Queman un taxi en plena calle 30: ataques violentos terminan por paralizar a Santa Marta


Hombres en motocicleta interceptaron el vehículo de servicio público, obligaron al conductor a descender y posteriormente le prendieron fuego. Es el tercer vehículo incendiado durante una jornada en la que el comercio cerró sus puertas y diferentes servicios dejaron de operar en medio del temor generado por el paro armado tras el abatimiento de alias ‘Cholo’.

Santa Marta sigue sumando ataques mientras sus calles se quedan vacías. Esta vez la violencia alcanzó directamente al transporte público: un taxi fue interceptado en la calle 30, su conductor obligado a bajarse y el vehículo terminó completamente consumido por las llamas.

Según la información conocida preliminarmente, sujetos que se movilizaban en motocicleta frenaron el automotor, intimidaron al conductor y, después de hacerlo descender, habrían utilizado gasolina para prenderle fuego. El hombre logró apartarse del lugar mientras el taxi quedó envuelto en llamas.

El ataque se convierte en otro episodio de una jornada que, con el paso de las horas, ha terminado paralizando prácticamente toda la ciudad. El temor se ha impuesto entre comerciantes, transportadores y ciudadanos, pese a los llamados de las autoridades a mantener la calma y continuar con las actividades.

Tres vehículos incendiados

Con el taxi atacado en la calle 30 ya son tres los vehículos incendiados en medio de los hechos violentos registrados durante el paro armado atribuido a las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada (ACSN), surgido después del operativo de la Fuerza Pública en el que murió alias ‘Cholo’.

Durante la jornada también se han presentado ataques contra vehículos de carga en corredores viales de Santa Marta y sus alrededores. Los hechos se suman a las intimidaciones denunciadas en diferentes sectores, donde hombres en motocicleta han llegado hasta establecimientos comerciales para exigir su cierre.

La situación ha provocado que quienes inicialmente decidieron mantener abiertas sus puertas terminaran suspendiendo actividades ante el temor de convertirse en blanco de nuevos ataques.

Una ciudad cada vez más paralizada

El panorama se ha agravado a medida que avanzan las horas. Sectores comerciales, establecimientos, transporte y diferentes actividades cotidianas han reducido o suspendido su funcionamiento, dejando importantes corredores con una circulación considerablemente menor a la habitual.

Los llamados institucionales a conservar la tranquilidad no han conseguido disipar el miedo. Aunque la Fuerza Pública mantiene presencia en distintos puntos y se anunciaron operativos para enfrentar a quienes participan en las intimidaciones, la sucesión de ataques ha llevado a ciudadanos y comerciantes a resguardarse.

Lea aquí: Ataques contra el transporte de carga: incendiaron camiones de Servientrega y Maersk en dos puntos de la Troncal del Caribe

El resultado es una Santa Marta prácticamente paralizada, con calles desocupadas, negocios cerrados y una población pendiente de cada nueva información que circula sobre la situación de orden público.

El miedo terminó cerrando las puertas

La quema del taxi en la calle 30 profundiza una jornada marcada por la intimidación. Los ataques contra vehículos y establecimientos han convertido la amenaza de un paro armado en una afectación visible sobre la vida cotidiana de la ciudad.

El conductor del taxi logró salir antes de que las llamas consumieran el automotor, pero su vehículo quedó destruido. La escena volvió a alimentar el temor que desde las primeras horas llevó a colegios, comerciantes, transportadores y ciudadanos a modificar sus actividades.

Mientras las autoridades mantienen desplegados operativos de Policía y Ejército, Santa Marta enfrenta una de sus jornadas más complejas de orden público: la ciudad que comenzó el día entre advertencias y llamados a la calma terminó, con el paso de las horas, cada vez más vacía y paralizada por el miedo.


¿Quieres pautar

con nosotros?