¿Represalia por su salida del gobierno? Yannis Moscote pasó de defender a Margarita Guerra a atacarla desde sus redes y su medio


Quien fuera considerado uno de los funcionarios más cercanos a la gobernadora del Magdalena terminó declarado insubsistente y salió de la administración rodeado de cuestionamientos. Desde entonces, sus mensajes y el giro editorial de su medio de comunicación evidencian una ruptura que pasó del despacho a la confrontación pública.

Yannis Moscote salió por la puerta de atrás de la Gobernación del Magdalena. Pasó de ser uno de los hombres que tenía acceso directo a Margarita Guerra, defender su imagen y acompañar sus decisiones, a quedar por fuera del gobierno departamental mediante una declaratoria de insubsistencia.

La ruptura fue tan contundente como visible. Moscote, quien durante su permanencia en la administración ayudaba a presentar favorablemente la gestión de la mandataria, ahora publica mensajes cargados de indirectas y cuestionamientos contra la misma gobernadora cuya imagen defendió y enalteció.

El cambio también llegó al medio de comunicación de su propiedad. Su línea editorial se transformó después de la salida del funcionario y comenzó a adoptar una posición crítica frente a Guerra, convirtiéndose en una de las plataformas desde las cuales se cuestionan diferentes actuaciones de la administración departamental.

De hablarle al oído a quedar fuera del gobierno

Durante su paso por la Gobernación, Moscote fue considerado una pieza cercana al círculo de confianza de Margarita Guerra. Su relación con la mandataria trascendía la de un funcionario más: era señalado como uno de los hombres que participaban en la construcción de su imagen y ayudaban a comunicar las acciones del gobierno.

Sin embargo, esa cercanía terminó de manera abrupta. Moscote ni siquiera habría tenido la oportunidad de presentar una carta de renuncia, pues su salida se produjo mediante una declaratoria de insubsistencia, una decisión administrativa que puso fin inmediato a su permanencia en el cargo.

El episodio dejó deteriorada su imagen dentro del escenario político departamental. Los cuestionamientos que rodearon su salida contrastaron con el poder y la influencia que llegó a tener mientras formó parte del equipo de la gobernadora. De estar en el centro de las decisiones pasó a observar el gobierno desde la orilla contraria.

Las indirectas después de la ruptura

Una vez apartado de la administración, Moscote comenzó a publicar mensajes que han sido interpretados como puyas contra Margarita Guerra. Aunque algunas de esas expresiones no mencionan directamente a la mandataria, su contenido y el momento en que aparecieron alimentaron la lectura de una confrontación entre antiguos aliados.

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La situación revela una ruptura que parece ir más allá de una simple diferencia administrativa. El funcionario que anteriormente resaltaba la gestión de Guerra empezó a mostrar una postura crítica frente al gobierno, dejando al descubierto las heridas que habría provocado la forma en la que se decidió su salida.

Hasta ahora, Moscote no ha explicado públicamente y en detalle cuáles fueron las circunstancias que rompieron su relación con la gobernadora. Tampoco se conocen, dentro de la información disponible, las razones específicas que llevaron a la administración departamental a declararlo insubsistente.

Un medio que también cambió de orilla

El giro más evidente quedó registrado en el medio de comunicación de propiedad de Moscote. Después de su desvinculación, la plataforma modificó notoriamente su orientación editorial y comenzó a divulgar noticias críticas sobre Margarita Guerra y su administración.

Ese cambio ha despertado interrogantes sobre el uso del medio dentro de una disputa surgida tras la salida de su propietario de la Gobernación. Las publicaciones pueden formar parte del legítimo ejercicio periodístico de vigilancia al poder, pero la coincidencia entre la declaratoria de insubsistencia y el nacimiento de una línea opositora obliga a mirar con atención la transformación editorial.

La controversia también plantea una pregunta inevitable: si los cuestionamientos publicados actualmente existían desde antes, ¿por qué el medio guardó una posición diferente mientras Moscote permanecía cerca de la gobernadora? Y si surgieron posteriormente, será necesario establecer qué decisiones o actuaciones concretas justificaron el cambio.


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