El crimen detrás de la cirugía estética: así intentaron borrar la muerte de Yulixa


La Fiscalía sostiene que detrás de la desaparición y muerte de la estilista Yulixa Toloza hubo una operación coordinada para encubrir lo ocurrido en una clínica estética clandestina de Bogotá. Su cuerpo apareció abandonado y en descomposición en una zona boscosa de Cundinamarca.

A Yulixa Toloza la desaparecieron después de entrar a un procedimiento estético. Durante seis días nadie supo dónde estaba. Mientras su familia la buscaba desesperadamente, los responsables de la clínica ilegal donde terminó agonizando movían su cuerpo por fuera de Bogotá y armaban una historia falsa para engañar a las autoridades.

El cadáver de la estilista de 39 años apareció abandonado entre monte y maleza, a pocos metros de una carretera de Cundinamarca. Estaba en avanzado estado de descomposición y llevaba la misma ropa con la que había salido rumbo a una cirugía estética en el barrio Venecia, en el sur de Bogotá.

La investigación de la Fiscalía ahora apunta a una maniobra organizada para ocultar su muerte después de una lipólisis láser practicada en un centro clandestino que funcionaba en la localidad de Tunjuelito.

La mujer salió grave y desorientada

La secuencia del caso comenzó la tarde del 13 de mayo.

Yulixa llegó al establecimiento para someterse a un procedimiento estético con sedación. Minutos después, según el testimonio entregado a la Fiscalía por Amalia Pardo, amiga de la víctima, la mujer fue sacada del lugar en condiciones alarmantes.

La testigo aseguró que Yulixa estaba desorientada, con la mirada perdida y sin poder sostenerse en pie. Apenas reaccionaba y tenía dificultades para hablar.

Pese al evidente deterioro de su estado de salud, la prioridad dentro del establecimiento habría sido sacarla rápidamente del lugar.

La acompañante exigió atención médica urgente. Sin embargo, según la investigación, el personal aceleró la salida de la paciente y poco después toda comunicación se perdió.

Las autoridades sospechan que la mujer murió dentro del establecimiento o durante un traslado clandestino que jamás fue reportado oficialmente.

La ambulancia nunca existió

Horas después comenzó la segunda parte del plan.

A las 11 de la noche, una llamada a la Línea 123 alertó sobre una presunta negligencia médica en el centro estético de Venecia. Cuando unidades de la Policía de Tunjuelito llegaron a inspeccionar el sitio, los trabajadores aseguraron que Yulixa ya había sido trasladada en ambulancia al Hospital de Meissen. Era mentira.

Los policías verificaron en el centro asistencial y descubrieron que nunca existió un ingreso con ese nombre. La supuesta remisión médica terminó siendo, según la Fiscalía, una estrategia para ganar tiempo mientras sacaban el cuerpo de Bogotá.

Con esa versión falsa, los responsables lograron retrasar durante horas la reacción de las autoridades mientras el cadáver era movilizado clandestinamente.

El cuerpo apareció tirado en una zona boscosa

El desenlace de la maniobra ocurrió lejos del lugar donde empezó todo.

Investigadores de la Sijín y de la Fiscalía establecieron que el cuerpo fue llevado hasta la provincia del Tequendama, a más de cien kilómetros de la clínica clandestina.

El martes 19 de mayo, peritos forenses encontraron el cadáver de Yulixa abandonado en una zona boscosa de la vereda La Naveta, en jurisdicción de Apulo, Cundinamarca.

El cuerpo estaba tirado a unos 50 metros de la vía que conecta a Apulo con Anapoima.

Entre la 1:00 y las 2:30 de la tarde se realizó el levantamiento forense en el kilómetro 45, en el sector de El Copial. Horas después, organismos de emergencia fueron notificados formalmente de la situación.

Los restos fueron trasladados a Medicina Legal en Bogotá, donde avanzan los estudios científicos para establecer la causa exacta de la muerte.

La cacería contra las clínicas clandestinas

El caso desató una nueva alerta sobre el crecimiento de centros estéticos ilegales que operan en la capital.

Tras conocerse el hallazgo del cuerpo, el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, y el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, anunciaron un endurecimiento de los operativos contra estos establecimientos clandestinos.

Según las autoridades, durante 2026 ya se realizaron 129 inspecciones y 16 cierres relacionados con este tipo de negocios ilegales.

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Mientras tanto, la Fiscalía concentra ahora sus esfuerzos en identificar el vehículo utilizado para transportar el cadáver y a todas las personas que participaron en la cadena de ocultamiento que terminó dejando el cuerpo de Yulixa tirado al borde de una carretera.


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