“Fue un accidente”: la fría frase con la que la suegra de la exreina intentó justificar el crimen


La mujer señalada por el asesinato de la exreina Carolina Flores Gómez, fue capturada en Caracas tras permanecer 15 días prófuga. Aunque aseguró ante las autoridades que todo ocurrió “por accidente”, la Fiscalía sostiene que hubo una fuerte discusión antes de los disparos y que las pruebas contradicen completamente su versión.

La mujer huyó de México un día después del crimen. Cambió de hoteles, alquiló apartamentos y trató de desaparecer entre las calles de Caracas mientras las autoridades seguían su rastro. Cuando finalmente la rodearon en una exclusiva urbanización venezolana y le preguntaron por la muerte de la exreina Carolina Flores Gómez, soltó una frase que hoy genera indignación dentro del proceso judicial. “Fue un accidente”.

Con esas palabras intentó defenderse Erika María Herrera, la suegra de la joven de 27 años asesinada a tiros dentro de un apartamento de lujo en Ciudad de México. Pero las pruebas encontradas dentro del inmueble comenzaron a derrumbar rápidamente esa versión.

La fuga terminó en Caracas

Después del homicidio ocurrido el pasado 15 de abril en el exclusivo sector de Polanco, Erika María Herrera desapareció de México. La salida acelerada del país encendió las alarmas de los investigadores, que ya comenzaban a perfilar el caso como un posible feminicidio.

Los reportes migratorios revelaron que la mujer hizo escala en Panamá antes de ingresar a Venezuela. Durante varios días se movió entre hoteles y alojamientos temporales intentando evitar ser ubicada.

Primero permaneció en el Hotel Eurobuilding, cerca del aeropuerto de Caracas, entre el 16 y el 18 de abril. Luego se trasladó a otro hospedaje en La Candelaria. Más adelante alquiló un apartamento mediante Airbnb en la urbanización El Cigarral, en El Hatillo, una exclusiva zona residencial donde finalmente fue localizada. Allí terminó la fuga.

Funcionarios venezolanos, en coordinación con organismos internacionales, ejecutaron el operativo que permitió su captura después de quince días escondiéndose.

Un juguetico

Fue durante el procedimiento cuando Erika María Herrera empezó a justificar lo ocurrido.

Según investigadores, la mujer aseguró varias veces que la muerte de Carolina Flores Gómez había sido “un accidente”. También afirmó que el arma involucrada pertenecía a su difunto esposo y, de manera fría, se refirió al revólver como “un juguetico”.

Pero mientras intentaba sostener esa versión, apareció otra declaración que incrementó todavía más las sospechas: dijo que “no recuerda” dónde quedó el arma utilizada aquella noche.

La Fiscalía sostiene que los hallazgos dentro del apartamento contradicen completamente su relato.

Peritos encontraron múltiples casquillos en la escena y varios impactos de bala en el cuerpo de la exreina, elementos que alejan la posibilidad de un disparo accidental y apuntan hacia un ataque mucho más violento.

La discusión que quedó grabada

Uno de los elementos más delicados dentro de la investigación es el contenido de una cámara de seguridad con sensor de movimiento instalada dentro del apartamento.

Según los investigadores, el dispositivo habría registrado una fuerte discusión entre suegra y nuera minutos antes de las detonaciones. Ese detalle terminó siendo clave para que el proceso comenzara a manejarse bajo la figura de feminicidio.

Las imágenes y registros de audio se convirtieron en una pieza fundamental para reconstruir las últimas horas de Carolina Flores Gómez dentro del inmueble donde terminó asesinada.

Una exreina asesinada dentro de un apartamento de lujo

La muerte de Carolina Flores Gómez sacudió a México. La joven tenía 27 años, era madre de un bebé de ocho meses y había alcanzado reconocimiento en certámenes de belleza.

Su asesinato ocurrió dentro de un apartamento de lujo en Polanco, una de las zonas más exclusivas de Ciudad de México. Detrás de las paredes del inmueble quedó una escena marcada por disparos, sangre y una disputa familiar que terminó convertida en investigación judicial.

El caso también comenzó a rodearse de más preguntas.

Familiares de la víctima pidieron investigar la actuación de Alejandro Sánchez, esposo de Carolina e hijo de la mujer capturada. Personas cercanas consideran sospechoso el tiempo que habría pasado antes de reportarse oficialmente la muerte, pues creen que ese lapso permitió que la principal señalada escapara de México.

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Espera extradición

Mientras avanzan los trámites de extradición solicitados por las autoridades mexicanas, Erika María Herrera permanece detenida en Venezuela bajo custodia judicial.


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