“Ninguna pasión justifica el odio”: el desesperado mensaje de Jamilton Campaz tras convertirse en blanco de ataques por eliminación de Colombia


El mediocampista decidió pronunciarse después de fallar la opción de gol más clara que tuvo la Selección Colombia frente a Suiza y quedar señalado por miles de aficionados como uno de los responsables de la eliminación del Mundial. En un emotivo pronunciamiento pidió detener los ataques y recordó que ningún resultado deportivo puede convertirse en una excusa para sembrar odio o hacer vivir con miedo a un futbolista.

La eliminación de Colombia del Mundial todavía duele, pero para Jamilton Campaz el golpe fue mucho más allá del resultado. En cuestión de horas pasó de perseguir el sueño de darle la clasificación a su país a convertirse en el principal blanco de insultos, señalamientos y ataques en redes sociales por haber desperdiciado la oportunidad más clara de gol ante Suiza, en un partido que terminó definiéndose desde el punto penal.

La presión terminó obligándolo a hablar de lo que siente. Lo hizo con una imagen que reflejó el momento que atraviesa: con una imagen agachado, golpeado y acompañado de un mensaje en el que pidió frenar el odio que ha recibido desde el pitazo final.

«Mi Colombia, por favor nunca dejemos de lado el respeto. Podemos pensar diferente, sentir frustración o tristeza, pero ninguna pasión justifica el odio y vivir con miedo», escribió el futbolista, dejando ver que las críticas ya trascendieron lo deportivo.

Del sueño mundialista al señalamiento

Campaz recordó que desde niño soñó con vestir la camiseta de la Selección Colombia, escuchar el himno nacional y marcar un gol en una Copa del Mundo. Aseguró que haber cumplido ese objetivo, más allá del desenlace, será un recuerdo que lo acompañará toda la vida.

También agradeció el respaldo de los aficionados que acompañaron al equipo durante el torneo y dedicó unas palabras especiales a su familia, a la que describió como el soporte que lo ha acompañado tanto en los momentos de felicidad como en los más difíciles.

Sin embargo, el centro de su mensaje estuvo dirigido a los millones de colombianos que quedaron golpeados por la eliminación.

El volante reconoció que comparte la tristeza del país y admitió que el plantel también soñaba con seguir avanzando en el campeonato. Expresó que lamenta profundamente no haber podido entregar la alegría que esperaban los hinchas, aunque aseguró que jamás faltaron el compromiso, la entrega y el amor por representar a Colombia.

Un recuerdo que vuelve a estremecer

Las palabras de Campaz también despertaron un inevitable recuerdo en el fútbol colombiano.

En 1994, el defensor Andrés Escobar fue asesinado días después del autogol que marcó frente a Estados Unidos durante el Mundial disputado en ese país. Aquel crimen quedó grabado como una de las páginas más dolorosas en la historia del deporte colombiano y se convirtió en un símbolo de los límites que jamás deberían cruzarse por un resultado futbolístico.

Aunque el contexto es completamente distinto, el mensaje del mediocampista volvió a poner sobre la mesa la violencia verbal que enfrentan los deportistas cuando un error los convierte en el centro de las frustraciones colectivas.

«Vivir con miedo»

La frase más fuerte del comunicado fue precisamente la que más repercusión generó.
Al afirmar que «ninguna pasión justifica el odio y vivir con miedo», Campaz dejó entrever la dimensión de los ataques que ha recibido desde la eliminación. Su publicación rápidamente comenzó a ser compartida por aficionados, periodistas y otras figuras del fútbol, quienes pidieron separar la crítica deportiva de las agresiones personales.

El jugador concluyó su mensaje asegurando que el fútbol también está hecho de momentos difíciles y que la única alternativa es aprender de la derrota, levantarse y seguir trabajando para regresar más fuerte.

Lea aquí: Nació en Santa Marta, pero cree que Suiza eliminará a Colombia: Johan Vonlanthen apuesta por el país que defendió durante toda su carrera

Mientras Colombia intenta asimilar el dolor de haber quedado fuera del Mundial, el caso de Jamilton Campaz recuerda que un error dentro de una cancha jamás debería convertirse en una condena fuera de ella.


¿Quieres pautar

con nosotros?