“Es una cárcel o una tumba”: De La Espriella presenta a EE. UU. su Plan Patriota Siglo XXI que pone al país en modo guerra contra el narcotráfico


El presidente presentó ante Marco Rubio una ambiciosa estrategia para modernizar aviones, helicópteros, radares y drones, fortalecer la inteligencia y recuperar capacidades para enfrentar al narcotráfico y los grupos armados. También anunció que Colombia volverá a fumigar cultivos ilícitos y lanzó una dura advertencia: “Bandido que no se someta, le vamos a dar de baja”.

Colombia quiere volver a golpear al narcotráfico y a los grupos armados con toda su capacidad militar, y para hacerlo necesita renovar buena parte de las herramientas con las que libra esa guerra. El presidente Abelardo De La Espriella presentó ante Estados Unidos su Plan Patriota Siglo XXI, una estrategia que pretende modernizar la Fuerza Pública y recuperar capacidades que el Gobierno considera fundamentales para enfrentar las nuevas formas de operar de las estructuras criminales.
El plan fue puesto sobre la mesa durante el encuentro que De La Espriella sostuvo con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. Allí, el mandatario planteó una nueva etapa de cooperación con Washington que incluye tecnología, inteligencia, movilidad, defensa aérea y fortalecimiento de las fuerzas especiales.

Aviones, helicópteros, radares y drones

La propuesta parte de una preocupación del Gobierno: mientras las organizaciones criminales han cambiado sus métodos, incorporado nuevas tecnologías y ampliado sus capacidades, el Estado colombiano necesita actualizar los equipos con los que pretende perseguirlas.

El Plan Patriota Siglo XXI contempla modernizar aviones y helicópteros, fortalecer la red de radares y ampliar el uso de drones para labores de vigilancia e inteligencia. También incluye sistemas antidrones, una tecnología que ha adquirido mayor importancia ante el uso de aeronaves no tripuladas por estructuras armadas.

A esto se suma el fortalecimiento de la defensa aérea, la movilidad operacional, la ciberdefensa, la inteligencia y las fuerzas especiales. El Gobierno también quiere garantizar recursos para el mantenimiento de los equipos, evitando que parte de esa capacidad termine fuera de servicio por falta de presupuesto.

Colombia también pondrá plata

De La Espriella dejó claro ante Rubio que la propuesta no consiste simplemente en pedirle dinero y equipos a Estados Unidos. Colombia, aseguró, tendrá que asumir una parte de la inversión y responder por resultados concretos.

El mandatario propuso establecer metas anuales, indicadores verificables y compromisos específicos para medir la efectividad de la cooperación.

Colombia está dispuesta a asumir metas anuales, indicadores verificables y compromisos concretos. Vamos a cumplir nuestra parte”, afirmó el Presidente.

La apuesta es recuperar una relación de corresponsabilidad con Washington y conseguir que Colombia vuelva a ocupar un lugar privilegiado dentro de la estrategia estadounidense de seguridad en el continente.

“Vamos a empezar a fumigar”

Uno de los anuncios más fuertes de De La Espriella estuvo relacionado con los cultivos ilícitos. El mandatario anticipó un cambio frente a la estrategia aplicada durante los últimos años y aseguró que su Gobierno pretende recuperar la fumigación como herramienta contra las plantaciones de coca.

Vamos a empezar a fumigar”, afirmó.

El narcotráfico fue uno de los asuntos centrales de la conversación con Rubio. Para el Gobierno, reducir los cultivos también significa golpear las finanzas de las organizaciones armadas que obtienen millonarios recursos de la producción y comercialización de cocaína.

La intención es que Estados Unidos vuelva a tener un papel determinante en esa estrategia mediante cooperación tecnológica, intercambio de inteligencia, entrenamiento y fortalecimiento operacional.

“Es una cárcel o una tumba”

Abelardo De La Espriella también aprovechó la presentación de su nueva estrategia para reiterar el discurso de mano dura con el que comenzó su Gobierno. Esta vez lanzó una advertencia directa contra los integrantes de organizaciones armadas que continúen delinquiendo.

Bandido que no se someta, le vamos a dar de baja. Es una cárcel o una tumba”, sentenció el mandatario.

La frase resume el enfoque con el que el Gobierno pretende ejecutar el Plan Patriota Siglo XXI: modernizar a la Fuerza Pública, recuperar capacidad ofensiva y aumentar la presión contra las estructuras dedicadas al narcotráfico y otras economías ilegales.

Quiere convertir a Colombia en el principal aliado de EE. UU.

Detrás de los equipos y operaciones existe también una apuesta política. De La Espriella quiere que Colombia recupere su posición como principal socio de seguridad de Estados Unidos en el hemisferio y convertirse en su aliado estratégico número uno en Suramérica.

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El encuentro con Marco Rubio fue el primer escenario para poner esa propuesta directamente sobre la mesa. Colombia ofrece metas, inversión propia y una política más agresiva contra el narcotráfico; a cambio, busca que Washington amplíe su respaldo en tecnología, inteligencia, entrenamiento y capacidades militares.

El Plan Patriota Siglo XXI apenas comienza su camino y todavía deberá traducirse en inversiones y acuerdos concretos. Pero De La Espriella ya dejó definida la dirección que pretende tomar: más tecnología para la Fuerza Pública, regreso de la fumigación y una ofensiva contra los grupos armados bajo una sentencia que decidió resumir en pocas palabras: sometimiento, cárcel o muerte.


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