Asesinaron a estudiante de Uniminuto asesinado en estación de Transmilenio por robarle su celular


El ladrón lo despojó de su teléfono y le quitó la vida de forma violenta. Su familia pide justicia. La familia de un estudiante de 19 años asesinado en una estación de transmilenio centra su clamor en la justicia, mientras avanzan las investigaciones por el ataque ocurrido durante un intento de robo.

Iba a estudiar. Pero en el trayecto lo mataron por un celular. Hoy su familia no deja de exigir respuestas.

A tres días de su muerte, el caso de Freddy Santiago Guzmán, estudiante de la Corporación Universitaria Minuto de Dios sigue abierto y el dolor en su hogar no se apaga. Sus padres alzan la voz. Insisten. Reclaman justicia en medio del duelo.

El estudiante de 19 años fue atacado dentro de la estación Minuto de Dios de TransMilenio, en Bogotá, cuando tres delincuentes intentaron robarle sus pertenencias.

Ese día no había planes distintos. Freddy había salido de su casa como muchas otras veces a estudiar. Aunque manifestó ese día que no quería ir, la responsabilidad con su estudio lo motivó. Ya que tenía un examen. Hoy esa decisión pesa mas que nunca.

Fredy salió de su casa. Luego se encontró con su novia y compartieron en un parque. Todo transcurría con normalidad. Minutos después, la violencia lo interrumpió todo.

Cuando ya venía de regresó con rumbo a su casa al ingresar a la estación, fue interceptado. Tres hombres lo rodearon para robarle si celular. Hubo forcejeo. En medio del ataque, uno de ellos sacó un arma blanca y lo apuñaló. La agresión quedó registrada en cámaras de seguridad.

En medio del caos el joven fue auxiliado y trasladado de urgencia a un centro asistencial. Intervenido quirúrgicamente. Permaneció varios días luchando por su vida. No logró sobrevivir. Murió en la mañana del jueves 16 de abril.

Desde entonces, su familia no ha dejado de hablar. No han guardado silencio. Su madre Luz Mery Cárdenas, lo dijo con claridad.

“Pónganse en mis zapatos. Me arrebataron lo más preciado. Necesito justicia.”

No es una frase aislada. Es un reclamo constante. Una exigencia que se repite.

También lo recordó desde lo que era:

“Se quedaron sus sueños sin cumplir.”

Detrás de sus palabras hay una vida organizada, un joven enfocado, que estudiaba Ingeniería de Sistemas y trabajaba en un cine para sostenerse. Pero la violencia le arrebató la vida.

Su padre, Fredy Guzmán, dirigió su mirada y habló con contundencia sobre las condiciones del lugar donde ocurrió el ataque.

“Son esas estaciones muy solitarias, no hay autoridad. Escasamente un guardia de seguridad para semejante vagón. ¿Y por qué no hay auxiliares [de la Policía]? Pero no, nada. Tengo entendido, por conocimiento de otras personas, que los atracan constantemente ahí“.

Su llamado no solo es a las autoridades, fue mas allá. Se dirigió a las autoridades y a los responsables.

“Decirles a esos tres delincuentes que se entreguen, que tienen que pagar lo que hicieron. No le hagan más daño a la sociedad.”

No es solo duelo. Es una exigencia concreta.

En medio del dolor, su madre dejó una frase que resume la ausencia.

“Lo amo mucho. Me dejó solita, pero tengo un angelito en el cielo que siempre me va a acompañar. Siempre va a estar ahí.”

La investigación está en manos del CTI de la Fiscalía, que analiza los videos de seguridad donde se observa a los tres implicados. El proceso sigue en curso.

Desde TransMilenio rechazó lo ocurrido y expresó su solidaridad con la familia del joven. Aseguró que, tras el ataque, se activaron los protocolos de atención junto a la Policía y reiteró su disposición para colaborar con las autoridades en el esclarecimiento de los hechos.

Desde la institución universitaria también hubo pronunciamiento. Lamentaron la muerte de Freddy Santiago Guzmán y señalaron que su caso no puede pasar desapercibido, insistiendo en que este tipo de hechos debe generar una reflexión profunda en la sociedad.

Lea aquí: Naín apareció en moto, sin miedo y desafiando una vez más al Estado: “para que digan que este video es inteligencia artificial”

Mientras tanto, en su casa, el tiempo no avanza igual. Han pasado los días. La herida sigue abierta. Y el mensaje de sus padres se mantiene intacto: justicia.


¿Quieres pautar

con nosotros?