Obra de más de $1.000 millones se desplomó antes de ser terminada: Casa Campesina de Guaimaro quedó entre escombros


La estructura que se construye en el corregimiento de Guaimaro, jurisdicción de Salamina, colapsó durante la tarde de este martes. El proyecto supera los $1.035 millones y es financiado con recursos del Sistema General de Regalías. Un líder social pidió la intervención de los organismos de control y cuestionó la calidad de la ejecución.

La Casa Campesina de Guaimaro todavía no había sido terminada y una parte de su estructura ya terminó en el suelo. El colapso ocurrido durante la tarde de este martes encendió las alarmas en Salamina por una obra pública que supera los $1.035 millones y que ahora deberá responder a una pregunta inevitable: ¿qué falló para que una construcción en ejecución terminara convertida en escombros?

El desplome fue registrado en videos por habitantes del corregimiento y rápidamente provocó cuestionamientos sobre el método constructivo utilizado, la calidad de los trabajos y la supervisión técnica del proyecto. Las causas exactas deberán ser establecidas mediante una evaluación especializada.

La preocupación aumenta por el origen de los recursos. La obra se ejecuta con dineros provenientes del Sistema General de Regalías y fue presentada como una infraestructura destinada a beneficiar a la población campesina de esta zona del Magdalena.

Más de $1.035 millones bajo la lupa

El colapso pone inevitablemente la mirada sobre la ejecución de los recursos destinados al proyecto. Más allá de determinar qué provocó la caída de la estructura, ahora también deberá establecerse si existieron deficiencias durante alguna etapa de planeación, construcción o supervisión.

Aunque durante la jornada se presentaron lluvias en la zona, será una investigación técnica la encargada de establecer qué incidencia tuvieron las condiciones climáticas y si la estructura que se encontraba en construcción cumplía con las especificaciones necesarias para soportarlas.

Hasta ahora, con la información disponible, no existe un dictamen técnico definitivo que determine las causas del desplome.

“Llovía, sí; pero eso no puede ser una excusa”

Uno de los primeros en pronunciarse fue el líder social Gennys Álvarez, quien viene formulando cuestionamientos contra la administración municipal por el manejo de recursos públicos y ahora exige que los organismos de control intervengan en este proyecto.

“Es inadmisible que una obra financiada con recursos públicos colapse en medio de su etapa de construcción. Llovía, sí; pero eso no puede ser una excusa para justificar lo que puede estar pasando con el método de construcción”, afirmó.

Álvarez aseguró además que otras estructuras cercanas soportaron las condiciones climáticas y utilizó esa situación para insistir en sus dudas sobre la calidad de la obra.

“Fue la única infraestructura que se afectó; a la mansión que construye el alcalde al lado, no le pasó nada. Esto es síntoma de que hay fallas”, manifestó el dirigente social.

Esta última afirmación corresponde a una denuncia de Gennys Álvarez y deberá ser contrastada con la administración municipal y las autoridades competentes.

Piden que organismos de control intervengan

El líder solicitó una intervención inmediata que permita revisar la documentación contractual, las condiciones técnicas de la construcción, los materiales utilizados y las labores de supervisión realizadas antes del colapso.

Para Álvarez, lo sucedido tampoco debería analizarse únicamente como un accidente dentro de una obra en ejecución. Considera que debe abrirse una revisión más profunda sobre las condiciones en las que se vienen desarrollando proyectos financiados con recursos públicos en Salamina.

“Se hicieron elegir con el discurso pro campesino, pero hoy son los primeros que se burlan de sus sueños y necesidades”, sostuvo.

Una obra para campesinos que ahora exige explicaciones

La Casa Campesina estaba llamada a convertirse en un espacio al servicio de la comunidad rural de Guaimaro. Sin embargo, antes de ser entregada, el desplome de parte de su estructura cambió el escenario y abrió interrogantes sobre una inversión que supera los mil millones de pesos.

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Ahora serán las evaluaciones técnicas y las eventuales actuaciones de los organismos competentes las que deberán determinar si se trató de una falla constructiva, un problema relacionado con las condiciones climáticas o si existieron otras circunstancias detrás del colapso.

Lo cierto es que una obra pública de más de $1.035 millones terminó parcialmente en el suelo cuando todavía estaba siendo construida. Y mientras los escombros permanecen en el lugar, la comunidad de Guaimaro espera algo más importante que explicaciones apresuradas: saber qué ocurrió y quién deberá responder si se comprueba que hubo fallas.


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