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“¿Papá por qué ya no me escribe?”: el dolor de la hija de ‘Bendito Menor’ tras su muerte


La expareja de Naín Pérez Toncel recordó los seis años que vivió junto al señalado cabecilla de las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada y reveló el drama que enfrenta con la hija de cuatro años que tuvieron. La pequeña sigue esperando los audios y mensajes de su padre sin alcanzar a comprender que murió en el operativo realizado en Riohacha.

Naín Pérez Toncel murió en un operativo armado en Riohacha, pero hay una consecuencia de su muerte que resulta imposible explicarle con facilidad a una niña de apenas cuatro años: su papá dejó de escribirle para siempre.

La pequeña todavía pregunta por él. Espera los audios que acostumbraba recibir y quiere saber por qué su padre desapareció repentinamente del teléfono. Del otro lado está su madre, expareja de alias ‘Bendito Menor’, intentando encontrar palabras para explicarle una muerte que, según reconoce, ella misma todavía tiene dificultades para aceptar.

Hoy me cuesta tanto responderle sus ‘¿por qué?’, explicarle por qué su papá ya no está, por qué ya no llegan esos audios que tanto espera”, escribió la mujer en el mensaje con el que decidió despedirse públicamente de Pérez Toncel.

“Tenía apenas un par de zapatos y tantos sueños”

La despedida también permitió conocer una parte poco conocida de la historia personal de Naín Pérez. Mucho antes de aparecer en informes de inteligencia y ser señalado por las autoridades como uno de los hombres fuertes de las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada en La Guajira, su expareja asegura haberlo conocido siendo apenas un joven con grandes aspiraciones y pocas cosas materiales.

Recuerdo cuando nos conocimos: tú, todo un jovencito, con hambre de comerte el mundo, con apenas un par de zapatos y tantos sueños por cumplir”, relató.

Según la mujer, atravesaron juntos una época marcada por dificultades económicas. Cuando las cosas se complicaban, Naín acostumbraba repetirle una frase que ella todavía recuerda: “Algún día todo va a cambiar”.

Y cambió.

La mujer contó que comenzaron construyendo poco a poco una pequeña vivienda de zinc. Tenían poco, asegura, pero recuerda aquella etapa como una época feliz. Era una vida completamente diferente a la que años después rodearía a Pérez Toncel, señalado por las autoridades de ocupar una posición de poder dentro de la estructura armada.

Empezamos construyendo poquito a poquito nuestra primera casita de zinc, con tan poco, pero siendo tan felices”, escribió.

De esa relación nació una niña

La pareja permaneció junta durante aproximadamente seis años.
De esa relación nació una hija que actualmente tiene cuatro y que, después de la separación de sus padres, continuó manteniendo contacto con Naín.

La relación sentimental terminó hace aproximadamente dos años, pero el vínculo como padres permaneció. Por eso la muerte de Pérez Toncel produjo para la pequeña una ausencia inmediata y difícil de comprender.

Hasta hace pocos días había un papá que podía aparecer en el teléfono a través de un mensaje o un audio. De repente dejó de hacerlo.

A veces quisiera tener las palabras para hacerle entender algo que ni yo misma logro aceptar”, confesó su madre.

Es precisamente allí donde la muerte adquiere otra dimensión. La niña desconoce las discusiones alrededor del operativo, los señalamientos criminales contra su padre y las controversias que surgieron después de su muerte. Su pregunta es mucho más simple: quiere saber por qué su papá dejó de comunicarse con ella.

“Hoy entiendo muchas cosas que antes no comprendía”

La mujer también reveló que la separación dejó asuntos pendientes entre ambos. Aunque asegura que su relación amorosa terminó hace dos años, después de la muerte comenzó a interpretar de otra manera algunas decisiones que Naín habría tomado mientras estaba vivo.

Te agradezco por los 6 años que compartimos, por todo lo que vivimos y, sobre todo, por haberme protegido. Aunque nuestro amor terminó hace dos años, hoy entiendo muchas cosas que antes no comprendía”, manifestó.

Luego dejó una de las frases más personales de su despedida: “Quizás tú sabías que no estarías para siempre y, sin decirme nada, te aseguraste de que yo pudiera estarlo para nuestra hija”.

La mujer no explicó públicamente a qué acciones concretas se refería con esa afirmación. Sin embargo, dejó claro que después de la muerte quedaron conversaciones que nunca pudieron terminar y palabras que ya no podrán decirse.

Nos quedaron tantas cosas pendientes… conversaciones que nunca terminamos, palabras que no alcanzamos a decir y momentos que ya no podremos vivir”, expresó.

Seis años de historia terminaron con una despedida

Naín Pérez Toncel murió durante el operativo desarrollado en una vivienda del barrio Los Olivos, en Riohacha. Las autoridades lo señalaban como uno de los cabecillas de las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada y uno de los hombres con poder dentro de esa organización en La Guajira.

Su expareja, sin embargo, decidió despedirse desde una dimensión completamente distinta. Su mensaje no buscó referirse al señalado jefe criminal, sino al joven que conoció años atrás, al hombre con quien levantó aquella primera casa de zinc y al padre de su hija.

Vuela alto y ten un hermoso camino hacia el cielo. Gracias por nuestra historia, por los seis años compartidos y por dejarme el regalo más bonito de nuestra vida: nuestra hija”, escribió.

También hizo una promesa: hablarle a la pequeña sobre su padre, contarle quién fue y recordarle el amor que, asegura, Naín sentía por ella.

La niña todavía espera que su papá le escriba

La muerte de ‘Bendito Menor’ seguirá teniendo repercusiones judiciales y de seguridad por el papel que las autoridades le atribuían dentro de las ACSN y por las circunstancias del operativo en el que perdió la vida. Para su hija, sin embargo, todo ese contexto todavía resulta ajeno.

Tiene cuatro años. A esa edad la muerte puede ser demasiado grande para entenderla y una ausencia puede sentirse simplemente como alguien que dejó de llamar.

Su madre ahora carga con la responsabilidad de explicarle que aquellos mensajes dejaron de llegar definitivamente. Mientras intenta procesar su propio duelo, también debe responder las preguntas de una niña que continúa esperando algo que ya no ocurrirá.

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Mientras yo intento aprender a vivir con tu ausencia, nuestra niña todavía espera que algún día su papá le escriba”, escribió la mujer.

Ese posiblemente sea el golpe más duro de toda su despedida. La pequeña aún espera mirar el teléfono y encontrar nuevamente un mensaje o escuchar la voz de su padre en uno de aquellos audios.

Pero Naín Pérez Toncel murió y el mensaje que ella espera ya nunca llegará.


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