. Los pronósticos advierten que las condiciones podrían mantenerse incluso hacia finales de año.
La combinación tiene en alerta a las autoridades, especialmente por los efectos sobre la salud de los ciudadanos.
El calor también comenzó a enfermar
Médicos y organismos de salud vienen recomendando evitar la exposición directa al sol durante las horas más fuertes del día, mantenerse hidratados y prestar atención especial a niños, adultos mayores y mujeres embarazadas, quienes son los más vulnerables frente a las altas temperaturas.
En varias clínicas y centros médicos ya comenzaron a aumentar las consultas relacionadas con agotamiento, deshidratación y malestares asociados al intenso calor.
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Mientras tanto, Santa Marta sigue atrapada en días donde el sol golpea desde temprano y las noches apenas dan tregua. Hoy, en muchas casas, sobrevivir al calor depende de un abanico que no se queme, un termo que conserve hielo y una factura de energía que no termine convirtiéndose en otra preocupación más.
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