
“Mi hija entró viva al quirófano y salió muerta”: el desesperado clamor de un padre que exige saber qué pasó en la clínica
Tras la muerte de Sara Milena Echeverría durante un procedimiento quirúrgico en Barranquilla, su padre rompió el silencio y pidió a la Fiscalía esclarecer lo ocurrido. Asegura que encontró contradicciones en la versión entregada por la clínica y advierte que llevará el caso “hasta las últimas consecuencias”.
La muerte de Sara Milena Echeverría dejó de ser únicamente una tragedia familiar para convertirse en un caso que ahora exige respuestas judiciales. Días después del fallecimiento de la mujer durante un procedimiento quirúrgico en la Diamante Clínica Boutique, su padre, Roser Echeverría, decidió hablar públicamente y pedir una investigación que permita establecer qué ocurrió realmente dentro del quirófano.
El hombre asegura que, desde el momento en que recibió la noticia hasta la entrega del cuerpo de su hija, encontró inconsistencias que hoy alimentan sus dudas sobre la atención médica que recibió. Por eso acudió a las autoridades con un mensaje claro: esclarecer los hechos y determinar si hubo responsabilidades.
Las dudas comenzaron desde la llamada
Según relató Roser Echeverría, Sara Milena ingresó a la clínica en la mañana para un procedimiento previamente programado. Todos los exámenes prequirúrgicos habían sido practicados y, de acuerdo con la familia, los resultados permitían avanzar con la intervención.
Horas después recibió una llamada inesperada. Le informaron que su hija había presentado una descompensación. La noticia lo sorprendió porque, asegura, la paciente había ingresado en buenas condiciones de salud.
“Ya ella entró a cirugía, entró relajada. Al mediodía me llamaron para decirme que se había puesto mal. Yo no entendía cómo podía pasar eso si todos los exámenes habían salido bien”, recordó.
La versión de la clínica abrió más interrogantes
El padre sostiene que, cuando pidió explicaciones, el personal del centro asistencial le aseguró que el procedimiento quirúrgico todavía no había comenzado al momento de la emergencia.
Sin embargo, afirma que al revisar el cuerpo de su hija encontró señales que indicarían que la cirugía ya había sido iniciada, una situación que, según él, contradice la información entregada por la institución médica.
Esa diferencia entre lo que le dijeron y lo que posteriormente observó llevó a la familia a solicitar que las autoridades revisen todos los registros médicos, los tiempos del procedimiento y las actuaciones del equipo que participó en la intervención.
“Vamos hasta las últimas consecuencias”
Con evidente dolor, Roser Echeverría aseguró que su familia seguirá insistiendo hasta conocer la verdad.
“Pedimos que investiguen todo, que esto no quede impune. Vamos hasta las últimas consecuencias. Ahí no mataron a un perro ni a un mosquito; mataron a un ser humano y esto no puede seguir así”, expresó.
El padre considera que solo una investigación técnica y judicial permitirá establecer si la atención brindada fue la adecuada o si existieron posibles fallas que terminaron costándole la vida a Sara Milena.
La familia espera respuestas
Mientras avanza el proceso, los familiares esperan que la Fiscalía y las autoridades competentes reconstruyan lo ocurrido dentro del quirófano y definan si existen responsabilidades.
Por ahora, el caso continúa rodeado de preguntas. Para Roser Echeverría, la muerte de su hija ya representa un dolor irreparable. Lo único que ahora reclama es que la justicia determine qué sucedió realmente en esas horas en las que Sara Milena entró con vida a una cirugía de la que nunca volvió a salir.
PAUTE
AQUÍ
420 px x 450 px
INFO AQUÍ
