
Piden emergencia sanitaria en El Pando y María Eugenia tras hallar materia fecal en el agua para consumo humano
Estudios técnicos confirmaron contaminación en el acueducto que alimenta a sectores de El Pando y María Eugenia.
Santa Marta, una ciudad marcada por los problemas de acceso al agua potable, enfrenta ahora una situación aún más delicada: el agua que llega a algunas viviendas podría convertirse en una fuente de enfermedad.
La alerta fue emitida por la Personería Distrital luego de que un concepto técnico de la Secretaría de Salud confirmara la presencia de contaminación con materia fecal en el agua distribuida en sectores de los barrios El Pando y María Eugenia al sur de la ciudad. El hallazgo encendió las alarmas de las autoridades sanitarias por los riesgos que representa para la salud pública.
A raíz de los resultados, el Ministerio Público solicitó formalmente evaluar la declaratoria de emergencia sanitaria y adoptar medidas urgentes para proteger a la población afectada.

La denuncia que terminó confirmada
Las advertencias surgieron desde las propias comunidades.
Más de 60 habitantes de María Eugenia acudieron a la Personería denunciando fallas en la estación de bombeo, interrupciones del servicio, fuertes olores y posibles episodios de contaminación en varios sectores del barrio. Los reportes incluían además la presencia de aguas estancadas, proliferación de vectores y problemas de salud que los residentes asociaban con la calidad del agua.
En El Pando la situación era similar. Líderes comunitarios alertaron sobre la aparente mezcla de aguas residuales con el agua que llegaba a las viviendas, una situación que llevó a solicitar análisis técnicos para establecer lo que realmente estaba ocurriendo.
La respuesta de la Secretaría de Salud fue contundente. Según el concepto remitido a la Personería, los análisis confirmaron contaminación con materia fecal y establecieron que la situación constituye un riesgo para la salud pública.
Riesgo para niños, adultos mayores y mujeres embarazadas
La preocupación de las autoridades radica en que la contaminación fecal en agua destinada al consumo humano puede facilitar la propagación de enfermedades gastrointestinales, diarreas agudas, hepatitis A, infecciones bacterianas y enfermedades parasitarias.

Los mayores riesgos recaen sobre niños, adultos mayores, mujeres gestantes y personas con enfermedades que comprometen su sistema inmunológico.
“La respuesta científica fue certera, certificó la contaminación del agua con materia fecal y señaló que constituye un riesgo para la salud pública”, expuso el personero distrital, Edwar Fernando Orozco Oñate, en la solicitud elevada a las autoridades sanitarias.
El agua preocupa y las facturas siguen llegando
Mientras crece la preocupación por la calidad del agua, los recibos del servicio continúan llegando a los hogares afectados.

Por esa razón, la Personería también pidió suspender temporalmente el cobro de acueducto y alcantarillado a los usuarios impactados por la emergencia, argumentando que la legislación colombiana impide cobrar plenamente un servicio cuando este presenta deficiencias graves en su prestación.
La entidad solicitó además revisar posibles reliquidaciones y devoluciones de dinero en caso de que se compruebe que hubo cobros por un servicio prestado en condiciones incompatibles con los estándares de calidad exigidos por la ley.
Una ciudad que suma otra crisis al problema del agua
La situación vuelve a poner sobre la mesa uno de los mayores problemas de Santa Marta.
En una ciudad donde el acceso al agua ya genera constantes reclamos ciudadanos, la confirmación de contaminación fecal en parte de la red de distribución abre una nueva preocupación para las autoridades locales.
Ahora la queja ya no gira únicamente alrededor de la cantidad de agua que reciben los usuarios, sino también la calidad del agua, que contrario a generar un alivio significa un nuevo perjuicio.
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