
Lo citaron para “arreglar las cosas” y lo mataron a balazos: joven de Plato cayó en una trampa mortal en Cali
El presunto homicida habría convocado a la víctima para resolver una discusión personal, pero cuando llegó al lugar le disparó varias veces. La comunidad reaccionó, retuvo al señalado agresor y permitió su captura. Mientras tanto, una familia en Plato intenta reunir recursos para traer el cuerpo de regreso al Magdalena.
La cita se hizo como pretexto de un último intento para poner fin a una disputa, pero terminó convirtiéndose en una sentencia de muerte.
Yeison de Jesús Altamar Borja, un joven oriundo del municipio de Plato, Magdalena, fue asesinado a tiros en la ciudad de Cali luego de acudir a un encuentro pactado por un hombre con quien mantenía diferencias personales. Según relataron sus familiares, el agresor lo habría citado bajo el argumento de resolver un conflicto surgido tras una discusión ocurrida días antes.
Cuando llegó al lugar acordado, Yeison jamás tuvo oportunidad de hablar.
Lo esperó para atacarlo
De acuerdo con las versiones entregadas por allegados de la víctima, el conflicto venía creciendo desde hacía varios días. El hoy capturado, presuntamente, mantenía una actitud hostil contra el joven y había protagonizado con él una fuerte confrontación verbal.
Tras el altercado, el sospechoso le propuso encontrarse para solucionar las diferencias. Yeison aceptó acudir al llamado sin imaginar que estaba caminando hacia una emboscada.
Familiares aseguran que apenas llegó al sitio fue recibido a disparos. Los proyectiles impactaron su cuerpo y le causaron la muerte de manera inmediata en plena vía pública.
El joven cayó al suelo sin que pudiera recibir asistencia médica. La escena dejó consternados a quienes se encontraban en el sector.
La comunidad capturó al señalado agresor
La reacción de los vecinos fue inmediata.
Testigos del crimen interceptaron al presunto responsable cuando intentaba abandonar la zona. Minutos después, uniformados de la Policía Nacional llegaron al lugar y realizaron su captura en flagrancia.
El detenido quedó a disposición de las autoridades judiciales, que avanzan en el proceso para esclarecer completamente los hechos y determinar las circunstancias que rodearon el homicidio.
La rápida intervención de la comunidad evitó que el sospechoso lograra escapar tras el ataque.
Un sueño que terminó en tragedia
Yeison de Jesús Altamar Borja tenía 25 años y llevaba más de cinco años viviendo en Cali.
Había salido de Plato con la esperanza de encontrar mejores oportunidades laborales y ayudar económicamente a su familia. Como muchos jóvenes del Magdalena, decidió dejar su tierra natal para buscar un futuro más estable lejos de casa.
Ese proyecto de vida terminó abruptamente sobre una calle de la capital vallecaucana.
La noticia de su muerte golpeó con fuerza a familiares, amigos y conocidos que aún intentan entender cómo una discusión personal terminó convirtiéndose en un crimen.
Ahora la lucha es traerlo de regreso a casa
Mientras las autoridades adelantan la investigación, en Plato la preocupación de la familia está concentrada en otro objetivo: lograr que Yeison regrese por última vez a la tierra donde nació.
Sus seres queridos, residentes del barrio La Pola y conocidos en la comunidad como «Los Mangolitos», realizan las diligencias necesarias para trasladar el cuerpo desde Cali hasta el Magdalena.
Entre trámites, documentos y gastos funerarios, la familia enfrenta ahora el dolor de despedir a un joven que salió en busca de progreso y regresará en un ataúd.
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En las próximas horas esperan completar los procedimientos legales para realizar las exequias en Plato, donde familiares y amigos preparan el último adiós para Yeison de Jesús Altamar Borja.
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