Oplus_16908288

Un microsueño lo venció de regreso a casa: Camilo no despertó y sus hijos lo quedaron esperando


Era operario de maquinaria pesada, tenía 30 años, murió en la madrugada del domingo cuando perdió el control de su motocicleta al sufrir un aparente microsueño tras salir de su trabajo. Deja dos hijos pequeños que amanecieron preguntando por él, sin saber que su padre ya no volvería.

Eran cerca de las cuatro de la madrugada cuando Camilo Andrés Hernández Escobar tomó su moto para regresar a casa, como lo hacía cada día después de terminar su turno. Venía cansado, con el peso de la jornada encima, pero con la ilusión de llegar a su casa en el barrio Buenos Aires para descansar unas horas antes de volver a la rutina.

Sin embargo, en cuestión de segundos, todo cambió. A la altura de la avenida del Libertador, cerca de la rotonda de Mamatoco, frente al motel Casa de Piedra, un pequeño sueño —uno de esos que duran apenas un parpadeo— lo venció. Perdió el control de la motocicleta, cayó con fuerza contra el pavimento y se golpeó brutalmente la cabeza.

Lea también : Video muestra cómo en solo 30 segundos, estudiante de Los Andes fue brutalmente golpeado hasta morir

Algunos conductores que pasaban por la zona se detuvieron para ayudarlo. El impacto fue tan fuerte que quedó inconsciente sobre el asfalto. Una ambulancia lo trasladó de urgencia a la clínica Bahía, donde los médicos intentaron reanimarlo y estabilizarlo. Pero las lesiones en su cabeza eran demasiado graves. Horas después, la noticia se confirmó: Camilo no resistió.

Mientras tanto, en su casa, sus dos hijos se levantaron temprano buscando a su papá. “¿Y mi papá?”, alcanzaron a decir antes de notar el rostro destrozado de sua familiares, que acababa de recibir la peor llamada de su vida.

Camilo tenía 30 años y trabajaba como operario de maquinaria pesada. Era conocido por su disciplina y compromiso. Sus compañeros dicen que esa noche estaba exhausto, como muchos de los que trabajan largas jornadas en turnos nocturnos.

Las autoridades de tránsito realizaron las diligencias en el sitio del siniestro y posteriormente el levantamiento del cuerpo, que fue trasladado a la morgue de Medicina Legal en Santa Marta.

La muerte de Camilo deja una familia rota y una dolorosa reflexión: la vida puede apagarse en segundos, incluso por algo tan simple como un parpadeo de más.


¿Quieres pautar

con nosotros?