Pasó la emergencia, pero falta la solución definitiva: exigen acelerar el puente definitivo sobre el río Mendihuaca


La estructura militar provisional permitió recuperar la movilidad entre Santa Marta y Riohacha y reducir la incertidumbre que dejó el colapso del puente. Sin embargo, la Personería Distrital advierte que Invías todavía no inicia los estudios ni el proceso contractual para construir una solución definitiva. La entidad dio diez días hábiles para que se adopten medidas concretas y advirtió que podría acudir a la justicia.

La vía está abierta, los vehículos volvieron a pasar y la emergencia más crítica quedó atrás. Pero el puente definitivo sobre el río Mendihuaca sigue sin estudios contratados, sin una ruta de ejecución establecida y sin una fecha clara para convertirse en realidad.

Después del colapso que puso en jaque la conexión entre Santa Marta y La Guajira, las medidas adoptadas permitieron recuperar la movilidad y devolver tranquilidad a transportadores, comunidades, turistas y comerciantes. Ahora la preocupación es otra: que pasen los meses y la estructura provisional instalada para enfrentar una emergencia termine soportando indefinidamente uno de los corredores más importantes del Caribe.

Por eso, la Personería Distrital de Santa Marta elevó la presión sobre el Instituto Nacional de Vías (Invías), lo constituyó en renuencia y le otorgó un plazo de diez días hábiles para comenzar a estructurar la solución definitiva.

El puente provisional cumplió, pero tiene límites

La respuesta inicial permitió superar uno de los momentos más difíciles. Tras el colapso del puente original por una creciente del río Mendihuaca, fue necesario actuar rápidamente para evitar que la comunicación terrestre quedara interrumpida durante un periodo prolongado.

El 31 de marzo fue habilitada una estructura militar provisional y con ella se recuperó el tránsito por este punto de la carretera Santa Marta–Riohacha.

La medida resultó determinante para una vía por la que diariamente circulan pasajeros, turistas, vehículos de carga y buena parte de la actividad comercial entre Magdalena y La Guajira. Con el paso restablecido disminuyó la presión de la emergencia y regresó cierta normalidad al corredor.

Sin embargo, ese puente nació como una respuesta temporal y su vida útil es limitada. Ahí comienza la nueva preocupación.

El puente definitivo todavía no arranca

Según la Personería, Invías reconoció mediante un oficio del pasado 10 de julio que aún no había iniciado el proceso contractual ni los estudios de prefactibilidad, factibilidad o diagnóstico necesarios para avanzar en una infraestructura permanente.

Para el Ministerio Público, superar la emergencia vial era apenas el primer paso. Ahora debe existir una ruta concreta para construir el nuevo puente antes de que el paso provisional llegue a sus límites.

La Personería exige que Invías inicie la planeación y estructuración contractual de los estudios y diseños, adelante las gestiones necesarias para garantizar los recursos y construya una hoja de ruta con las entidades que tengan competencia en el proyecto.

Mientras eso ocurre, deberá reforzar el monitoreo, mantenimiento y las condiciones de seguridad de la estructura militar por la que actualmente circulan los usuarios.

Diez días para comenzar a mover la solución

El requerimiento establece un plazo de diez días hábiles para que Invías adopte medidas concretas. La advertencia incluye la posibilidad de llevar el caso ante los tribunales si la entidad permanece sin avanzar en las actuaciones requeridas.

La Personería podría acudir a la jurisdicción de lo contencioso administrativo mediante una acción popular para solicitar la protección de derechos colectivos relacionados con la seguridad, movilidad, infraestructura y calidad de vida.

El mensaje institucional es claro: la urgencia permitió resolver temporalmente el problema, pero esa respuesta no puede reemplazar la obligación de construir una solución de fondo.

El río Mendihuaca también preocupa

La discusión tampoco termina en el puente. Las intervenciones realizadas sobre el río durante la emergencia están ahora bajo vigilancia por sus posibles efectos ambientales.

La Personería requirió tanto a Invías como a Corpamag para establecer qué ocurrirá con el pedraplén construido como paso provisional y que permanece en el sector pese a que la estructura militar ya permitió recuperar el tránsito vehicular.

El Ministerio Público busca determinar si esa intervención está modificando la dinámica natural del río, generando zonas de remanso, reduciendo el flujo del agua o produciendo cambios en su coloración.

Corpamag deberá realizar una inspección técnica, tomar muestras y verificar posibles procesos de eutrofización, proliferación de algas u otras alteraciones en la calidad del agua. También deberá determinar si la intervención modificó el comportamiento hidráulico del Mendihuaca y revisar las autorizaciones ambientales correspondientes.

Invías, por su parte, tendrá que informar cuándo será retirado el pedraplén y presentar un cronograma para la recuperación del cauce.

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Mendihuaca superó la etapa más angustiante. La carretera está habilitada y la estructura provisional permitió recuperar una conexión fundamental para dos departamentos. Ese avance resulta indiscutible frente al escenario que dejó el colapso.

Precisamente por eso la discusión cambió. Ya no se trata de encontrar a toda prisa cómo atravesar el río, sino de garantizar que exista un puente definitivo, seguro y construido para permanecer.

Los próximos días serán claves para conocer la respuesta de Invías. La Personería mantendrá el seguimiento y está dispuesta a acudir a los jueces si resulta necesario.


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