
Sicarios irrumpieron en una reunión y mataron a tiros a adolescente de 17 años en Barranquilla
El ataque sicarial ocurrió en la noche del domingo 3 de mayo en el barrio Me Quejo, en Barranquilla, donde un menor de edad fue interceptado y baleado por hombres que se movilizaban en motocicleta.
La violencia volvió a golpear sin filtro en Barranquillla. Un adolescente fue atacado a bala en plena vía pública y su vida se apagó minutos después, sin que nada pudiera hacerse para salvarlo.
El crimen ocurrió hacia las 11:40 de la noche, en la calle 81D con carrera 27, en un sector que marca los límites entre los barrios Me Quejo y Villa del Rosario, en la localidad Suroccidente. Allí se encontraba Sebastián Andrés Centenario Correa, de 17 años, compartiendo con varias personas cuando la escena cambió de forma abrupta. Dos hombres aparecieron en motocicleta, ubicaron al joven y, sin mediar palabra, le dispararon en repetidas ocasiones.
Fueron al menos cuatro detonaciones. El adolescente cayó gravemente herido, mientras los atacantes huían del lugar sin dejar rastro inmediato.
Sus familiares reaccionaron de inmediato y lo trasladaron por sus propios medios hasta el Camino La Manga, en un intento desesperado por salvarle la vida. Sin embargo, no fue suficiente, el joven ingresó sin signos vitales al centro asistencial.
De manera preliminar, se conoció que el menor registraba anotaciones judiciales, aunque hasta el momento las autoridades no han confirmado esta versión, ni detalles sobre estos antecedentes ni si tendrían relación directa con el ataque.
No es el primero
El hecho no es aislado en la zona. Ocurrió a escasos metros de donde, el pasado 12 de abril, otro hombre —identificado como José Alejandro Godoy Martínez— fue asesinado en circunstancias similares, también bajo la modalidad de sicariato. La cercanía entre ambos casos refuerza las alertas sobre la dinámica violenta que persiste en este sector de la ciudad.
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Las labores investigativas quedaron en manos del Grupo Vida de la Sijín de la Policía Metropolitana de Barranquilla, que adelanta la recolección de pruebas y testimonios para establecer los móviles del crimen y dar con los responsables. Por ahora, el caso se mantiene bajo indagación.
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