
Petro y Pinedo le cumplen a Santa Marta la promesa del agua: abren licitación para construir la planta desalinizadora
El Gobierno Nacional confirmó la apertura del proceso licitatorio para la construcción de la planta desalinizadora que busca enfrentar la histórica crisis de agua potable de Santa Marta. La obra, anunciada por el presidente Gustavo Petro y respaldada por la Alcaldía Distrital, permitirá seleccionar a la firma que ejecutará uno de los proyectos de infraestructura más importantes para el futuro de la ciudad.
La promesa de llevar agua a miles de hogares samarios acaba de dar un nuevo paso que durante décadas parecía imposible. La planta desalinizadora anunciada por el presidente Gustavo Petro ya entró oficialmente en proceso de licitación, una fase que marca el inicio de la contratación de la obra llamada a transformar el sistema de abastecimiento de agua potable de Santa Marta.
La noticia fue confirmada por el propio mandatario nacional a través de su cuenta de X, donde compartió una publicación del Ministerio de Vivienda en la que se informa la apertura de la convocatoria pública para seleccionar a la empresa encargada de construir la megaplanta.
La decisión representa uno de los avances más importantes en la búsqueda de una solución estructural a una crisis que ha golpeado a generaciones enteras de samarios, obligados a convivir con racionamientos, baja presión en las redes y prolongadas interrupciones del servicio.
La licitación ya está en marcha
La encargada de anunciar los alcances de esta nueva etapa fue la viceministra de Agua y Saneamiento Básico, Ruth Quevedo, quien explicó que la convocatoria quedó abierta para firmas nacionales e internacionales con experiencia en tecnologías de desalinización.
Según el Ministerio de Vivienda, el propósito es garantizar la selección de la propuesta técnica más sólida para desarrollar una infraestructura considerada estratégica para el futuro de Santa Marta.
«La Essmar lidera este proceso de licitación que permitirá que marcas internacionales con alta experiencia en la desalinización inscriban sus nombres y entre ellas se elija la más idónea para construir un proyecto con todas las características que requiere esta ciudad», manifestó la funcionaria.
La convocatoria permitirá la participación de compañías especializadas de distintos países, en una competencia que definirá quién tendrá la responsabilidad de ejecutar una de las obras más esperadas por la ciudadanía.

Petro ratifica su compromiso con Santa Marta
Al compartir la publicación oficial, el presidente Gustavo Petro destacó la importancia del proyecto para enfrentar la escasez de agua potable que afecta a la capital del Magdalena.
«Se inicia el proceso de licitación de la desalinizadora para solucionar la escasez del agua potable de Santa Marta. Santa Marta es la ciudad capital que más disminuyó la pobreza en Colombia», escribió el jefe de Estado.
Con este anuncio, el Gobierno Nacional busca materializar uno de los compromisos más importantes adquiridos con la ciudad, que históricamente ha enfrentado dificultades para garantizar un suministro permanente de agua a toda su población.
Una obra que une recursos nacionales y gestión local
Aunque la financiación principal proviene de la Nación, la viceministra destacó que el proyecto también fue posible gracias al acompañamiento de la administración distrital.
La Alcaldía de Santa Marta participó de cada mesa técnica y apoyó en la consecución del lote en el norte de la ciudad donde será construida la infraestructura, una condición fundamental para que el proyecto pudiera avanzar hacia su etapa contractual.
La futura planta tendrá la capacidad de convertir agua de mar en agua apta para el consumo humano y posteriormente inyectarla al sistema de acueducto, fortaleciendo la oferta hídrica de la ciudad.

El agua como la gran deuda histórica
La apertura de la licitación llega en una ciudad donde miles de familias todavía dependen de carrotanques, almacenamiento en albercas y tanques y horarios limitados para acceder al servicio.
La falta de agua potable se convirtió durante décadas en uno de los principales obstáculos para el crecimiento urbano, turístico y económico de Santa Marta. Mientras la población aumentaba, las fuentes tradicionales de abastecimiento resultaban insuficientes para atender la demanda.
Por esa razón, la desalinizadora es vista por expertos y autoridades como una apuesta de largo plazo para diversificar las fuentes de suministro y reducir la dependencia de los sistemas actuales.
Dos obras para aumentar la oferta de agua
La desalinizadora no es el único frente abierto para enfrentar la crisis hídrica.
De manera paralela, la administración del alcalde Carlos Pinedo avanza en la ampliación de la planta de tratamiento El Curval, una intervención que busca incrementar la capacidad de producción de agua potable para distintos sectores de la ciudad.
La combinación de ambos proyectos representa una de las mayores inversiones realizadas en materia de abastecimiento hídrico en la historia reciente de Santa Marta. Ahora, con la licitación oficialmente abierta, la discusión deja de estar centrada en anuncios y promesas para entrar en la etapa que definirá quién construirá la obra que miles de samarios esperan ver convertida en realidad.
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