Autoridades marítimas alertan a turistas: eviten lanchas piratas para viajar al Tayrona


Con la reapertura del Parque Tayrona se reactiva también uno de los mayores riesgos en la zona turística de Santa Marta: la operación de embarcaciones informales que transportan turistas sin autorización, con sobrecupo y sin cumplir normas de seguridad. Las autoridades marítimas intensificaron controles y advierten que el fuerte oleaje del Caribe puede convertir cualquier imprudencia en tragedia.

Cada vez que el Parque Tayrona reabre sus puertas, miles de turistas buscan la manera más rápida de llegar a sus playas. Para muchos, la opción preferida es el transporte marítimo desde El Rodadero o Taganga, una ruta que evita las largas caminatas por senderos dentro de la reserva natural.

Pero ese mismo aumento de visitantes también dispara un problema que preocupa a las autoridades: la piratería marítima.

Se trata de embarcaciones informales que ofrecen recorridos hacia el parque sin autorización, con exceso de pasajeros y sin cumplir las normas mínimas de seguridad. En varios casos, estos viajes han terminado en emergencias en el mar.

En los últimos años se han registrado volcamientos y accidentes de lanchas en la ruta marítima hacia el Tayrona, muchos asociados a condiciones de mar agitado y a irregularidades en las embarcaciones.

Uno de los episodios más recientes ocurrió en abril de 2025, cuando una lancha turística con 17 pasajeros se volcó cerca de Playa Brava, en inmediaciones de Cabo San Juan. El accidente ocurrió cuando el fuerte oleaje golpeó la embarcación y provocó que todos los ocupantes cayeran al agua.

Los turistas fueron rescatados por pescadores y otras lanchas que navegaban por la zona.

Un año antes, en enero de 2024, otra embarcación con 22 turistas, incluidos menores de edad, también se volcó en aguas cercanas al parque. En ese caso, la emergencia obligó a la Armada Nacional a desplegar un operativo de rescate.

Y en 2023, una lancha que transportaba visitantes sufrió un volcamiento cerca de Playa Chengue, un accidente que dejó dos turistas muertas, uno de los episodios más graves registrados en esta ruta marítima.

“La informalidad es una realidad”

Para las autoridades marítimas, estos episodios reflejan un problema que persiste en algunos sectores del turismo náutico.

El capitán de fragata Julio Monroy, capitán de Puerto de Santa Marta, explicó que aunque se han hecho controles, la informalidad todavía aparece en zonas remotas o durante temporadas de alta demanda turística.

“La informalidad es una realidad en algunos sectores. Se ha reducido el tema, pero evidentemente se puede presentar, sobre todo en locaciones remotas”, señaló el oficial.

Monroy explicó que desde la Dirección General Marítima (Dimar) se realizan controles permanentes y se trabaja para que las empresas se formalicen.

“Nosotros emitimos la licencia de explotación comercial que autoriza a las empresas a prestar servicios de transporte marítimo. Las embarcaciones que transitan hacia el Parque Tayrona deben estar vinculadas a una empresa de servicios turísticos”, afirmó.

El oficial también explicó que una forma sencilla de identificar si una lancha es legal es revisar si tiene matrícula visible, un número que funciona como la placa de un vehículo.

“El bote que no tenga matrícula es un bote que no está autorizado para navegar, que no debe navegar y que no cumple las condiciones”, advirtió.

Controles en los embarcaderos

Ante el aumento de turistas en la temporada, las autoridades marítimas reforzaron la vigilancia en los embarcaderos autorizados.

Entre los puntos habilitados para el transporte hacia el Tayrona están Rodadero Norte y Rodadero Sur, donde operan empresas que cuentan con permisos y controles de seguridad.

Según la Capitanía de Puerto, los turistas también pueden verificar la legalidad del servicio consultando a los inspectores de seguridad marítima que se encuentran en los embarcaderos.

“Tenemos permanentemente inspectores de seguridad marítima de pasajeros identificados con el uniforme de Dimar. Ellos están en los embarcaderos precisamente para que los turistas puedan preguntar si las embarcaciones están autorizadas”, explicó Monroy.

El mar del Tayrona no perdona errores

Más allá de la informalidad, otro factor que aumenta el riesgo en esta ruta es el propio mar Caribe.

Las embarcaciones que salen desde Santa Marta deben atravesar zonas donde el oleaje puede ser fuerte, especialmente durante temporadas de brisa intensa.

En sectores como Cabo San Juan, Playa Brava o Chengue, las corrientes y las olas golpean con fuerza a las lanchas pequeñas que transportan turistas.

Por eso las autoridades insisten en que cualquier imprudencia puede convertirse en tragedia.

“Lo más importante es que los turistas contraten servicios en empresas formalmente constituidas y salgan desde embarcaderos autorizados”, insistió el capitán Monroy.

Lea aquí: El Tayrona volvió a abrir y Santa Marta respira: turistas regresan tras 20 días de crisis

El llamado a los turistas

Las autoridades marítimas hicieron un llamado especial a turistas locales, nacionales y extranjeros para que verifiquen el servicio antes de embarcarse.

Comprar tiquetes en puntos autorizados, revisar que la lancha tenga matrícula visible y confirmar que el capitán esté certificado son algunas de las recomendaciones básicas.

El objetivo es evitar que un paseo hacia uno de los parques naturales más visitados del país termine en una emergencia.

Porque en el Tayrona, donde el mar se vuelve tan imponente como el paisaje, un simple descuido puede cambiar el rumbo del viaje en cuestión de segundos.


¿Quieres pautar

con nosotros?