
La visita a su padre terminó en tragedia: enfermera murió baleada mientras tomaba cerveza con él en la terraza
La mujer había llegado a compartir un momento con su papá en el barrio Villa Marcela, en Magangué. Sicarios que iban por el hombre abrieron fuego contra ambos y acabaron con la vida de ella. El padre permanece grave. La víctima era enfermera y madre de tres hijos.
La terraza todavía tenía las cervezas servidas cuando comenzaron los disparos. Padre e hija conversaban tranquilos frente a su casa en el barrio Villa Marcela, en Magangué, hasta que un sicario llegó caminando directo hacia ellos y abrió fuego a quemarropa. El ataque iba dirigido contra el hombre, pero las balas también alcanzaron a Neris Rodríguez, una enfermera de 33 años que solo había ido a compartir un rato con su papá. Ella murió minutos después en el hospital. Él quedó herido de gravedad, aferrado a la vida tras una noche que terminó convertida en tragedia familiar.
Todo ocurrió en cuestión de segundos. La conversación se interrumpió con el estruendo de las detonaciones y el terror se apoderó de la cuadra. Los vecinos salieron alarmados y encontraron a ambos tendidos en medio de la sangre, mientras los sicarios escapaban en motocicleta.
El ataque iba dirigido contra el padre
Según las primeras versiones entregadas por las autoridades y testigos, Carmelo José Rodríguez Barrios, de 54 años, era el objetivo del atentado.
Dos hombres llegaron en moto hasta la vivienda. Uno de ellos descendió, caminó hacia la terraza y comenzó a disparar repetidamente sin darle tiempo a reaccionar a ninguno de los dos.
Neris estaba sentada junto a su padre cuando quedó atrapada en medio de la ráfaga. Los proyectiles la impactaron gravemente y terminó desplomándose a pocos metros de él.
La escena fue desesperante. Vecinos intentaron auxiliar a las víctimas mientras otros corrían a resguardarse. Ambos fueron trasladados de urgencia al hospital La Divina Misericordia, donde médicos intentaron salvarles la vida.
Sin embargo, la joven enfermera murió poco después de ingresar debido a la gravedad de las heridas.
Su padre continúa bajo atención médica especializada y su estado sigue siendo delicado.
Una visita familiar terminó en muerte
La tragedia ha causado conmoción en Magangué por la forma en que ocurrió el crimen y por quién era la víctima.
Neris Rodríguez tenía 33 años, era oriunda del municipio, trabajaba en una clínica de la zona y era madre de tres hijos: dos niñas y un niño que hoy quedaron sin su mamá tras un ataque que ni siquiera estaba dirigido contra ella.
Personas cercanas aseguran que había aprovechado su tiempo libre para visitar a su padre y compartir unas cervezas con él en la terraza de la vivienda, en una escena cotidiana que terminó atravesada por las balas.
Su muerte golpeó especialmente al gremio de la salud, donde era reconocida y apreciada.
“Hoy perdimos una gran persona. Pensaba que este mayo sería diferente, pero nuevamente el gremio de enfermería llora tu partida injusta e inesperada”, escribió un allegado en redes sociales tras conocerse la noticia.
Sicarios escaparon sin dejar rastro
Después del atentado, la Policía desplegó operativos en distintos sectores de Magangué e inició el llamado plan candado para intentar ubicar a los responsables.
Hasta el momento no hay capturados.
Las autoridades avanzan en la recolección de testimonios y evidencias para establecer quién ordenó el ataque y esclarecer completamente los móviles del atentado contra Carmelo José Rodríguez Barrios.
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Mientras tanto, en Villa Marcela quedó el silencio pesado de una terraza marcada por la violencia. Una hija que llegó a visitar a su padre terminó asesinada a su lado y tres niños tendrán que crecer entendiendo que una noche cualquiera les arrebató a su mamá en medio de un ataque criminal.
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