
“Oraba por él para que se mejorara”: el último rival de Prichard Colón cargó durante años con el peso de aquella pelea
Terrel Williams fue el último hombre que enfrentó a Prichard Colón antes de que el puertorriqueño sufriera la lesión cerebral que cambió su vida para siempre. Tras la muerte del exboxeador a los 33 años, vuelven a cobrar fuerza las declaraciones en las que Williams aseguró que jamás quiso provocarle semejante daño y que durante años rezó por su recuperación.
Prichard Colón tenía apenas 23 años cuando subió al ring para una pelea que terminó persiguiendo a dos hombres durante más de una década. Para el puertorriqueño significó el final de su carrera y el comienzo de una larga batalla contra las secuelas de una grave lesión cerebral. Para Terrel Williams, su último rival, se convirtió en un combate imposible de olvidar.
Tras conocerse la muerte de Colón este jueves 13 de agosto, a los 33 años, antiguas declaraciones de Williams volvieron a circular. El estadounidense reconocía el peso emocional que cargaba desde aquel combate de octubre de 2015 y aseguraba que rezaba constantemente por la recuperación del hombre al que había enfrentado.
“Estoy muy triste”, expresó al hablar del estado en el que había quedado su antiguo rival. Williams sostuvo además que oraba por él y esperaba que pudiera mejorar.
La pelea que destruyó una carrera
El combate se disputó en octubre de 2015, en Virginia. Colón llegaba como una de las grandes promesas del boxeo puertorriqueño y con una carrera que avanzaba rápidamente.
Durante la pelea recibió reiterados golpes en la parte posterior de la cabeza. Algunos fueron advertidos y sancionados durante el combate, pero la pelea continuó.
Después llegaron las consecuencias.
Colón comenzó a sentirse mal y fue trasladado de emergencia a un hospital, donde los médicos determinaron que había sufrido un hematoma subdural. Permaneció 221 días en coma y sufrió un daño cerebral que terminó alejándolo definitivamente del boxeo y condicionando el resto de su vida.
Aquel joven que había entrado caminando al cuadrilátero jamás volvió a ser el mismo.
“Nunca quise que eso sucediera”
Con el paso de los años, Williams habló públicamente sobre lo ocurrido. Rechazó la idea de que hubiera querido provocar deliberadamente una lesión de semejante gravedad y contó que la situación también había tenido consecuencias emocionales para él.
Williams aseguró que pensaba frecuentemente en Prichard y rezaba por su recuperación.
Sus palabras nunca pudieron borrar lo sucedido aquella noche ni la controversia alrededor del combate, pero mostraron otra cara de una pelea que siguió persiguiendo a sus protagonistas mucho después de que sonara la última campana.
Once años de cuidados
Prichard tenía un récord profesional de 16 victorias y una derrota cuando su carrera terminó abruptamente. Antes había construido una trayectoria que alimentaba enormes expectativas sobre su futuro dentro del boxeo.
Todo cambió a los 23 años.
Durante más de una década, sus padres, Richard y Nieves Colón, se encargaron de sus cuidados y acompañaron un proceso marcado por terapias, procedimientos médicos y pequeños avances que su familia compartía periódicamente.
La historia de Colón también provocó cuestionamientos dentro del boxeo sobre la seguridad de los peleadores, la actuación arbitral y la necesidad de reaccionar inmediatamente frente a golpes ilegales en zonas especialmente peligrosas.
Murió a los 33 años
Este jueves 13 de agosto de 2026, la familia confirmó la muerte de Prichard Colón. Tenía 33 años.
Su padre comunicó la noticia públicamente, cerrando una historia que durante más de diez años mantuvo pendiente al mundo del boxeo. La familia no informó inicialmente una causa precisa del fallecimiento.
Con su muerte también regresaron inevitablemente las imágenes y preguntas alrededor de aquel combate de 2015.
Y volvió a aparecer el nombre de Terrel Williams, el último hombre que compartió un ring con él.
Durante años Williams tuvo que responder por aquella noche. Siempre sostuvo que jamás quiso que Prichard terminara en esas condiciones y que deseaba verlo recuperado.
“Oraba por él para que se mejorara”, confesó. Once años después de aquel combate que cambió sus vidas, Prichard Colón murió a los 33 años y una de las historias más dolorosas del boxeo volvió a recordar que algunas peleas siguen dejando consecuencias mucho después de que termina el último asalto.
PAUTE
AQUÍ
420 px x 450 px
INFO AQUÍ
