Pinedo comienza a ganarle la batalla a las aguas residuales: la rehabilitada EBAR Norte entra en operación


La rehabilitación total de la principal Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR Norte) de Santa Marta entró oficialmente en operación tras una inversión conjunta entre el Gobierno Nacional y la Alcaldía. La obra beneficiará a más de 550.000 habitantes y busca poner fin a los constantes rebosamientos que durante casi tres décadas afectaron a sectores como Pescaíto, Bellavista y el Centro Histórico. La ministra de Vivienda anunció además que el Gobierno dejará encaminado el proyecto de la planta desalinizadora para enfrentar la crisis de agua potable en la ciudad.

La imagen que durante años acompañó a Santa Marta parecía imposible de mejorar: calles inundadas por aguas residuales, alcantarillas rebosadas, malos olores en pleno Centro Histórico y vecinos obligados a convivir con un problema sanitario que terminó convirtiéndose en parte del paisaje urbano. Este jueves 9 de julio, las autoridades aseguraron que ese capítulo comenzó a cerrarse con la entrega oficial de la EBAR Norte completamente rehabilitada.

En un acto encabezado por el alcalde Carlos Pinedo Cuello y la ministra de Vivienda, Ciudad y Territorio, Helga María Rivas Ardila, entró en funcionamiento la nueva Estación de Bombeo de Aguas Residuales, considerada la infraestructura más importante del sistema de alcantarillado de Santa Marta y una de las obras de saneamiento básico más relevantes ejecutadas en la ciudad en las últimas décadas.

La comunidad, especialmente habitantes de Pescaíto y barrios vecinos, acompañó la inauguración y celebró que la estación opere nuevamente al ciento por ciento, luego de 28 años sin recibir una intervención estructural.

Una estación que había agotado su vida útil

La EBAR Norte recibe prácticamente todas las aguas residuales del sector norte de Santa Marta antes de impulsarlas hacia el sistema de conducción y disposición final. Con el paso de los años, sus equipos quedaron completamente obsoletos, las reparaciones dejaron de ser suficientes y la estación perdió capacidad para responder a la demanda de una ciudad que siguió creciendo.

Cada temporada de lluvias o cada aumento en los caudales terminaba produciendo el mismo escenario: rebosamientos de alcantarillas, calles contaminadas y afectaciones ambientales que golpeaban tanto a los residentes como a la actividad turística.

La rehabilitación implicó el reemplazo integral de los equipos electromecánicos, la instalación de nuevas unidades de bombeo de alta capacidad, la modernización del sistema hidráulico, válvulas, tuberías, tableros eléctricos y mecanismos de operación, además de adecuaciones civiles que permiten que la infraestructura vuelva a operar con condiciones técnicas acordes con las necesidades actuales de la ciudad.

Según la administración distrital, la estación tendrá capacidad para atender la demanda de cerca de 550.000 habitantes, reduciendo de manera significativa el riesgo de nuevos rebosamientos en Pescaíto, Bellavista, el Centro Histórico y otros sectores del norte de Santa Marta.

“Lo prometimos y lo cumplimos”

Durante su intervención, el alcalde Carlos Pinedo aseguró que la recuperación de la EBAR Norte fue una de las primeras prioridades definidas por su administración tras asumir el gobierno distrital.

“Cuando llegamos encontramos un problema estructural que llevaba aproximadamente 28 años sin una inversión real. Priorizamos esta obra, gestionamos los recursos con el Gobierno Nacional y hoy entregamos una EBAR totalmente transformada al servicio de los samarios”, afirmó.

El mandatario sostuvo que la rehabilitación representa mucho más que una obra de infraestructura.

“Esta EBAR solucionó un daño ambiental que afectó a la ciudad durante décadas. Estamos dignificando la vida de más de 550 mil habitantes”, expresó.

Pinedo explicó que la intervención hace parte de una estrategia mucho más amplia de saneamiento básico que incluye la construcción del colector sanitario de Bellavista con recursos propios cercanos a los 50.000 millones de pesos, la terminación del colector sanitario de Pescaíto y la futura ejecución del colector pluvial de la calle 22 para disminuir las inundaciones en este sector.

“Estamos dando soluciones integrales que ningún gobierno había desarrollado para esta zona de Santa Marta”, manifestó.

Nación y Distrito destacan una alianza sin diferencias políticas

La ministra Helga María Rivas calificó la entrega como uno de los proyectos simbólicos del Gobierno Nacional en Santa Marta y resaltó que el trabajo articulado permitió sacar adelante una obra largamente esperada.

“El presidente Gustavo Petro puso su corazón en Santa Marta. Esta obra representa el aire, el medio ambiente y el bienestar ciudadano. Hoy estamos hablando de mucho más que la modernización de una estación de bombeo; estamos cerrando brechas históricas en materia de saneamiento básico”, señaló.

La funcionaria recordó que el Gobierno Nacional ha destinado más de 860.000 millones de pesos para proyectos relacionados con agua potable, alcantarillado y saneamiento en la capital del Magdalena.

También insistió en que la recuperación de la EBAR Norte hace parte del desarrollo del Plan Maestro de Acueducto y Alcantarillado, documento que definirá la planificación de las futuras inversiones en la ciudad.

“Estas obras solo tienen sentido cuando responden a una visión integral de ciudad. Santa Marta necesitaba planificación y eso es precisamente lo que hoy se está construyendo”, afirmó.

El siguiente paso: la planta desalinizadora

Uno de los anuncios más importantes de la jornada fue la confirmación de que el proyecto de la planta desalinizadora quedó prácticamente listo para iniciar su ejecución.

La ministra informó que el Gobierno Nacional dejará encaminada esa iniciativa como una nueva alternativa para enfrentar la histórica escasez de agua potable que padecen miles de familias samarias.

“Ya estamos a un paso de hacer realidad las plantas desalinizadoras para Santa Marta. Así como hoy contribuimos a terminar con los rebosamientos, también vamos a trabajar para acabar el sufrimiento por la falta de agua”, aseguró.

El alcalde respaldó ese anuncio y reiteró que el trabajo conjunto con el Gobierno Nacional ha permitido priorizar inversiones históricas en materia de saneamiento.

“A nosotros nos eligieron para articular con el Gobierno Nacional, no para pelear con él. Cuando se deja la política a un lado y se piensa en la ciudad, llegan resultados como el que hoy estamos entregando”, expresó.

La comunidad celebra el fin de una pesadilla

Uno de los momentos más emotivos ocurrió cuando representantes de la veeduría ciudadana recordaron las condiciones en las que vivieron durante años los habitantes de Pescaíto.

El vocero René Atencio recordó que en anteriores visitas a la estación era obligatorio utilizar doble tapabocas por los fuertes olores provenientes de las aguas residuales.

“Hoy estamos respirando un aire completamente diferente. Pescaíto vivió durante años inundado por aguas residuales. Luchamos para que esta obra fuera una realidad y hoy podemos decir que valió la pena”, manifestó Atencio.

El líder comunitario recordó incluso las gestiones realizadas ante el Congreso de la República para pedir recursos que permitieran solucionar una problemática que durante años afectó la salud pública, deterioró la calidad de vida de cientos de familias y golpeó la imagen turística de Santa Marta.

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La expectativa ahora está puesta en que la operación permanente de la EBAR Norte, junto con las obras complementarias de colectores sanitarios y pluviales que ejecuta el Distrito, permita consolidar una solución definitiva para una ciudad que durante demasiado tiempo convivió con el rebosamiento de sus alcantarillas y que ahora apuesta por dejar atrás uno de los mayores pasivos ambientales de su historia reciente.


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