De $723 millones para los niños de Ciénaga solo ejecutaron $163 millones: condenan a exalcalde Luis Tete Samper por desviar $560 millones


La justicia determinó que durante la administración de Luis Alberto Tete Samper se dio un manejo irregular a los recursos de un programa destinado a mejorar la nutrición infantil y desarrollar acciones ambientales. De los $723 millones comprometidos, $560 millones terminaron utilizados en la compra de un inmueble que no estaba contemplado en el proyecto. El exmandatario fue capturado por el CTI y condenado en primera instancia.

Un programa que debía destinar recursos públicos para mejorar la alimentación de niños de Ciénaga terminó convertido en el centro del proceso judicial que llevó a prisión al exalcalde Luis Alberto Tete Samper.

La Fiscalía reveló los detalles de la captura que desde hace varios días había generado comentarios en el municipio y confirmó que detrás de la privación de la libertad existe una sentencia de primera instancia: Tete Samper fue condenado a ocho años de prisión por irregularidades comprobadas en la contratación durante su administración.

El caso tiene un componente especialmente grave por la población a la que estaban dirigidos los recursos. De un convenio por $723 millones destinado a atender la nutrición infantil y desarrollar labores de recuperación ambiental, solamente $163 millones terminaron invertidos en las actividades inicialmente establecidas.

Los otros $560 millones fueron utilizados para comprar un inmueble que, según estableció la investigación, no estaba contemplado en los estudios ni en la justificación del proyecto.

$560 millones terminaron en la compra de un inmuebleLa historia que terminó con la condena comenzó el 30 de noviembre de 2015, cuando fue suscrito un convenio de asociación por $723 millones.

El propósito tenía un marcado componente social: mejorar las condiciones nutricionales de niños del municipio y adelantar trabajos relacionados con la recuperación ambiental.

Sin embargo, durante la ejecución ocurrió la irregularidad que posteriormente sería investigada por la Fiscalía.

De acuerdo con lo establecido durante el proceso penal, Tete Samper y el contratista José Armando Ulloa Niño destinaron $560 millones de esos recursos para adquirir una propiedad.

La compra representaba más de tres cuartas partes del valor total del convenio y, según las autoridades, tampoco había sido incluida en los estudios previos ni tenía relación con la justificación presentada para celebrar el contrato.

Además, para realizar esa adquisición se requería autorización del Concejo Municipal de Ciénaga, trámite que tampoco se cumplió.

Solo $163 millones quedaron para el propósito inicial

El movimiento de los $560 millones tuvo una consecuencia directa sobre la ejecución del programa.

De los $723 millones disponibles, apenas $163 millones terminaron destinados a las labores para las cuales habían sido comprometidos originalmente los recursos.

En otras palabras, el programa creado para atender necesidades nutricionales de la población infantil y desarrollar acciones ambientales terminó funcionando con una fracción del presupuesto que inicialmente tenía asignado.

La Fiscalía estableció durante el proceso que la celebración y ejecución del convenio desconoció principios fundamentales de la contratación estatal, entre ellos los de transparencia, planeación y legalidad.

La investigación también encontró vacíos documentales. En el expediente contractual hacían falta soportes esenciales como los informes de supervisión de la interventoría y las actas formales de entrega final y liquidación.

Estas irregularidades terminaron convirtiéndose en elementos determinantes dentro del proceso adelantado contra el entonces mandatario y el contratista.

Ocho años de prisión para Tete SamperTras analizar las pruebas presentadas durante el juicio, un juez condenó a Luis Alberto Tete Samper a ocho años de prisión como responsable del delito de contrato sin cumplimiento de requisitos legales.

La sentencia también cobijó a José Armando Ulloa Niño, quien recibió una condena de seis años y cuatro meses de prisión por su participación en los hechos.

El fallo permitió esclarecer finalmente las razones detrás de la captura del polémico exmandatario, cuya detención había trascendido días atrás en Ciénaga sin que inicialmente se conocieran públicamente todos los detalles del proceso que existía en su contra.

Funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) hicieron efectiva la orden y capturaron a Tete Samper y a Ulloa Niño en vía pública del barrio Centro de Ciénaga.

Pese a las penas impuestas, ambos cumplirán la privación de la libertad bajo la modalidad domiciliaria.

La sentencia todavía puede ser apeladaAunque existe una condena contra el exalcalde, el proceso judicial todavía tiene camino por recorrer.

La decisión fue adoptada en primera instancia, lo que significa que tanto la defensa como las demás partes pueden interponer los recursos establecidos por la ley para que el fallo sea revisado por una instancia superior.

Por ahora, Tete Samper queda condenado a ocho años de prisión por un episodio ocurrido durante su paso por la Alcaldía de Ciénaga y que tuvo como centro un convenio destinado, entre otros propósitos, a mejorar la nutrición de los niños.

El dato que resume la dimensión del caso quedó establecido dentro del proceso: de los $723 millones comprometidos para el programa, $560 millones fueron utilizados para comprar un inmueble que no estaba contemplado inicialmente y únicamente $163 millones quedaron destinados a las actividades previstas.

Una irregularidad contractual que, más de una década después de la firma del convenio, terminó con el exalcalde capturado y condenado por la justicia.


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