
Alias ‘Tío Omar’, cabecilla del Clan del Golfo, posible blanco de la masacre que dejó cinco muertos en el Cesar
Diomar Gómez Cáceres, señalado por las autoridades de ocupar una posición relevante dentro del Clan del Golfo, fue asesinado junto con otras cuatro personas en un establecimiento del sur del Cesar. Una posible retaliación del ELN por el control territorial es la principal hipótesis.
Cinco personas terminaron muertas y tres más heridas en un ataque que habría tenido como objetivo a un hombre conocido como ‘El Gordo’ o ‘Tío Omar’. La ráfaga indiscriminada alcanzó a todos los que se encontraban reunidos en el establecimiento Cabeza de Hacha, ubicado en el corregimiento de Simaña, jurisdicción de La Gloria, al sur del Cesar.
Entre las víctimas fue identificado Diomar Gómez Cáceres, señalado por las autoridades como una persona que tendría una posición importante dentro del Clan del Golfo en esa zona del departamento. Su presencia en el lugar y la disputa criminal que golpea al territorio llevaron a los investigadores a considerar que el ataque pudo ser una retaliación del ELN.
La hipótesis apenas comienza a ser verificada. Hasta el momento, ninguna autoridad ha establecido de manera definitiva quién dio la orden, quiénes dispararon ni si Gómez Cáceres era realmente el blanco principal de la incursión armada.
Dispararon contra todos los que estaban reunidos
El ataque ocurrió durante la tarde del domingo 13 de septiembre, cuando varias personas compartían dentro del establecimiento. Hombres armados llegaron hasta el negocio y abrieron fuego contra quienes se encontraban allí, sin darles oportunidad de reaccionar.
El primer balance entregado por las autoridades daba cuenta de cuatro personas asesinadas y cuatro heridas. Una de las víctimas fue trasladada con vida a un centro asistencial, pero falleció posteriormente debido a la gravedad de las lesiones, elevando a cinco el número de muertos.
Las víctimas fueron identificadas como Diomar Gómez Cáceres, Edelmis Toro Guevara, Carlos Rodelo, Miguel Armenta Jaraba y Milton Armenta Jaraba. Las otras tres personas alcanzadas por los disparos permanecen recibiendo atención médica.
La masacre convirtió un encuentro dentro de un establecimiento comercial en otra escena de muerte en el sur del Cesar. Ahora los investigadores buscan establecer cómo llegaron los responsables, cuántos participaron en el ataque y qué ruta utilizaron para escapar.
‘Tío Omar’ tendría una posición importante en el Clan del Golfo
El nombre de Diomar Gómez Cáceres se convirtió en una pieza central de la investigación. De acuerdo con la información preliminar conocida por las autoridades, ‘Tío Omar’ o ‘El Gordo’ estaría relacionado con la estructura del Clan del Golfo que opera en esta parte del Cesar.
La gobernadora Elvia Milena Sanjuán aseguró que el hombre tendría una posición relevante dentro de la organización y planteó que su asesinato podría responder a la confrontación por el dominio de la zona.
“Al parecer la persona que disfrutaba o compartía con el resto de las víctimas en este establecimiento comercial es una persona de una muy buena posición al interior del Clan del Golfo que opera en esta zona y que el ELN habría atacado precisamente como retaliación por el control del territorio”, manifestó la mandataria.
Su declaración forma parte de las primeras hipótesis y deberá ser respaldada por la investigación. Hasta ahora, las autoridades tampoco han explicado cuál sería el cargo específico que presuntamente ocupaba Gómez Cáceres dentro de la estructura criminal.
Una posible retaliación por el control del territorio
La masacre ocurrió en una región estratégica para la movilidad de estructuras armadas y el manejo de economías ilegales. La Defensoría del Pueblo ya había advertido sobre la presencia e incursión del ELN, el Clan del Golfo y facciones de las disidencias en varios municipios de esta zona.
El sur del Cesar funciona como corredor entre el Catatumbo y el sur de Bolívar. Esa ubicación facilita el desplazamiento de hombres armados y convierte el territorio en un punto disputado por las organizaciones que buscan controlar rutas y actividades ilícitas.
Entre las rentas que aparecen dentro del análisis de las autoridades están el transporte ilegal de combustible y las rutas utilizadas para el tráfico de drogas. Los investigadores deberán determinar si alguno de estos negocios tuvo relación directa con el ataque en Cabeza de Hacha.
La posibilidad de una confrontación entre el ELN y el Clan del Golfo aumenta la preocupación por nuevas retaliaciones. La muerte de una persona con presunta importancia dentro de una estructura criminal puede generar respuestas armadas y poner en riesgo a las comunidades que permanecen atrapadas en medio de la disputa.
Activaron un Puesto de Mando Unificado
Después de conocerse la magnitud del ataque, la gobernadora Elvia Milena Sanjuán ordenó activar un Puesto de Mando Unificado para realizar seguimiento a la situación de seguridad y coordinar la respuesta institucional en el sur del departamento.
Unidades de la Policía, el Ejército y la Fiscalía avanzan en la recolección de información, la búsqueda de los responsables y la reconstrucción de los minutos previos a la masacre. También deberán establecer si los atacantes realizaron seguimientos y si recibieron información sobre la presencia de ‘Tío Omar’ en el establecimiento.
La investigación apenas comienza y la principal línea apunta a una disputa entre organizaciones armadas. Sin embargo, mientras las autoridades intentan identificar a los responsables, cinco familias enfrentan las consecuencias de un ataque en el que la guerra por el territorio volvió a cobrarse vidas dentro de un establecimiento abierto al público.
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