Dejaron el agua empacada y escaparon: operativo destapó nueva red irregular de distribución en Santa Marta


La persecución contra los distribuidores irregulares de agua continúa en Santa Marta. Esta vez, un operativo del Dadsa y la Policía Ambiental en el barrio 11 de Noviembre dejó al descubierto otro establecimiento que, según las autoridades, comercializaba agua para consumo humano con presuntas inconsistencias sanitarias. Los responsables escaparon al notar la llegada de los funcionarios y abandonaron un motocarro cargado con pacas listas para distribución.

La guerra contra las fábricas irregulares de agua sigue destapando escenas cada vez más preocupantes en Santa Marta. Ahora fue en el barrio 11 de Noviembre, donde las autoridades encontraron otro punto que, presuntamente, funcionaba como centro clandestino de distribución de agua para consumo humano.

Esta vez, quienes operaban el lugar salieron huyendo antes de enfrentar el operativo.

Cuando funcionarios del Dadsa y unidades de la Policía Ambiental llegaron al sitio tras una denuncia ciudadana, encontraron el establecimiento cerrado y un motocarro abandonado cargado con pacas de agua listas para ser repartidas en distintos sectores de la ciudad.

La imagen del vehículo tirado afuera del inmueble terminó convirtiéndose en una de las principales evidencias del procedimiento.

Huyeron apenas vieron el operativo

Según el Dadsa, todo apunta a que las personas encargadas del negocio escaparon al notar la presencia de las autoridades.

El procedimiento se extendió por toda la vivienda con apoyo de drones, que permitieron detectar varios tanques de almacenamiento ubicados en el patio del inmueble donde presuntamente se producía y almacenaba el agua.

Las autoridades comenzaron entonces la revisión de las bolsas encontradas dentro del lugar y ahí aparecieron nuevas inconsistencias que encendieron todavía más las alarmas.

Registros sanitarios que no coincidían

Uno de los hallazgos más delicados estuvo relacionado con los registros INVIMA impresos en las bolsas utilizadas para vender el agua.

De acuerdo con el Dadsa, las referencias encontradas en las bolsas pequeñas y grandes aparentemente correspondían a registros distintos. Además, al verificar los códigos en el sistema oficial, la información encontrada tampoco coincidía plenamente con los datos impresos en el empaque.

Las dudas crecieron aún más porque, según la autoridad ambiental, ni el nombre del establecimiento ni la dirección relacionada en las bolsas corresponderían al sitio inspeccionado en Santa Marta.

Eso ahora hace parte de la investigación para establecer quién estaba detrás de la operación y bajo qué condiciones sanitarias se estaba distribuyendo el agua.

Agua de dudosa procedencia

El caso vuelve a golpear un tema extremadamente sensible para Santa Marta: la comercialización de agua en medio de la crisis histórica de abastecimiento que vive la ciudad.

Miles de familias dependen diariamente de bolsas y botellones para cocinar, tomar agua o almacenar reservas en sus viviendas. Precisamente por eso, las autoridades advirtieron que este tipo de actividades clandestinas pueden convertirse en un riesgo para la salud pública cuando la procedencia y calidad del líquido no están plenamente garantizadas.

Hasta ahora, el Dadsa aseguró que no ha sido posible ubicar al representante legal del negocio intervenido en el barrio 11 de Noviembre.

Lea aquí: “Se acabó el negocio de los carrotanques”: Pinedo asegura que millonario gasto que duró 14 años ahora se invierte en infraestructura

Mientras avanzan las investigaciones, la entidad dejó claro que los operativos contra distribuidores ilegales de agua seguirán desarrollándose en distintos sectores de Santa Marta.

“Queremos darle un parte de tranquilidad a los samarios de que el agua que se distribuye en la ciudad para consumo humano sea óptima”, indicó la autoridad ambiental.


¿Quieres pautar

con nosotros?