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Matador advierte que, si aparece muerto en una bolsa, responsabiliza al presidente Abelardo de la Espriella


El caricaturista Julio César González asegura que sus escoltas recibieron instrucciones para dejarlo solo. En una declaración pública responsabilizó a funcionarios y particulares por cualquier daño contra él o su familia; sus señalamientos requieren verificación independiente.

Julio César González, conocido como Matador, asegura que las amenazas de muerte se han convertido en una situación diaria. A ese peligro, según denunció públicamente, se suma el debilitamiento de su esquema de protección, una decisión que considera intencional y que relaciona con sus cuestionamientos sobre el manejo de ayudas para damnificados de un terremoto.

“Amenazas de muerte me llegan todos los días. Además, el esquema de seguridad me lo debilitaron”, manifestó el caricaturista colombiano.

Su declaración estuvo acompañada de una advertencia sobre lo que teme que pueda ocurrirle. González señaló que, si es asesinado, desaparecido o si su familia sufre algún daño, responsabiliza a varias personas e instituciones a las que mencionó expresamente. Esa atribución corresponde a su denuncia y no establece que los señalados hayan participado en las amenazas.

La protección que asegura haber perdido

Uno de los puntos centrales de su relato es el funcionamiento del esquema encargado de protegerlo. Según Matador, las medidas fueron reducidas deliberadamente y sus escoltas recibieron instrucciones para dejarlo solo.

Para el dibujante, esa circunstancia aumenta su exposición frente a un posible atentado. Su preocupación consiste en que las amenazas continúan mientras, de acuerdo con su versión, disminuyen las condiciones para prevenir una agresión.

La información suministrada no precisa cuándo se habría modificado el esquema, qué medidas fueron retiradas ni quién habría impartido las instrucciones que menciona. Tampoco incluye documentos o una respuesta institucional que permita contrastar ese señalamiento.

Esos elementos resultan necesarios para establecer si hubo cambios en su protección, cuáles fueron sus fundamentos y si corresponden a lo denunciado por el caricaturista.

Los nombres que mencionó en su advertencia

En su pronunciamiento, González responsabilizó por cualquier eventual daño al presidente Abelardo de la Espriella, a la primera dama, a los directores de la Unidad Nacional de Protección —UNP— y del DAPE, y a la firma De la Espriella Lawyers.

También mencionó al alcalde de Pereira, Mauricio Salazar, y a su esposa, María Irma Noreña. La advertencia incluyó tanto su integridad como la de su familia.

La gravedad de esas palabras exige distinguir entre el temor expresado por el caricaturista y la determinación de responsabilidades. Su declaración pública no prueba que las personas mencionadas estén detrás de las amenazas o de las presuntas modificaciones al esquema de seguridad.

En el material suministrado no figura una respuesta de los señalados ni información sobre decisiones judiciales relacionadas con estas acusaciones.

Las críticas que ubica como antecedente

Matador relacionó el escenario que denuncia con sus críticas públicas sobre la forma en que se manejaron ayudas destinadas a personas afectadas por un terremoto. Según su relato, después de esos cuestionamientos se produjo el deterioro de sus condiciones de protección.

Sin embargo, la información disponible no identifica el desastre al que se refiere, las fechas de sus publicaciones ni el contenido concreto de las denuncias sobre las ayudas. Por ello, no es posible establecer con estos datos una relación comprobada entre sus críticas y los cambios que asegura haber sufrido.

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Su testimonio plantea dos asuntos que requieren esclarecimiento: el origen y alcance de las amenazas que afirma recibir diariamente y las circunstancias en las que, según sostiene, fue debilitada su seguridad.

La advertencia pública deja una petición de fondo: que el riesgo que denuncia sea atendido antes de que ocurra una agresión. Al mismo tiempo, corresponde a las autoridades verificar los hechos y determinar responsabilidades con pruebas.


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