
“¡Me la mató!”: el grito del ladrón al ver morir a su cómplice tras 17 disparos que recibió de un policía
Un intento de atraco terminó en tragedia en González Catán, Argentina. Un policía de civil abrió fuego en 17 ocasiones contra una moto con dos ocupantes. La mujer murió y el cómplice, herido, quedó grabado suplicando ayuda y gritando de dolor.
“¡La mató! ¡Amiga, amiga!”.
El grito salió en medio del desespero cuando ya no había nada que hacer. Frente a él, su cómplice caía herida de muerte después de una ráfaga de disparos que no dio oportunidad de escape.
El grito que lo dice todo
El hombre bajó de la moto tambaleando, herido, mirando a la mujer que segundos antes iba detrás de él. Intentó acercarse, pero el miedo lo frenó. Gritó. Suplicó ayuda. La llamó una y otra vez.
Las cámaras lo captaron en ese instante exacto: no huyendo todavía, sino mirando cómo la vida de su acompañante se apagaba en plena calle. Después corrió. Dejó rastros de sangre.
Diecisiete disparos
Todo ocurrió en cuestión de segundos. Héctor Mariano, policía de 48 años, iba de civil cuando vio la moto acercarse y asumió que se trataba de un intento de atraco.
Respondió con su arma de dotación. Disparó 17 veces.
La mayoría de los impactos los recibió la mujer que iba como parrillera. Alcanzó a bajarse del vehículo, caminó unos pasos y empezó a pedir ayuda antes de desplomarse.
El hombre, ya herido, fue testigo directo del desenlace.
La escena que quedó registrada
Los videos son claros. Se escucha la secuencia de disparos y luego los gritos. La mujer en el suelo. El hombre pidiendo ayuda. La desesperación expuesta sin filtro.
Esa grabación es hoy una de las piezas centrales del caso.
Porque muestra lo que pasó después de los disparos. Muestra el resultado.
Una muerte y una huida
La mujer fue trasladada al Hospital General de Agudos René Favaloro. Murió minutos después.
El hombre escapó herido. En su huida lanzó una réplica de arma de fuego hacia el techo de una vivienda. La motocicleta quedó abandonada. La policía lo busca.
El policía ante la justicia
Horas después, el uniformado se presentó voluntariamente en la comisaría. Quedó a disposición del fiscal Adrián Arribas.
Su versión, basada en un presunto intento de robo, ahora es contrastada con los videos. Las imágenes abren dudas.
Lo que está en juego
La investigación intenta establecer si hubo un uso desproporcionado de la fuerza. Si los 17 disparos eran necesarios. Si el peligro era real o fue interpretado.
Mientras eso se define, una escena sigue repitiéndose una y otra vez:Un hombre herido, gritando en medio de la calle. Y el momento en que entendió que su compañera ya no iba a levantarse.
PAUTE
AQUÍ
420 px x 450 px
INFO AQUÍ
