Santa Marta se pintó de amarillo: la multitudinaria caravana que exhibió el músculo electoral de Abelardo de la Espriella


La movilización se convirtió en una vitrina del poder de convocatoria que busca capitalizar el aspirante de cara a la segunda vuelta.

A una semana de la segunda vuelta presidencial, Santa Marta se convirtió en escenario de una demostración de fuerza política que difícilmente pasó desapercibida.

Las principales avenidas de la capital del Magdalena fueron ocupadas por una extensa caravana de vehículos, motocicletas y simpatizantes que salieron a respaldar la candidatura de Abelardo de la Espriella, en una jornada que transformó varios sectores de la ciudad en una gigantesca mancha amarilla.

La movilización, considerada por sus organizadores como una de las actividades de cierre más importantes de la campaña en la ciudad, reunió a cientos de personas que respondieron al llamado de «El Tigre» para acompañar una caravana que recorrió buena parte de la ciudad.

El sur de Santa Marta marcó el inicio

El punto de encuentro fue Bello Horizonte.

Desde las primeras horas de la tarde comenzaron a llegar motociclistas, conductores de vehículos particulares, líderes políticos, empresarios, comerciantes y ciudadanos identificados con la campaña presidencial.

Las banderas amarillas empezaron a multiplicarse sobre techos, ventanas y motocicletas. Minutos después, la concentración ya ocupaba varios tramos de la vía y evidenciaba una convocatoria superior a la esperada por los organizadores.

A las 2:00 de la tarde arrancó oficialmente el recorrido.

Lo que siguió fue una extensa fila de vehículos avanzando por distintos corredores viales de la ciudad, acompañada por pitos, consignas y expresiones de apoyo al candidato presidencial.

La demostración de fuerza del «Tigre»

Más allá del recorrido, la actividad tuvo un claro mensaje político.

La campaña buscó enviar una señal de fortaleza en una ciudad y una región donde el respaldo electoral será determinante en el resultado de la segunda vuelta.

Los organizadores sostienen que la respuesta ciudadana refleja el crecimiento que ha tenido la candidatura de Abelardo de la Espriella en el Caribe colombiano y, especialmente, en Santa Marta, donde la movilización reunió a seguidores provenientes de distintos sectores urbanos y rurales.

Durante varias horas, la ciudad fue testigo del paso de la denominada «mancha amarilla», una imagen que terminó convirtiéndose en el principal símbolo de la jornada.

Con camisetas, gorras y banderas, los seguidores acompañaron el recorrido y se encargaron de convertir la caravana en una actividad de alto impacto visual.

Para la estructura política que respalda a Abelardo de la Espriella, este tipo de movilizaciones representan una herramienta clave para consolidar apoyos en las últimas horas de campaña y fortalecer la conexión con el electorado antes de la jornada definitiva en las urnas.

La batalla final por la Presidencia

La caravana realizada en Santa Marta se suma a una serie de actividades que la campaña ha desarrollado en distintas regiones del país en busca de consolidar votos para la segunda vuelta presidencial.

Al finalizar el recorrido, los promotores destacaron la masiva participación ciudadana y aseguraron que la jornada dejó en evidencia el respaldo que la candidatura ha logrado construir en el Magdalena.

Mientras la campaña entra en sus últimos días, la imagen que dejó Santa Marta fue la de una ciudad atravesada por cientos de vehículos, miles de banderas amarillas y una estructura política que busca llegar fortalecida al último pulso electoral por la Casa de Nariño.

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Para los seguidores del «Tigre», la movilización fue mucho más que una caravana. Fue una demostración pública de que la batalla por la Presidencia sigue abierta y que el Caribe quiere jugar un papel decisivo en el resultado final.


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