El vigilante se despidió en la noche de su familia y se acostó a dormir. En la madrugada habría tomado la fatal decisión.
Ariel de Jesús Granados Oliveros,
El hombre luego de cometer los homicidios regresaba a Santa Marta donde estaba radicado. La policía le hizo labores de seguimiento hasta dar con su ubicación.
En un
La congregación agradeció a los feligreses quienes con sus contribuciones hicieron posible recaudar el dinero que le exigió la justicia por concepto de indemnización.
La Iglesia Pentecostal Unida