“No hay nada que celebrar”: alcalde de Pereira cancela tradicional Fiesta y destina el dinero a las víctimas del terremoto


La Alcaldía entregará subsidios de arrendamiento de $500.000 mensuales durante tres meses, asumirá los servicios públicos de los hogares beneficiados durante ese mismo periodo y dará un capital semilla de $1 millón a más de 3.000 vendedores informales afectados por la emergencia.

En Pereira quedaron pocas razones para pensar en fiestas después del terremoto. Mientras decenas de familias intentan levantarse entre viviendas afectadas, pérdidas económicas y el miedo que dejó la tragedia, el alcalde Mauricio Salazar tomó una decisión: el dinero destinado a celebrar la Fiesta de la Cosecha será utilizado para ayudar a quienes hoy necesitan reconstruir sus vidas.

El mandatario, a quien durante los últimos días se le ha visto visiblemente afectado por las consecuencias del desastre en la ciudad que gobierna, anunció que la celebración pasa a un segundo plano frente a la emergencia.

“No hay nada que celebrar”, fue el mensaje con el que resumió la determinación de su administración.

El dinero de la fiesta irá para los damnificados

Los recursos que estaban contemplados para la Fiesta de la Cosecha serán redireccionados hacia diferentes programas de atención a los hogares afectados por el terremoto.

Una de las principales medidas será la entrega de un subsidio de arrendamiento por $500.000 mensuales durante tres meses. La ayuda está dirigida a familias que, como consecuencia de los daños provocados por el sismo, necesitan encontrar temporalmente otro lugar para vivir.

El objetivo es aliviar parte de la carga económica que enfrentan hogares que, de un momento a otro, tuvieron que abandonar sus viviendas o quedaron en condiciones que dificultan continuar habitándolas.

Tres meses sin pagar servicios públicos

El apoyo anunciado por la Alcaldía también contempla los servicios públicos domiciliarios de las familias beneficiadas.

“Además, esas familias no tendrán que pagar servicios públicos domiciliarios durante el mismo periodo”, explicó Salazar al presentar las medidas.

Serán tres meses de alivio mientras los hogares afectados intentan recuperar cierta estabilidad. Para muchas familias, ese tiempo significará concentrar sus pocos recursos disponibles en alimentación, vivienda y otras necesidades surgidas después de la emergencia.

Un millón de pesos para más de 3.000 vendedores

La tragedia tampoco golpeó únicamente las viviendas. Muchos pereiranos dependen de las ventas informales para conseguir diariamente el dinero con el que sostienen a sus familias, y la emergencia terminó afectando también sus posibilidades de trabajar.

Por esa razón, la administración municipal anunció un capital semilla de $1 millón para más de 3.000 vendedores informales.

La intención es que estos recursos permitan recuperar mercancía, reorganizar pequeños negocios y reactivar actividades económicas afectadas por el terremoto.

La prioridad dejó de ser celebrar

La Fiesta de la Cosecha es tradicionalmente uno de los eventos más importantes del calendario de Pereira. Esta vez, sin embargo, la emergencia obligó a cambiar las prioridades.

Salazar ha aparecido durante los últimos días recorriendo sectores afectados y atendiendo una tragedia que dejó a numerosas familias enfrentando pérdidas materiales y momentos de enorme angustia. En varias de sus intervenciones públicas se le ha visto golpeado por la dimensión de lo ocurrido.

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Ahora la decisión administrativa convierte el presupuesto de una celebración en recursos para arrendamientos, servicios públicos y recuperación económica.

Pereira tendrá otros años para celebrar su Fiesta de la Cosecha. Esta vez, mientras cientos de familias intentan recuperar lo que el terremoto les arrebató en segundos, la plata de la fiesta tendrá otro destino: ayudarles a comenzar de nuevo.


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