
¿Margarita Guerra ya escogió heredera? Magda Alarcón se perfila como su carta para la Gobernación del Magdalena
La secretaria de Salud del Magdalena comienza a ganar protagonismo más allá de su cartera y aparece constantemente al lado de la gobernadora Margarita Guerra en escenarios políticos, institucionales y sociales. Su presencia en la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella alimentó aún más las versiones sobre una eventual candidatura a la Gobernación dentro del proyecto independiente que estaría construyendo Guerra tras marcar distancia de Fuerza Ciudadana.
La ruptura política que comienza a dibujarse entre Margarita Guerra y Fuerza Ciudadana podría tener una consecuencia mucho mayor que una reorganización del gabinete departamental: la construcción de un proyecto propio para disputar el poder en el Magdalena cuando termine su periodo.
Y en medio de ese nuevo panorama hay un nombre que comienza a sobresalir: Magda Karina Alarcón Gómez, actual secretaria de Salud departamental y una de las funcionarias que más cerca permanece de Guerra dentro y fuera de los escenarios relacionados directamente con su cargo.
Hasta ahora nada se ha hablado del tema públicamente y tampoco existe un anuncio formal. Sin embargo, los movimientos políticos, las apariciones públicas y la creciente exposición de Alarcón han comenzado a despertar una pregunta entre sectores que siguen de cerca la política regional: ¿la está preparando Margarita Guerra para sucederla?
Una funcionaria cada vez más visible
Magda Alarcón llegó a la Secretaría de Salud en abril de 2026 y desde entonces su exposición pública ha crecido considerablemente.
Médica internista y oriunda de Fundación, Magdalena, comparte además con Guerra un elemento territorial que adquiere relevancia política: ambas tienen sus raíces en ese municipio, uno de los principales centros electorales del departamento.
Pero lo que alimenta las especulaciones va mucho más allá de esa coincidencia.
En los últimos meses, Alarcón ha acompañado constantemente a la gobernadora en diferentes actividades públicas. Su presencia ha trascendido los eventos propios del sector salud y se ha extendido a escenarios sociales, institucionales y políticos en los que aparece prácticamente integrada al círculo inmediato de Guerra.
Ese protagonismo resulta difícil de ignorar en momentos en que la mandataria departamental comienza a reivindicar públicamente su autonomía frente al movimiento que la llevó al poder.

De la Fiesta del Mar a la posesión presidencial
Una de las imágenes que llamó la atención ocurrió durante el Gran Desfile Folclórico de la Fiesta del Mar en Santa Marta. Allí, Alarcón apareció junto a Guerra, bailó con la gobernadora, posó para fotografías y participó activamente de una jornada de enorme exposición pública.
Podría tratarse simplemente de la participación de una integrante del gabinete. Sin embargo, la escena se suma a una sucesión de apariciones en las que la secretaria permanece cerca de la mandataria incluso cuando la agenda tiene poca o ninguna relación directa con las funciones sanitarias del departamento.
Otra señal se produjo fuera del Magdalena.
Alarcón acompañó a Guerra durante la posesión del presidente Abelardo de la Espriella, un escenario de evidente relevancia política nacional. Su presencia nuevamente al lado de la gobernadora reforzó las versiones sobre la confianza existente entre ambas.
Por separado, cada fotografía podría resultar circunstancial. Juntas empiezan a construir una narrativa política que inevitablemente genera preguntas.
Margarita Guerra prepara su propio camino
Las especulaciones adquieren mayor dimensión después del distanciamiento público entre Guerra y Fuerza Ciudadana.
La gobernadora ha reconocido y agradecido que esa colectividad promoviera su candidatura, pero también dejó un mensaje contundente: gobierna con autonomía y sus decisiones administrativas no estarán condicionadas por cuotas políticas.
La respuesta llegó después de semanas de rumores sobre diferencias internas y terminó por hacer pública una tensión que hasta entonces permanecía principalmente en los corredores políticos.
Ese escenario cambia las reglas para la próxima elección departamental.
Si Guerra mantiene su decisión de construir una corriente independiente, necesitará estructura, dirigentes y eventualmente un nombre capaz de representar la continuidad de su administración. Es allí donde Alarcón comienza a aparecer con mayor fuerza.
¿La ungida?
Personas cercanas al escenario político departamental empiezan a observar a la secretaria de Salud como una posible carta de continuidad. La exposición pública que ha recibido, su cercanía personal y administrativa con Guerra y su presencia permanente en momentos importantes alimentan esa interpretación.
Sin embargo, todavía resulta prematuro hablar de una candidatura definida.
Alarcón tendría primero que construir reconocimiento por fuera de su sector, consolidar una identidad política propia y, llegado el momento, asumir públicamente una aspiración que hasta ahora permanece en el terreno de las versiones.
Precisamente por eso adquieren importancia sus apariciones en actividades ajenas a la salud. Una candidatura departamental necesita recorrer territorio, ganar reconocimiento y convertirse progresivamente en un rostro familiar para los electores.
¿Y Carlos Pinedo?
Existe otra pieza que podría transformar completamente el tablero: el alcalde de Santa Marta, Carlos Pinedo.
Una eventual aproximación entre el proyecto político de Guerra y sectores cercanos al mandatario distrital abriría la posibilidad de construir un bloque con capacidad administrativa y electoral tanto desde la Gobernación como desde la Alcaldía de la capital.
Por ahora, una alianza de esas características pertenece al terreno de las hipótesis políticas y no existe un acuerdo público que permita darla por concretada. Pero en un Magdalena donde durante años Fuerza Ciudadana construyó buena parte de su fortaleza alrededor del control de los principales espacios institucionales, una convergencia entre Guerra y Pinedo modificaría considerablemente la correlación de fuerzas.
Un nombre que habrá que seguir
Margarita Guerra todavía tiene camino por recorrer antes de pensar formalmente en su sucesión. Magda Alarcón tampoco ha anunciado que quiera ser gobernadora.
Pero la política también se construye con señales.
La secretaria aparece cada vez más cerca de Guerra, gana exposición en escenarios que trascienden su cartera y estuvo a su lado incluso en uno de los acontecimientos políticos más importantes del país: la posesión del nuevo presidente.
Mientras Guerra profundiza su discurso de autonomía frente a Fuerza Ciudadana, comienza inevitablemente la discusión sobre quién podría representar ese nuevo proyecto cuando llegue nuevamente la batalla por la Gobernación del Magdalena.
Hoy no existe una candidatura oficial. Pero entre todos los nombres alrededor de Margarita Guerra, Magda Karina Alarcón es uno de los que empieza a moverse con mayor visibilidad. Si esas apariciones son simplemente producto de la confianza entre gobernadora y secretaria o los primeros pasos de una sucesión cuidadosamente construida, el tiempo y los próximos movimientos políticos terminarán por revelarlo.
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