Se fugó de la norte, huyó de Santa Marta y lo mataron a tiros: el trágico final de Ricardo en Fundación


Era señalado como pieza logística de una estructura criminal en Santa Marta y uno de los 34 fugados del motín del 16 de marzo, fue asesinado a tiros en zona rural de Fundación. Autoridades investigan si se trata de un ajuste de cuentas entre grupos armados.

Duró un mes huyendo. Terminó tendido en el suelo, con el cuerpo perforado a bala y sin rastro de la ventaja que había ganado al escapar.

Ricardo Ezequiel Parra Serrano, quien había sido capturado en septiembre de 2025 con un arma de fuego y municiones, fue asesinado este viernes 17 de abril en zona rural de Fundación, Magdalena. Su nombre estaba en la lista de los 34 detenidos que se fugaron del Centro Transitorio Norte de Santa Marta durante el motín del pasado 16 de marzo.

Las autoridades lo buscaban desde entonces. Incluso ofrecían cinco millones de pesos por información que permitiera ubicarlo. Nunca regresó a una celda. Lo encontraron muerto.

El rol dentro de la estructura criminal

Parra Serrano no figuraba como sicario ni como atracador. Su papel, según las investigaciones, era otro: mover la estructura desde las sombras.

De acuerdo con fuentes del caso, se encargaba de transportar armas de fuego y movilizar a integrantes de organizaciones criminales en la ciudad, facilitando su accionar. Cuando fue capturado, llevaba consigo un arma y municiones sin permiso legal, ocultas bajo una modalidad diseñada para evadir controles de la Fuerza Pública.

“Servía como apoyo logístico, garantizando el traslado de hombres y armamento con el que se cometían actividades delictivas”, señalaron investigadores.

Ese engranaje silencioso lo convirtió en un objetivo.

La fuga que lo puso en la mira

El 16 de marzo, en medio del caos dentro del Centro Transitorio Norte, Ricardo vio la oportunidad y la tomó. Aprovechó la jornada de protesta y escapó junto a otros 33 detenidos.

Desde ese momento desapareció del radar oficial. Nadie volvió a verlo en Santa Marta. Las hipótesis indican que salió de la ciudad y se refugió en Fundación.

Esa decisión, al parecer, no le garantizó protección.

El hallazgo en zona rural

La mañana de este viernes, campesinos que transitaban cerca de la finca Santa Sede, en inmediaciones del corregimiento de Doña María, divisaron el cuerpo.

El cadáver estaba tendido, con múltiples impactos de bala en diferentes partes. La escena era clara: ejecución.

La Policía llegó al sitio y confirmó la identidad. Era el prófugo que llevaba semanas siendo buscado.

Un equipo de criminalística realizó el levantamiento e inició la recolección de pruebas en el lugar, mientras el cuerpo fue trasladado a Medicina Legal.

Hipótesis: ajuste de cuentas

Las primeras líneas de investigación apuntan a un posible ajuste de cuentas entre bandas criminales.

Los investigadores intentan establecer cómo llegó hasta ese punto, quiénes lo acompañaban y, sobre todo, quién ordenó su muerte.

La ejecución abre nuevas preguntas sobre lo que ocurrió después del motín y sobre el destino de los demás fugados.

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Por ahora, el caso queda abierto. Ricardo Parra Serrano escapó de una celda, pero no logró escapar de su final.


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