“Tener que decirle que no viniera fue muy duro”: hermano de Jaminton Campaz rompe en llanto tras las amenazas de muerte que impidieron el regreso del jugador a Colombia


Mike Campaz, hermano mayor del futbolista, no pudo contener las lágrimas al revelar que las intimidaciones recibidas tras el partido ante Suiza obligaron a cancelar la llegada del mediocampista a Colombia.

El momento de la esperada reunión familiar tras la cita mundialista de 2026 terminó convertido en un amargo episodio para la familia Campaz.

Con profunda emoción y sin poder evitar el llanto, Mike Campaz, hermano mayor del mediocampista de la Selección Colombia, Jaminton Leandro Campaz, dio a conocer la difícil situación que atraviesan: la familia tenía todo listo para recibirlo en el país con un abrazo al término del torneo, pero una serie de graves amenazas de muerte obligó a cancelar de forma definitiva su viaje.

Tener que decirle que no viniera fue muy duro. Fue muy duro porque en la fecha donde nosotros lo podemos ver” expresó entre lagrimas Mike Campaz.

El origen de la crisis se remonta al pasado 7 de julio en el estadio de Vancouver, Canadá, durante el compromiso entre Colombia y Suiza por el pase a los cuartos de final.

En el minuto 114 del tiempo suplementario, el volante ofensivo de 26 años —quien debutó con la camiseta tricolor en junio de 2021 y actualmente milita en el fútbol argentino— ejecutó un potente remate al arco que no logró concretarse en gol.

La eliminación del equipo nacional desató una ola de hostigamiento digital con señalamientos discriminatorios y advertencias directas contra la vida del deportista.

“Ver mensajes de gente acá y va discriminándolo como si fuera un criminal. Somos del fútbol y sabemos que los comentarios, que es malo, que es petardo, lo sabemos. Y él está preparado para eso. Pero que se le metan con la familia, eso no tiene derecho”.

Para los allegados de Jaminton, el impacto de las agresiones ha sido sumamente duro, especialmente porque comprenden que las críticas por el rendimiento deportivo forman parte del fútbol, pero consideran inaceptable que los ataques se trasladen al plano personal y pongan en riesgo a su entorno.

“El más grande temor fue ese, que tenemos un antecedente muy doloroso”.

Ante el recuerdo latente del histórico crimen de Andrés Escobar en 1994 y sabiendo que en Colombia este tipo de intimidaciones deben tomarse con absoluta seriedad, la decisión del entorno fue tajante: el jugador no podía pisar suelo colombiano.

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Frente a la gravedad de lo ocurrido, tanto el futbolista como las autoridades deportivas se pronunciaron.

Jaminton Campaz emitió un comunicado oficial en el que sostuvo que ninguna pasión justifica el odio ni la violencia, posición que fue respaldada por la Federación Colombiana de Fútbol mediante un rechazo categórico a las amenazas.

Por ahora, el esperado abrazo familiar queda postergado a la espera de que existan las garantías necesarias para su seguridad.


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