
Colombia no termina de sacudirse: tras el fuerte terremoto, el volcán Puracé mantiene en alerta al Cauca
El volcán permanece en alerta Naranja y este lunes continúa mostrando una actividad importante. El Servicio Geológico Colombiano reportó cinco emisiones de ceniza, altos niveles de dióxido de azufre y un aumento persistente de dióxido de carbono en el suelo. Aunque el terremoto y la actividad volcánica coinciden en una jornada angustiante para el país, se trata de procesos diferentes y la inestabilidad del Puracé comenzó semanas atrás.
Colombia todavía enfrenta las consecuencias del fuerte terremoto que sacudió al país este lunes 10 de agosto y otro fenómeno natural mantiene encendidas las alarmas en el Cauca. El volcán Puracé continúa activo, expulsa ceniza y gases y permanece en alerta Naranja, mientras las autoridades mantienen restringido el acceso a sus zonas de mayor riesgo.
La coincidencia resulta inquietante: la tierra se estremeció con fuerza durante la mañana y, al mismo tiempo, uno de los volcanes más vigilados del país sigue mostrando señales de inestabilidad.
Pero esa coincidencia tampoco debe convertirse en una falsa alarma. La actividad del Puracé comenzó a incrementarse antes del terremoto y el Servicio Geológico Colombiano ya había elevado su estado de alerta de Amarilla a Naranja desde el pasado primero de agosto.
Cinco emisiones de ceniza en las últimas horas
El reporte del Servicio Geológico Colombiano conocido este lunes confirma que la actividad continúa.
Desde las 2:00 de la tarde del domingo y hasta la publicación del nuevo boletín fueron registradas cinco emisiones de ceniza, que alcanzaron alturas máximas de aproximadamente 700 metros sobre el volcán.
Algunas pudieron ser observadas por habitantes de las veredas Cristales y Alto Anambío, en el municipio de Puracé.
El monitoreo también muestra que los valores de dióxido de azufre permanecen por encima del promedio conocido para este volcán y continúa aumentando la concentración de dióxido de carbono registrada en el suelo.
El material volcánico se ha dispersado principalmente hacia el noroccidente, dependiendo de las condiciones del viento.
El Puracé ya venía dando señales
La situación tampoco apareció este lunes.
Desde el 20 de julio los equipos de monitoreo comenzaron a detectar un incremento continuo de la actividad. El cambio fue suficientemente significativo para que el SGC declarara la alerta Naranja el primero de agosto.
En los momentos de mayor actividad se registraron columnas de gases y ceniza de hasta 3.400 metros sobre la cima. También fueron detectados valores de dióxido de azufre de hasta 4.200 toneladas por día.
“Los cambios registrados representan una alteración importante en el comportamiento del volcán Puracé”, explicó entonces el organismo científico.
La alerta Naranja significa precisamente que existen cambios importantes en los parámetros monitoreados y que aumenta la posibilidad de una erupción, aunque esto tampoco significa que necesariamente vaya a producirse.
Terremoto y volcán: una coincidencia que genera temor
El terremoto que estremeció este lunes amplias regiones de Colombia inevitablemente hizo que muchas miradas regresaran al Puracé.
La magnitud del movimiento y la actividad simultánea del volcán pueden generar la impresión de que ambos acontecimientos están conectados. Sin embargo, la cronología de los reportes muestra que el Puracé atravesaba desde semanas atrás su propio proceso de inestabilidad.
Por eso resulta incorrecto atribuir automáticamente las emisiones registradas este lunes al terremoto.
El volcán ya presentaba aumento de la energía sísmica, movimiento de fluidos bajo el cráter, emisiones de ceniza, incremento de gases y cambios de temperatura antes del fuerte movimiento telúrico que sacudió al país.
Son dos fenómenos capaces de generar miedo durante una misma jornada, pero esa coincidencia temporal por sí sola no demuestra una relación causal.
Las comunidades viven pendientes del volcán
La situación mantiene especialmente atentos a los habitantes de Puracé y de las poblaciones y veredas ubicadas alrededor de la cadena volcánica Los Coconucos.
Durante los últimos días se han registrado emisiones de ceniza que, dependiendo del viento, pueden alcanzar diferentes sectores. En episodios anteriores incluso se reportó caída de material fino en el norte de Popayán y en varias veredas del municipio de Puracé.
La ceniza puede afectar ojos y vías respiratorias, contaminar depósitos descubiertos de agua y generar inconvenientes especialmente para niños, adultos mayores y personas sensibles.
Las autoridades recomiendan reducir la exposición cuando se registre caída de ceniza, proteger nariz y boca, cubrir depósitos de agua y permanecer atentos exclusivamente a información oficial.
Prohibido acercarse para mirar
Uno de los llamados más insistentes está dirigido a quienes podrían intentar subir hacia la zona volcánica movidos por la curiosidad.
El acceso a las partes altas de Puracé, Piocollo y Curiquinga debe evitarse debido a que pueden producirse emisiones repentinas de gases y ceniza.
Jaime Raigosa, coordinador del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán, ha advertido sobre ese peligro.
“Invitamos a las comunidades a que no se acerquen a la parte alta de los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga”, señaló el funcionario al anunciarse el cambio de alerta.
El SGC mantiene vigilancia permanente durante las 24 horas del día y ha insistido en consultar fuentes oficiales frente a rumores que puedan circular por redes sociales.
Un Cauca golpeado por dos fenómenos
La jornada de este lunes resulta especialmente difícil para el Cauca.
Sus habitantes sintieron el fuerte terremoto que estremeció gran parte del territorio colombiano y simultáneamente conviven con un volcán que continúa bajo vigilancia reforzada.
El Puracé permanece en alerta Naranja. Puede presentar fluctuaciones e incluso periodos en los que aparentemente disminuya su actividad, pero el SGC advierte que eso tampoco significa que haya regresado inmediatamente a condiciones de estabilidad.
Para bajar nuevamente a alerta Amarilla será necesario observar durante un periodo prudencial una tendencia estable en los diferentes parámetros analizados.
Mientras tanto, la recomendación es mantenerse lejos de las zonas restringidas, protegerse ante eventuales caídas de ceniza y seguir los boletines oficiales.
Después de un terremoto que puso a millones de colombianos a correr durante la mañana, el Cauca enfrenta otra preocupación que venía creciendo desde antes: un Puracé activo, expulsando gases y ceniza y suficientemente inestable como para permanecer bajo alerta Naranja.
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