Arrancó con mano dura: Sarita Vives inmoviliza 48 motos en su primer gran operativo


La nueva secretaria de Movilidad, inició con jornadas pedagógicas, pero terminó en operativos contundentes: la primera caravana ‘Vías bajo control’ dejó en evidencia que la cultura vial sigue en crisis.

La advertencia fue clara. Se les habló. Se les explicó. Se les pidió cumplir.

Pero en la calle, nada cambia.

El primer gran operativo de la Secretaría de Movilidad, Sarita Vives ratifica que en Santa Marta las normas de tránsito siguen ignorándose con frecuencia y, en muchos casos, con total descaro.

El resultado fue inmediato: 48 motocicletas inmovilizadas en una sola jornada.

Del diálogo al control

La llegada de Sarita Vives Gutiérrez arrancó con un enfoque pedagógico. Hubo acercamientos con motociclistas, llamados de atención y advertencias sobre las faltas más comunes.

Era el primer intento: corregir sin sancionar.

Pero la respuesta en las vías obligó a cambiar el enfoque.

La estrategia pasó del diálogo al control, y así nació la primera caravana ‘Vías bajo control’, ejecutada junto a la Policía Metropolitana bajo directrices del alcalde Carlos Pinedo Cuello.

Lo que encontraron en la calle

El operativo no descubrió algo nuevo. Confirmó lo evidente.

Motocicletas circulando con placas tapadas o adulteradas. Conductores sin SOAT. Vehículos sin revisión técnico-mecánica. Maniobras imprudentes en medio del tráfico.

Faltas repetidas, normalizadas y sostenidas en el tiempo.

Cada infracción no solo representa una violación a la norma. Es un riesgo directo para la vida en las vías.

48 motos fuera de circulación

El número es contundente. Cuarenta y ocho motocicletas inmovilizadas en una sola intervención reflejan la dimensión del problema. Es un patrón que explica por qué los accidentes siguen siendo una constante y por qué la movilidad en la ciudad se mantiene en tensión permanente.

La operación dejó claro que el control va en serio.Corredores bajo la lupa

La Secretaría de Movilidad ya definió dónde intensificará los operativos.

Avenida del Ferrocarril, Avenida Libertador y el Centro Histórico entran en vigilancia prioritaria. Son puntos críticos donde las infracciones se repiten con mayor frecuencia y donde el riesgo es más alto.

La estrategia apunta a intervenir de manera focalizada, con presencia constante y controles más estrictos.

Una ciudad que sigue en deuda

El balance del primer operativo deja una conclusión incómoda. La cultura vial en Santa Marta sigue siendo débil.

Las campañas pedagógicas no han sido suficientes y el incumplimiento de normas sigue marcando el comportamiento de muchos actores viales, especialmente motociclistas.

La administración distrital insiste en que el objetivo no es sancionar por sancionar, sino ordenar la ciudad y reducir riesgos.

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Pero la realidad es otra: mientras las normas sigan siendo ignoradas, las grúas seguirán apareciendo. Y cada vez, con menos advertencias.


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