“Mi hijo no era ningún delincuente”: madre de menor asesinado en masacre de Las Nieves niega que su hijo haga parte de una banda


Erick Eduardo Cervantes Buitrago tenía 16 años, había terminado el bachillerato y, según su madre, trabajaba para ayudar en su hogar. La mujer rechazó las versiones que lo relacionan con estructuras criminales y pidió que su nombre no sea señalado mientras las autoridades esclarecen la masacre.

Erick Eduardo Cervantes Buitrago llegó de trabajar cerca de las 8:00 de la noche, saludó a su mamá y recibió la comida que ella le había preparado. Poco después salió de su casa. Horas más tarde, su madre terminó frente al cuerpo de su hijo de 16 años, convertido en una de las tres víctimas mortales de la masacre registrada en el barrio Las Nieves, en Barranquilla.

Al dolor de perderlo se sumó otra situación que la familia considera injusta: las versiones que comenzaron a circular después del ataque y que relacionaban a las víctimas con una posible confrontación entre estructuras delincuenciales.

La madre de Erick decidió hablar. Desde las afueras de Medicina Legal, mientras esperaba los procedimientos para recibir el cuerpo de su hijo, rechazó cualquier señalamiento contra el adolescente.

Él no pertenecía a ninguna banda. Él no es de ninguna banda, él no estaba metido en nada de eso, como lo están poniendo”, aseguró.

“Él trabajaba”

Según contó la mujer, Erick había terminado el bachillerato en diciembre del año pasado y posteriormente comenzó a trabajar. Su familia sostiene que esa era su rutina y que desconocen cualquier vínculo suyo con organizaciones delincuenciales.

La noche del jueves 20 de agosto, el adolescente regresó a casa aproximadamente a las 8:00 p. m. Su mamá lo vio llegar después de trabajar y le dejó lista la comida. Posteriormente, el joven volvió a salir.

Ella asegura que ni siquiera sabía que su hijo se encontraba en el parque de Las Nieves donde minutos después ocurrió el ataque.

La tranquilidad en la casa terminó cuando comenzaron a conocerse las primeras noticias de una balacera en el sector.

“Me entró el ahogo de mamá”

Fue un familiar quien encendió las alarmas. Un tío de Erick llamó para informar que varios jóvenes habían sido atacados a tiros en el parque.

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La mujer inmediatamente buscó comunicarse con su hijo.

Marcó su número. Erick no contestó.

Volvió a intentarlo y tampoco obtuvo respuesta. Entonces apareció esa sensación que después describiría como una intuición imposible de controlar.

Me entró el ahogo de mamá. Y lo empecé a llamar y él no me contestaba y yo dije: ‘Ese es mi hijo, ese es mi hijo’”, relató.

Salió desesperada a buscar información. La incertidumbre terminó en el PASO Simón Bolívar.

“Fui hasta allá y era él”, contó entre lágrimas. Erick estaba muerto.

Tres jóvenes asesinados en un parque

El ataque ocurrió cuando varias personas se encontraban en una de las bancas del parque del barrio Las Nieves, en el suroriente de Barranquilla.

Hombres armados llegaron al lugar y abrieron fuego contra el grupo. En cuestión de segundos dejaron tres personas muertas y otra herida antes de escapar.

Además de Erick Eduardo Cervantes Buitrago, de 16 años, murieron Daniel Sebastián Borrero García, de 17, y Daddys David Barrios Ospino, de 20 años.

Eduardo Barreto Soto, de 63 años, resultó herido durante la acción armada y tuvo que recibir atención médica.

La masacre provocó una fuerte reacción de las autoridades y abrió diferentes líneas investigativas alrededor de las razones por las cuales los atacantes llegaron directamente hasta ese punto.

Una de las hipótesis conocidas apunta a una posible confrontación entre estructuras criminales. Sin embargo, las investigaciones continúan y será responsabilidad de las autoridades judiciales establecer quiénes eran los objetivos del ataque, cuál fue el móvil y qué relación, si alguna, tenían las víctimas con esa disputa.

Dos capturados y un adolescente aprehendido

La reacción de la Policía permitió ubicar a tres personas señaladas preliminarmente de estar relacionadas con el ataque.

Fueron capturados Nain José Bechara Bassa, de 21 años, y Emanuel Antonio Barrio Cantillo, de 20. También fue aprehendido un adolescente de 15 años.

Los procedimientos hacen parte de las investigaciones que buscan reconstruir lo sucedido antes, durante y después de la masacre. Las autoridades deberán determinar la participación individual de cada uno y establecer si existen más personas involucradas, incluidos quienes pudieron ordenar el ataque.

El crimen también provocó una respuesta del alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, quien anunció el reforzamiento de las operaciones contra las estructuras criminales y advirtió que “esta guerra entre bandas tiene que acabar ya”.

Una madre pide que no conviertan a su hijo en delincuente

Mientras las autoridades investigan la posible disputa criminal detrás de la masacre, la mamá de Erick libra otra batalla: defender el nombre de su hijo.

Insiste en que el adolescente había terminado sus estudios, trabajaba y permanecía alejado de las bandas criminales. Por eso rechaza que una hipótesis sobre el contexto del ataque termine convirtiéndose automáticamente en un señalamiento contra todas las víctimas.

La investigación deberá aclarar precisamente ese punto.

Por ahora, para esta madre hay una certeza mucho más dolorosa. La última vez que vio con vida a Erick fue cuando regresó de trabajar aquella noche. Lo recibió en casa, le dio comida y después lo vio salir.

La siguiente vez que estuvo frente a él fue para reconocer que su hijo de 16 años estaba entre los muertos.

Él no estaba metido en nada de eso”, repite la mujer mientras espera que las autoridades establezcan por qué Erick terminó sentado aquella noche en el lugar donde hombres armados decidieron disparar.


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