
“Estaba con mi esposa y mis hijos, no con prostitutas y borrachos”: Minvivienda se defendió por foto en la playa en plena emergencia
Jaime Andrés Beltrán enfrentó al Congreso durante la moción de censura promovida en su contra por la polémica imagen conocida durante el terremoto. El ministro de Vivienda volvió a pedir disculpas, pero esta vez endureció el discurso: aseguró que estaba acompañado de su familia y trabajando desde el celular.
Jaime Andrés Beltrán llegó al Congreso a defender su permanencia en el Ministerio de Vivienda y distinto a mostrar una posición de arrepentimiento, terminó lanzando frases fuertes a los presentes. Acorralado políticamente por la fotografía que lo mostró en una playa durante la emergencia provocada por el terremoto, pidió disculpas por tercera vez, pero dejó claro que tampoco estaba dispuesto a aceptar que esa imagen fuera utilizada para cuestionar su conducta personal.
El ministro enfrentó directamente a sus críticos durante el debate de moción de censura. Reconoció que la fotografía pudo generar indignación en parte del país, ofreció nuevamente excusas, pero después contraatacó: aseguró que estaba junto a su esposa y sus hijos, pendiente de asuntos laborales desde su celular, y que jamás fue sorprendido protagonizando una conducta indecorosa.
“Es lamentable este hecho, pero lo que no lamento es que me hayan tomado una foto con mi esposa y con mis hijos, y no con unas prostitutas y borrachos en un lugar que no debía estar”, expresó ante los congresistas.
“Si alguien se sintió ofendido, mil disculpas”
La polémica que terminó llevando al ministro hasta un debate de moción de censura surgió por la imagen que circuló públicamente y que fue cuestionada por el momento en que fue tomada: mientras el país enfrentaba las consecuencias del terremoto.
Beltrán decidió asumir personalmente la defensa y comenzó reconociendo nuevamente el malestar generado.
“Y como lo dije una, dos y hoy por tercera vez, si alguien se sintió ofendido, mil disculpas. Pero es que pedir disculpas es grandeza de aquellos que tienen el carácter y la caballerosidad de ponerle la cara al país”, manifestó.
Las disculpas, sin embargo, fueron seguidas inmediatamente por una defensa mucho más vehemente. Para el funcionario existe una diferencia entre cuestionar la oportunidad de la fotografía y utilizarla para poner en duda su responsabilidad o comportamiento.
Por eso insistió en que la escena que quedó registrada era familiar y que, pese al lugar donde se encontraba, continuaba atendiendo asuntos relacionados con sus funciones.
“La foto es con mi esposa al lado”
Beltrán reconstruyó ante el Congreso lo que, según él, realmente estaba ocurriendo cuando fue tomada la imagen que terminó convirtiéndose en un problema político.
“La foto es con mi esposa al lado, la foto es con mis hijos sentados y la foto es con el celular trabajando con el equipo”, afirmó.
Con ese argumento buscó desmontar la idea de que estuviera completamente desconectado de sus responsabilidades mientras se desarrollaba una situación de emergencia. Pero fue más lejos.
El ministro aseguró que no lamenta haber sido fotografiado en compañía de su familia y utilizó una comparación que rápidamente elevó el tono de su intervención.
“Lo que no lamento es que me hayan tomado una foto con mi esposa y con mis hijos, y no con unas prostitutas y borrachos en un lugar que no debía estar. Eso ustedes lo tienen que reconocer”, expresó.
La frase terminó convirtiéndose en uno de los momentos más fuertes de sus descargos ante el Legislativo.
De las disculpas al contraataque
Beltrán también cuestionó lo que considera una doble moral entre algunos de sus detractores. Según manifestó, se ha convertido una fotografía familiar en motivo de condena política mientras otras actuaciones mucho más graves reciben menor rechazo.
“Lo que me parece curioso es que condenan la familia, pero hacen silencio ante las atrocidades que hacen ocultas o escondidas”, sostuvo.
De esa manera, su intervención dejó de ser únicamente una explicación sobre la polémica fotografía y se transformó en un contraataque contra quienes impulsaron los cuestionamientos.
El ministro buscó establecer dos escenarios distintos: reconoció que la imagen pudo resultar inoportuna frente a la gravedad del momento que atravesaba el país, pero rechazó que de ella se desprenda que estuviera de fiesta, incurriendo en excesos o apartado completamente de sus obligaciones.
Una foto que terminó en el Congreso
Lo que comenzó como una fotografía en la playa terminó convertido en un problema político que obligó al jefe de la cartera de Vivienda a comparecer ante el Congreso y defender su actuación.
Beltrán sabía que la imagen tenía un costo. Por eso pidió disculpas una vez más. Sin embargo, esta vez las excusas llegaron acompañadas de una defensa frontal de su familia y de fuertes palabras contra quienes lo han cuestionado.
Ahora será el Congreso el que deberá valorar sus explicaciones dentro del trámite de la moción de censura.
El ministro, por su parte, dejó marcada su posición: acepta que la fotografía pudo molestar y ofrece disculpas por ello, pero se niega a avergonzarse de la escena que quedó registrada.
“La foto es con mi esposa al lado, la foto es con mis hijos sentados y la foto es con el celular trabajando con el equipo”, sentenció.
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