
Nuevos detalles del crimen en La Modelo: recluso que mató a magdalenense ya había intentado asesinar a la mamá de sus hijos
El homicidio de María Hernández Morales durante una visita conyugal en la cárcel La Modelo de Bogotá estuvo inicialmente rodeado de hermetismo. Ahora se conocen detalles escalofriantes sobre el hombre que habría acabado con su vida: cumplía una condena de 21 años por intentar matar a la madre de sus hijos con 21 puñaladas y, apenas cuatro días antes del nuevo crimen, la justicia le había negado una solicitud de prisión domiciliaria.
Nuevos y estremecedores detalles comienzan a conocerse alrededor de la muerte de María Hernández Morales, la mujer oriunda de San Zenón, Magdalena, que fue asesinada mientras realizaba una visita conyugal a su pareja en la cárcel La Modelo de Bogotá.
Aunque inicialmente el caso se manejó bajo hermetismo y apenas se conocía que una visitante había sido encontrada muerta dentro del establecimiento penitenciario, las investigaciones han permitido reconstruir parte de la historia que existía detrás de la pareja. El principal señalado, William Rafael Martínez Alvarino, de 45 años, tenía un antecedente aterrador: estaba preso por intentar asesinar a la madre de sus hijos propinándole 21 puñaladas.
Pese a ese pasado de violencia contra su anterior compañera sentimental, Martínez había iniciado una nueva relación con María, quien lo visitaba periódicamente en prisión. Precisamente uno de esos encuentros terminó convertido en tragedia el pasado sábado 22 de agosto.
La hipótesis que ahora toma fuerza apunta a que un ataque de celos habría desencadenado la agresión. Una conducta que guarda similitudes con los antecedentes de violencia por los cuales Martínez terminó condenado años atrás.
Estaba preso por intentar matar a la madre de sus hijos
El historial judicial del hombre señalado de matar a María Hernández revela la dimensión del caso.
Martínez Alvarino cumplía una condena de 21 años de prisión por un intento de homicidio ocurrido en octubre de 2015, en el sur de Bogotá. La víctima en aquella oportunidad fue la madre de sus tres primeros hijos.
Según lo establecido durante ese proceso judicial, la relación estuvo marcada por episodios de violencia física y psicológica. La situación había llegado al punto de que existía una orden de alejamiento que buscaba proteger a la mujer.
Martínez incumplió aquella medida.
El hombre persiguió a su expareja y la atacó con una navaja. Fueron 21 heridas en zonas como el rostro, el cuello y el abdomen. La víctima quedó gravemente lesionada, pero logró sobrevivir.
Por ese brutal episodio terminó tras las rejas y recibió la condena que todavía cumplía cuando conoció o consolidó su relación sentimental con María Hernández Morales.
María lo visitaba periódicamente en La Modelo
Otro de los detalles que ahora se conocen es que María mantenía una relación sentimental con Martínez pese a que este permanecía privado de la libertad.
La mujer, madre de tres hijos, era oriunda del municipio de San Zenón, en el sur del Magdalena, y se encontraba radicada en Talaigua Nuevo, Bolívar. Desde allí mantenía el vínculo con el recluso y acudía periódicamente a visitarlo.
El sábado 22 de agosto realizó nuevamente el viaje para encontrarse con él.
María ingresó a La Modelo aproximadamente a las 10:00 de la mañana durante la jornada autorizada para visitantes. Todo transcurrió dentro de la dinámica habitual del penal hasta que, cerca de las 12:30 del mediodía, el personal de vigilancia encontró su cuerpo sin vida en el pabellón 13.
La visita que debía terminar con María saliendo nuevamente del establecimiento terminó con investigadores judiciales entrando al penal para comenzar a esclarecer su muerte.
Un posible ataque de celos
Las autoridades intentan establecer qué ocurrió dentro de la celda durante el encuentro de la pareja. Entre las hipótesis preliminares aparece un posible episodio de celos que habría terminado desencadenando la agresión mortal.
Este elemento resulta especialmente inquietante por los antecedentes del recluso.
Años atrás, la relación con la madre de sus hijos había estado rodeada de violencia física y psicológica hasta desembocar en el ataque de las 21 puñaladas. Ahora, mientras cumplía condena precisamente por aquel intento de homicidio, Martínez quedó señalado de ejercer nuevamente violencia contra una pareja sentimental.
Solo que esta vez la mujer murió.
Después de que el personal penitenciario descubriera lo ocurrido, Martínez habría reconocido su responsabilidad ante los guardianes. Posteriormente fue trasladado a una celda de aislamiento mientras la Fiscalía y la Policía Judicial asumían las investigaciones.
Cuatro días antes había pedido prisión domiciliaria
Pero existe otro dato que aumenta los interrogantes alrededor del caso.
William Rafael Martínez buscaba salir de La Modelo.
El recluso había solicitado a la justicia que le concediera prisión domiciliaria para continuar pagando su condena fuera del establecimiento carcelario. La petición estaba sustentada, entre otros aspectos analizados dentro del trámite, en su comportamiento durante el tiempo que llevaba privado de la libertad.
La justicia negó la solicitud el 18 de agosto.
Solo cuatro días después, Martínez quedó señalado de matar dentro de la cárcel a su nueva compañera sentimental.
La coincidencia temporal resulta particularmente estremecedora: mientras buscaba demostrar que reunía las condiciones para abandonar el establecimiento penitenciario y continuar su pena desde una vivienda, terminó involucrado en un nuevo hecho de violencia contra una mujer.
Investigan qué utilizó para matarla
El caso también abrió interrogantes sobre los controles existentes durante las visitas conyugales en La Modelo.
Agentes de la Sijín y funcionarios de la Fiscalía trabajan para determinar qué elemento utilizó Martínez para atacar a María y, especialmente, cómo tuvo acceso a este dentro del establecimiento.
También se reconstruyen los últimos minutos de la mujer desde su ingreso hacia las 10:00 de la mañana hasta el hallazgo de su cuerpo aproximadamente dos horas y media después.
El ministro de Justicia, Iván Cancino, ordenó revisar las posibles fallas en los controles de seguridad y vigilancia que pudieron rodear el episodio. El Inpec, por su parte, deberá establecer mediante sus procedimientos internos qué ocurrió durante la jornada y si existieron omisiones que facilitaron el crimen.
Una familia en el Magdalena exige respuestas
Los nuevos detalles conocidos sobre el pasado del presunto agresor aumentaron el dolor y los interrogantes entre los familiares de María Hernández Morales.
La víctima tenía sus raíces en San Zenón, municipio del sur del Magdalena, donde su muerte ha causado consternación. Su familia espera justicia y que la investigación permita establecer completamente cómo ocurrió el homicidio dentro de un establecimiento que se encuentra bajo custodia permanente del Estado.
Ahora el caso tiene dos frentes. Por un lado, la Fiscalía deberá determinar las circunstancias exactas de la muerte de María y avanzar en el nuevo proceso contra Martínez. Por otro, las autoridades penitenciarias tendrán que explicar cómo un hombre que cumplía 21 años de cárcel por intentar asesinar a la madre de sus hijos terminó presuntamente repitiendo la historia dentro del propio penal.
La primera mujer sobrevivió después de recibir 21 puñaladas. María Hernández Morales, años después, corrió una suerte distinta.
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